Cultura

Un libro con 300 historias de vida

La periodista Marina Bernal presenta 'Anónimos infinitos' en Chipiona, una obra en la que relata "trocitos de vida" de personas anónimas

La periodista Marina Bernal mantendrá el 14 de agosto a las 20:00 horas en el Castillo de Chipiona un encuentro con los lectores de su obra Anónimos infinitos, una selección de casi 300 microrrelatos basados en historias reales y recogidos en 308 páginas. En ese mismo acto organizado con la colaboración de Cultura del Ayuntamiento de Chipiona y la radio televisión de Chipiona se presentará la quinta edición de Anónimos Infinitos tras el éxito de ventas en las Ferias del libro de Sevilla, Jerez y las presentaciones de la obra en Sevilla y Chipiona donde se estrenó el pasodoble Anónimos Infinitos de Cristobal Santos , que fue interpretado con gran éxito por su comparsa y se ha hecho viral en las redes sociales.

En treinta años de profesión Marina Bernal ha publicado unas 10.000 fotos en revistas nacionales y, mientras tanto, ha ido encontrado a gente común que también tenía sus propias historias, las cuales ha ido atesorando para, desde lo cotidiano, elevarlas a la categoría de protagonistas en los microrrelatos de Anónimos infinitos. La periodista ha dicho que su libro “trata de trocitos de vida, de personas anónimas, de gente real con las que me he cruzado, o de las que he sido testigo de algo y me han contado algo de lo que estaban viviendo, las pequeñas cosas que pasan todos los días y que no tienen sitio en los medios de comunicación”.

“Empecé a escribir porque me parecía que las cosas que verdaderamente importan son las que se refieren a la vida cotidiana, a cómo sentimos, al amor, la desilusión, el dolor, la enfermedad, la amistad, la lealtad…”, ha explicado la autora al recordar que en internet “una comunidad” de algo más de diez mil personas la siguen en “un día a día” en el que la hacen “partícipe de sus inquietudes y se identifican con muchas de las pequeñas historias que cuento”.

“Ante todo soy periodista, no puedo considerarme escritora, sino una periodista que observa y sobre todo que escucha; escribir es una forma de reflexionar y de ordenar ideas; además de la comunicación mi pasión son las personas, escuchar lo que les preocupa, lo que sienten y cómo se sienten”, ha explicado sobre su trabajo y el origen de “Anónimos infinitos”. Para contar estas historias ha empleado las herramientas del periodismo: “Un titular, que a veces es una sola palabra, y a continuación una historia en pocas líneas”.

Algo que ha hecho dando “la información necesaria para que sea creíble pero sin identificar nunca a los protagonistas”, de modo que ha habido quien se ha reconocido pero también quien ha creído que se hablaba de su vida cuando en realidad se trataba de otra persona, lo que le hace concluir que “al final los seres humanos siempre coincidimos en lo esencial, cualquier persona puede convertirse en ‘anónimo infinito'”.

“Si algo me ha enseñado este libro es que aunque todos somos distintos, al final hay algo en lo que todos coincidimos”, motivo por el cual cree en el entendimiento entre la gente: “Siempre hay un punto de encuentro y de entendimiento”. Anónimos infinitos le ha deparado otro tipo de sorpresas, como que lo utilicen para aprender español “por su lectura fácil y amena”, en clases impartidas en Sevilla o que en un colegio de Puebla del Río (Sevilla) una profesora lo ha empleado como primera lectura para los niños.

En el colegio Las Irlandesas de Castilleja de la Cuesta (Sevilla) Bernal también ha tenido la oportunidad de hablar a los alumnos de quinto de primaria y comentar algunos de los relatos, como los que tratan del acoso escolar. Estos relatos también han sido empleados por una trabajadora social como lectura para un grupo de jóvenes en un proyecto de transformación de zonas desfavorecidas: “Son regalos que me llegan, que mis palabras sirvan para ayudar a los demás es el premio más bonito que podía recibir por esta experiencia”, ha dicho.

Además, la autora ha explicado que comenzó a escribir “como una necesidad”, porque, añade, “pensé que las cosas que realmente le preocupan a las personas en su día a día no tienen cabida en los medios de comunicación, de modo que intenté contar lo que pasaba a mi alrededor”. Así, Bernal ha añadido que “es curioso” cómo siempre se ha dedicado a hablar de personas conocidas “intentando descubrir a la persona que había detrás del personaje” y este libro trata de eso.

Paradójicamente una periodista especializada en crónicas sociales y famosos se estrena en la literatura con un libro de 300 microrrelatos de la vida misma, y todos ellos de personas anónimas. Ha trabajado en radio, prensa , televisión y en medios digitales. Presentadora de distintos eventos sociales, culturales y benéficos. Está muy relacionada con la localidad gaditana de Chipiona, donde fue Pregonera de las Fiestas del Moscatel, la Semana cultural de Rocío Jurado y madrina de sus playas.

Los protagonistas, todos reales y anónimos, han pasado cerca de algún modo cerca de la autora y han compartido con ella sentimientos, emociones y reflexiones. La autora desvela que ”todas las breves historias que se relatan en este libro son reales, lo mismo que sus protagonistas. Tengo la suerte de que muchas personas me hagan partícipe de sus deseos, de sus sentimientos y de sus vidas… y luego me gusta describirlos respetando su intimidad y la confidencialidad. Lo cuento, pero la mayoría de las veces no los identifico, por eso forman parte de estos Anónimos Infinitos”.

Bernal, que se define como “una persona esperanzada y muy optimista”, afirma que esas páginas reflejan su forma de pensar, de sentir y de ver la vida. En este libro, según la propia autora, “aparece la vida; el dolor, la alegría, la pena, la amistad, el amor y el desamor, la traición, el desengaño, … y siempre la esperanza”. La periodista sevillana es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y lleva ejerciendo como periodista en prensa, radio, televisión y medios digitales desde hace treinta años. Muy vinculada a la localidad gaditana de Chipiona, es también fotógrafa y ha presentado numerosos actos sociales y culturales.

“Yo soy periodista y llevo 30 años contando historias de gente conocida, el periodismo de sociedad, pero un buen día —comenta Marina Bernal— me di cuenta que la vida real es la que pasa a tu lado, la que comparte los problemas que tenemos todo, el amor, los amigos, las relaciones familiares, la enfermedad, que hace mucha mella, y entonces decidí que esas cosas a las que en un momento dado no das tanta importancia, había que contarlas. Y empecé a escribir como me gustaba, y de forma muy periodístico, un titular, una historia resumida y en pocas palabras intentar decir mucho. Y eso fue como una bola que iba creciendo: a la gente le iba gustando lo que iba escribiendo y continué”.

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