Opinión

Las mentiras aberrantes de VOX y sus socios

En política la mentira se ha convertido en un instrumento que se utiliza con total permisividad. Todos los partidos políticos manipulan datos a su antojo, machacan la realidad y manipulan para que todo encaje en sus parámetros ideológicos. La ideología debería servir para mirar y analizar la realidad y tomar posición, no podemos manipular la realidad para que encaje a toda costa en nuestros eslóganes prefabricados. En España estamos acostumbradas ya a casi todo con los partidos más corruptos y podridos del ranking como son PP y PSOE. Pero últimamente el despropósito lleva a niveles inaguantables con la aparición de un partido claramente fascista y ultra como VOX (¿recordamos lo que significa el fascismo verdad?).

En el pasado debate electoral televisado en prime time con gran audiencia se difundió con total impunidad mentiras descaradas y datos inventados que sirven para incitar al odio y sacarle de las tripas a la gente la xenofobia más inhumana. Una que está acostumbrada a nivel profesional a investigar y a fundamentar y justificar cada dato que aporta, no deja de asombrarse al ver cómo un partido político de estas características tiene cobertura para INVENTARSE todo lo que se le ponga por delante. Expongo los datos falsos que más se repitió en el debate y que de forma machacona difunden constantemente como un mantra falseando, manipulando y tergiversando totalmente la realidad:

-“El 86% de las denuncias por violencia de género han sido archivadas”: Es FALSO. El Informe Oficial sobre Violencia de Género del año 2018 del Consejo General del Poder Judicial indica que fueron archivadas definitivamente 385 de las 29.028 sentencias dictadas, lo que supone en realidad un 1,3% del total. Por otro lado, el que una denuncia sea archivada no implica en la mayoría de los casos que sea falsa, muchas mujeres la retiran por miedo a represalias de sus propios agresores.

-“La mayoría de denuncias por violencia de género son denuncias falsas”: Es FALSO. VOX no sólo utiliza este argumento, sino que dice que la violencia de género no existe. El Consejo General del Poder Judicial señala que cada día se recogen cerca de 500 denuncias por violencia machista y señala que tan sólo el 0’01% de las denuncias fueron falsas, uno de los índices más bajos en todas las denuncias de diferentes delitos que se interponen. VOX frivoliza con las casi 1.000 asesinadas que se han contabilizado desde el año 2003 según datos oficiales de los organismos públicos.

-“Después de la manada de 2016 ha habido más de 100 manadas en España y el 70% de quienes están imputados son extranjeros”: Es FALSO. Con esta impunidad habló Abascal en el debate electoral, sin que nadie le pidiera explicaciones. Como demuestra el Informe Oficial sobre delitos contra la libertad e Indemnidad Sexual en España de 2017, elaborado por el Ministerio del Interior, un 70,1% de los detenidos o investigados por delitos sexuales eran españoles, frente a un 29,9% de extranjeros.

-“Atienden primero a los que son de fuera. Los inmigrantes copan nuestras ayudas sociales”. Es FALSO. He sido tanto trabajadora social como profesora de Trabajo Social en la Universidad, cualquier dato del terreno de las administraciones públicas desmiente esta cuestión. Las ayudas sociales que conceden las administraciones públicas se dan en base a criterios objetivos que tienen que ver con el nivel de renta y el grado de vulnerabilidad social, en los que en la mayoría de las ocasiones hay que demostrar encontrarse de una manera regular en términos de empadronamiento, etc. Precisamente ha sido la organización Cáritas la que acaba de sacar un comunicado desmintiendo estos datos inventados de VOX. Así lo indica Natalia Peiro, secretaria general de esta entidad: “Nuestros propios datos de intervención confirman que la mayoría de las personas acompañadas por Cáritas son españolas o de la UE (60%)”. El perfil de las personas que atiende esta entidad son mujeres españolas con hijos a cargo”. VOX MIENTE.

-“Queremos combatir la inmigración ilegal que llena de delincuencia nuestras calles y que discrimina y perjudica a los españoles más modestos”. Es FALSO. Las calles de nuestras ciudades no están llenas de delincuencia ni mucho menos. De hecho, los datos oficiales por los estudios realizados y que se pueden consultar en el Ministerio del Interior señalan que España es uno de los países más seguros del mundo en términos de criminalidad en general. Además, los niveles de delincuencia en nuestro país descendieron en los años en los que aumentó la población inmigrante según el último estudio del Instituto Nacional de Estadística de 2017.

-“Yo vivo en el barrio de Hortaleza y ahí hay un centro de menas. Allí me encuentro con mujeres que me vienen a contar que los policías les dicen que no salgan con joyas a la calle”. Es FALSO. Es realmente mediocre y vergonzoso ha sido ver cómo vecinas y vecinos de algunos barrios cercanos a centros de menores extranjeros han tenido que desmentir esta cuestión. La relación entre MENA (Menores Extranjeros No Acompañados) y delincuencia es aún más demagógica y FALSA. En Andalucía, según los datos del actual gobierno de la propia Junta de Andalucía, el nivel de delincuencia de los menores no acompañados es del 0’54%, un índice insignificante. Hace pocos días veíamos a Rocío Monasterio (Diputada de Vox en Madrid) visitar el distrito de la Macarena en Sevilla para señalar a los menores extranjeros del centro allí localizado e incitar al odio y a la discriminación. Han tenido que ser más de 15 asociaciones vecinales las que denuncien las acusaciones falsas de esta diputada explicando la convivencia y la diversidad que hay en los barrios del distrito.

ETC, ETC, ETC, ETC, Podríamos seguir de manera interminable ante las mentiras continuas de esta formación que no hace más que lanzar bulos sobre la realidad e incitar al odio más cruel e inmoral. Unas mentiras y bulos constantes a las que hace mucho tiempo que se sumaron partidos como el PP y Ciudadanos. Tenemos que llamar a las cosas por su nombre. VOX es un partido FASCISTA, que atenta contra los Derechos Humanos y contra los principios más básicos de la democracia.

Vanessa Gómez Bernal es doctora en Antropología Social y activista de la Asamblea Feminista Las Tres Rosas.

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Un comentario

  1. Quienes vivimos el antifranquismo de verdad, cuando te jugabas el tipo delante de los grises (que no disparaban balas de goma, sino de las que matan, que hacían cargas a caballo y que daban en las comisarías unas palizas de aúpa en largas detenciones sin habeas corpus), claro que recordamos lo que significa el fascismo de verdad; y eso que el tardofranquismo ya era un “fascismo” castizo muy diluido. Quien no tiene ni idea de lo que es el fascismo es la autora, que no lo ha vivido; hasta el punto de confundir a un partido típicamente conservador como VOX, que acepta la monarquía parlamentaria partitocrática y el régimen de derechos y libertades, con el fascismo.
    Saber el número de denuncias falsas de “violencia de género” es imposible con los datos incompletos que se recopilan oficialmente. Pues no hay voluntad política de saberlo, no conviene ni interesa saberlo; no se hace una estadística rigurosa sobre ello. Pero, sin duda, son muy superiores a las que oficialmente se admiten y mediáticamente se cuentan. Que sólo 385 denuncias hayan sido archivadas definitivamente no significa que las restantes sean todas verdaderas. Que el Consejo General del Poder Judicial sólo consigne como denuncias falsas aquellas en las que el fiscal decidió perseguir de oficio a la falsa denunciante (cosa que la Fiscalía sólo hace cuando la denuncia es tan palmariamente falsa que clama al cielo) y dicha falsa denunciante fue condenada mediante sentencia firme y que esas denuncias sólo sean el 0,01% del total no significa que las restantes denuncias sean todas verdaderas. Existen estadísticas de denuncias falsas en otros tipos de delitos y por lo general tienen datos de dos dígitos (20 – 30 %); no es creíble que en la “violencia de género” sea oficialmente tan baja esa ratio, aparte de que la autora mezcla churras con merinas, mezcla denuncias archivadas (se supone que en fase de instrucción o de diligencias previas; las denuncias no se archivan mediante sentencias, sino mediante autos) con sentencias (con la fase de enjuiciamiento, donde ya no se habla de denuncias, sino de acusaciones). La ratio de condenas en delitos de “violencia de género” viene rondando el 20%, ejercicio tras ejercicio, y las absoluciones por falta de pruebas el 80% (a esto es a lo que, con palabras equivocadas, archivo en lugar de absolución, se refirió Abascal); sostener que ese 80% de absoluciones se deben exclusivamente a que la fiscalía fue torpe o a que los jueces son machistas o también torpes es tan inaceptable como sostener que todas obedecían a que la denuncia era falsa, pero, desde luego, la cifra del 0,01% de denuncias falsas no es en absoluto creíble. Todos conocemos casos próximos de varones víctimas de denuncias falsas de “violencia de género” (o, todavía peor, de supuestos delitos sexuales contra los hijos), especialmente en procesos de divorcio, y algunos de esos casos han tenido gran relevancia mediática; denuncias falsas incentivadas porque los varones acusados falsamente de “violencia de género” quedan indefensos en dichos procesos de divorcio, por lo que dicha denuncia falsa se convierte en una formidable arma coactiva para forzar al varón a aceptar un convenio regulador draconiano. Y como esto es del dominio público, aunque sea una verdad incómoda para el sistema imperante y para el hembrismo, y muchos varones y mujeres lo sabemos y lo aborrecemos, es un grave error del resto de partidos dejar que sea VOX la única formación que no acepta públicamente ese dato falso, la única que desmonta esa falacia y queda como portadora de la verdad, pues esa es la mejor campaña electoral que le pueden hacer a VOX.
    La autora (está claro que ni la Estadística ni la Aritmética se encuentran entre sus muchos y profundos saberes) aporta datos que, como se verá seguidamente, no solo no desmienten sino que confirman lo que dijo Abascal en cuanto a la delincuencia sexual causada por inmigrantes. Abascal dijo que el 70% de los imputados en delitos sexuales perpetrados por “manadas” (repito, por “manadas”) son inmigrantes y hace muy poco El PAÍS le corrigió para decir que no era el 70% sino el 69% (¡Jajaja!) y la autora aporta el dato oficial de que el 70% de los detenidos o investigados por delitos sexuales (por todos los delitos sexuales, sean “manadas” o no) son españoles y el 30% inmigrantes; dato que no sólo no contradice al que facilitó Abascal, porque se refiere a un conjunto (universo muestral) diferente, sino que lo corrobora, porque si el 10% de la población inmigrante acapara el 30% de las detenciones e imputaciones por delitos sexuales, ello conlleva a la necesaria y sencillísima conclusión aritmética de que los inmigrantes son casi 4 veces más propensos a la delincuencia sexual que los españoles. Y los números no son de derechas ni de izquierdas, son sólo números. Nuevamente, es otro grave error político dejar que sea VOX la única formación que diga esta verdad.
    Es cierto que los inmigrantes suelen copar las ayudas sociales y de viviendas porque son los que obtienen mayores valoraciones por renta y vulnerabilidad, y por ello están desplazando de esas ayudas a los españoles que las necesitan, que, además, son el electorado potencialmente natural de la izquierda, mientras que los inmigrantes no son españoles y no votan. Por eso la izquierda en Europa, y en España, está perdiendo muchos votos que se van a la derecha identitaria. Los millones de electores que votarán a VOX el domingo no son “fascistas” y muchos son trabajadores de clase media castigada y de clases populares. El dato de Cáritas que trae a colación la autora es, nuevamente, contrario a su tesis, pues si los españoles, que son el 90% de la población, reciben el 60% de la ayuda de Cáritas ello significa (otra vez la Aritmética) que los inmigrantes tienen una tasa de asistencia 6 veces superior a la de los españoles.
    Que la inmigración (no sólo la extracomunitaria, sino también la de algunos países del Esta de la UE) y los centros de MENA no ha incrementado la delincuencia en España que se lo cuente la autora a los vecinos de los barrios de La Barceloneta en Barcelona o de Tetuán en Madrid o a los residentes en urbanizaciones de viviendas unifamiliares llenas de alarmas o a los usuarios habituales de algunas líneas de bus y metro o a los propietarios de explotaciones agro-pecuarias saqueadas, entre otros muchos ejemplos que se podrían citar.
    Dejar que sea VOX el único partido que denuncie esas realidades es hacerle un gran favor.

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