OpiniónEl jardinero tranquilo

La rosa desorientada

Ayer por la mañana me sorprendieron estas rosas floridas en pleno otoño, en los jardines de la rotonda entre la avenida del Ejército y el Paseo de Sementales. Dijo Cicerón que todo lo que ocurra de acuerdo con la naturaleza debe ser considerado bueno; sin embargo, no pude evitar pensar en que había algo de enloquecimiento en el comportamiento de estas plantas, debido a las actuales condiciones del clima. Porque, ¿qué es una rosa, sino un espejo del tiempo, una víctima, como el jardinero, del tiempo, de nuestro tiempo?

Rosa, ya no sabes hablar, ni recuerdas cómo llegaste aquí. ¡Olvidaste tu mensaje! Sabemos que es quien camina quien puede perderse, pero en tu caso, con los pies atados, tu desorientación debe ser culpa de tu vanidad, de tanto arrodillarte ante las condiciones del tiempo. Rosa, ya que te perdiste, aprovecha la ocasión para construir un camino nuevo. Acuérdate de Rousseau, cuando dijo que uno no se pierde porque no sepa, sino porque cree saber.

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