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La niña empoderada

El ataque del virus ha venido a devolver al Ayuntamiento de Jerez a su cruda realidad, la de los habituales ‘qué’, ‘cuándo’ y ‘cómo'

Un espectro recorre Jerez. Bueno, en realidad son dos. Sí… uno de ellos es el virus que ha atacado al Ayuntamiento, en lo que no puede dejar de contemplarse como una especie de gran metáfora. El otro es, cómo decirlo… mejor hacerlo de una vez y sin pensarlo mucho, como pasa con las malas noticias: hablamos de la Niña Empoderada, el monumento que se quiere erigir en homenaje a la Niña Empoderada.

Lógicamente el lector –incluso la lectora- más despistado, que todavía tiene como quién dice un pie en la playa, se preguntará de qué estamos hablando. Se trata, hay que decirlo ya, de una tautología de carácter alegórico: el monumento a la Niña Empoderada es sencillamente el monumento a la Niña Empoderada; nadie pretende hacer un monumento, pongamos, a Greta Thunberg, la niña sueca privada de su infancia (igual que los niños que trabajan en Bangladesh o Pakistán cosiendo balones de fútbol) al parecer por el cambio climático o buscar a nuestra propia Greta Rodríguez o Pérez entre la mitad femenina de la infancia local… no, qué va, se trata, ya digo, de una alegoría a la Niña Empoderada. Punto. Un monumento promovido por colectivos feministas que cuenta con el apoyo explícito del gobierno municipal –ya se ha visto en la comisión de patrimonio- aunque el tema no está definitivamente cerrado.

Este cronista desconoce si ya existe un boceto o incluso está decidido el emplazamiento en el que se ubicaría, aunque le ha llegado que se ha pensado en la plaza Belén. Tiene su lógica, la remodelada plaza Belén es uno de los grandes hitos de la legislatura pasada en el Ayuntamiento de Jerez. Aunque ya tiene su arboleda, su auditorio, su zona de juegos e incluso su arroyuelo –por no hablar de la sensacional bola navideña que volverá en poco más de mes y medio– la plaza Belén podría perfectamente albergar este monumento. Cabe preguntarse si el monumento a la Niña Empoderada será realista, o abstracto… incluso si tendrá poderes reales, es decir, si podría, llegado el caso, lanzar rayos láser por los ojos… De eso no sabemos nada por ahora. De hecho, cuando se habla en los medios de comunicación de cualquier tema a futuros basta con citarlo para que algo cambie (este cronista recuerda una vez, hace muchos años, en que anunció en el rotativo en el que trabajaba que en la próxima reunión iba a ser cesado un prohombre de la ciudad… por supuesto no ocurrió: se dejó para la siguiente), así que seguro que ya no habrá rayos láser.

Siempre se ha dicho que aunque las democracias occidentales se empeñan en que se acuda a votar cada cuatro años, la obra de un gobernante necesita de ocho años para que los ciudadanos realmente la perciban en toda su grandeza. Tras cuatro años de fatiguitas de los que solo se puede blandir el sucinto bagaje de la relativa mejora en las cuentas municipales (en la medida en que esa losa se puede mejorar), el carril bici pagado mayoritariamente por otras Administraciones (y que se llevó por delante un montón de árboles y sitio en el acerado) o la remodelación de la propia plaza Belén, ahora parece que llegaba el momento para el gobierno municipal de dejar su propia impronta en la ciudad, de hacer política con mayúsculas –haute politique- y ahí parece que es donde se incardinan grandes proyectos como el del monumento a la Niña Empoderada.

Lástima que cuando se disponía a situarse en la pista de despegue de los cuatros años que hay por delante, el ataque del virus haya venido a devolver al Ayuntamiento de Jerez a su cruda realidad, la de los habituales ‘qué’, ‘cuándo’ y ‘cómo’: en este caso, a ver qué documentación se ha perdido, a ver cuándo se retoma el servicio al 100%, a ver cómo se renuevan equipos obsoletos…

Mientras llegan las respuestas, mientras llegan otras duras certidumbres, caso del asfaltado en el centro, los ciudadanos de Jerez esperaremos la llegada a nuestra vida cotidiana de este nuevo icono, la Niña Empoderada, que tal vez alumbre –aunque sea sin láser, solo con LED- el camino de nuestros gobernantes durante el proceloso mandato recién iniciado…

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Un comentario

  1. ¿Un monumento a “La Niña Empoderada”? ¡Vaya disparate y desperdicio de recursos! Como si en Jerez no hubiera necesidades reales y urgentes s y cómo si sobrara el dinero para dilapidarlo en chorradas. Verdaderamente, en España no cabe un tonto más.

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