A boca llena

La Manuela recupera la sonrisa

El restaurante del televisivo Manu Martínez en las Tres Piedras recobra todo el encanto en tiempo récord para regocijo de su numerosa y fiel clientela

El mediodía está algo plomizo y por la mañana ha llovido algo en la costa noroeste. Llegamos a la hora acordada y nos lo encontramos con las manos manchadas de pintura. Está dando los últimos retoques a La Manuela después de uno de los peores inviernos que se recuerdan en la zona. El temporal de agua y viento y los tornados habían dejado sin playa a las Tres Piedras, que días antes de inaugurarse la temporada en Semana Santa estaba irreconocible. No había rastro del cerrito encantador que Manu Martínez había dispuesto y desde donde se apreciaban unos atardeceres únicos. Con la altamar, el agua entraba hasta la misma cocina y la naturaleza había desprovisto el lugar de su aspecto idílico.

De todos los de alrededor, era el más afectado, por su privilegiada situación pegado al mar. Nadie daba un duro por La Manuela. Bueno, algunos sí. Los que conocemos y sabemos del tesón y la terquedad de Manu, sabíamos que todo sería más pronto que tarde un mal sueño.

Arroz prohibido de La Manuela. FOTO: CLAUDIA GONZÁLEZ ROMERO.

41 camiones de arena de playa y decenas de horas de trabajo después, La Manuela ha recuperado la sonrisa para que su numerosa y fiel clientela no note siquiera las cicatrices del invierno. Desde esta semana abre también de lunes a jueves y así seguirá hasta mediados de septiembre. La encuentra más bonita, más cómoda y con todos sus encantos intactos. Lista para ese verano especial con el que muchos llevan todo un año soñando.

Ahora falta probar su cocina, y a eso hemos venido mi compañera Claudia González y quien suscribe junto con mi dietista, el doctor Agarrado, que quiero que viva una experiencia gastronómica con A Boca Llena TV y así comprenda mejor por qué no sigo sus sabios consejos al dedillo.

Atún empanado con kikos de Mr. Corn. FOTO: CLAUDIA GONZÁLEZ ROMERO.

Echando un vistazo a la carta compruebo con satisfacción que el arroz prohibido sigue siendo la estrella de la casa. Ese arroz negro imposible de conseguir y que liga a las mil maravillas con las puntillitas fritas, el alioli y el huevo de codorniz.

Desde que a Manu le dieron coba en el verano que debutaba decidió encomendarse a Petaca Chico, que le suministra lo mejor de lo mejor como comprobamos con un tartar y un morrillo de atún que salta en el plato. El guiño a lo asiático sigue estando muy presente, como vemos en un acertadísimo nigiri de sardinillas.

Siento gran alegría al ver que no sólo sirven salmorejo, sino que también tiene su sitio el gazpacho, esa bebida refrescante y reconstituyente que tanto nos alivia en los meses de calor y que parece condenado al olvido en no pocos establecimientos. A este le puede faltar algo de potencia, algo más de ajo quizás, pero está sabroso, reconocible y refresca.

Manuel Martínez (derecha) junto a su equipo de cocina. FOTO: CLAUDIA GONZÁLEZ ROMERO.

Fantásticas las ortiguillas que les acaban de llevar esa mañana, como también el atún empanado con kikos de Mr. Corn y cuyas piezas han estado 24 horas maceradas en moscatel, vinagre de Jerez y especias; el triángulo relleno de pollo y curry y, por supuesto, el arroz prohibido.

Los postres caseros nos vuelven los ojos del revés. Con una tarta de zanahoria muy americana y una mousse de limón increíblemente cremosa.

Con todos ustedes, la nueva Manuela…

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