Jerez

La madre de Alba quiere operar a su hija del síndrome de cola de caballo y el SAS no la deja

Carolina Pacheco, la mamá de la joven jerezana que lleva en la cama con fuertes dolores desde hace 18 meses, denuncia que "no se me está dando a elegir, se me está imponiendo"

“Dos médicos diferentes, el doctor Mario Velarde y el médico forense que ha venido a valorar a mi hija, dan el mismo diagnóstico, que Alba tiene el síndrome de cola de caballo”, comparte Carolina Pacheco, la mamá de Alba, la joven jerezana de 18 años que lleva postrada a una cama 18 meses con fuertes dolores desde la columna hasta los dedos del pie, sin un médico que la trate. Y ahora, tras llevar más de un año sin saber qué es lo que le provocaba tanto sufrimiento, a través de una operación con coste cero gracias al doctor Velarde, Alba puede erradicar el dolor que la obliga a permanecer inmóvil en la cama.

No obstante, aunque la solución está sobre la mesa, el SAS no pone de su parte y si este no da el visto bueno a todo el procedimiento, Alba continuará sufriendo sin opción a ser intervenida. Según explica Carolina a lavozdelsur.es, el doctor Velarde asegura que operará a Alaba siempre y cuando el SAS cubra su retirada de opiáceos y la posterior rehabilitación. Además, Carolina también denuncia que es la Junta de Andalucía quien debe hacerse cargo de las secuelas que ha obtenido “mi hija por culpa de la intervención de los especialistas del SAS y por haber estado totalmente desatendida”.

En cuanto Velarde la observó, manifestó que “el dolor no es fingido” y que se trataba del síndrome de cola de caballo, patología que se caracteriza por la compresión de las raíces nerviosas situadas en la base de la columna vertebral y que puede provocar pérdida de sensibilidad en las piernas, así como la falta de control de los órganos situados en la pelvis. Mientras Alba padece un síndrome que debe tratarse como emergencia médica, los médicos del SAS, ya sean del Hospital de Jerez o de Virgen del Rocío (Sevilla), optan por que un urólogo la valore. “Lo que me proponen es seguir con la unidad del dolor, con un sistema paliativo, ponerle neuroestimuladores en la columna, toquetearla más… ¿Y quién me asegura que mi hija no va a tener una lesión medular?”, se pregunta Carolina desesperada.

Estoy harta de que mi hija sea un conejillo de indias, al igual que se acabó el turismo hospitalario

“Tenemos el derecho a elegir y a mí no se me está dando a elegir, a mí se me está imponiendo”, denuncia la madre de Alba. “Estoy harta de que mi hija sea un conejillo de indias, al igual que se acabó el turismo hospitalario. Yo voy a firmar un consentimiento de la operación de mi niña antes que seguir dándole más tratamientos paliativos”, continúa.

Dice que su hija, alegre y positiva, “ya está tirando la toalla prácticamente”, pero todavía le dice que confíe en los médicos. “Pero por confiar, mi hija va a tener unas secuelas… Llevo 18 meses confiando en el SAS y mira. Que dejen tanto orgullo y que entre todos se pongan de acuerdo para solucionar el problema de mi hija. Y su opción ahora está en un quirófano. Ellos no tienen por qué elegir por mi hija, que ya está bien… Y si no, se tendrá que poner de acuerdo con un juez”, amenaza.

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Un comentario

  1. Que impotencia! Ánimo Carolina y Alba. Os sugiero crear una recogida de firmas en change.org, y por supuesto denunciar al defensor del pueblo, en el hospital poner una reclamación indicando q de todas las secuelas y sufrimientos extras se tendrá q hacer cargo el SAS, y que por la ley de autonomía del paciente estáis en vuestro derecho a elegir un tratamiento, sea quirúrgico o de otra índole.
    Mucha fuerza y exige tus derechos como madre de la paciente y los de ella en si, porque no se están cumpliendo.
    Ánimo!

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