Roedores de cultura

“La literatura de Carlos Edmundo de Ory está llena de vida, de vida real, de vida imaginaria, de vida propia y de vida de otros”

José Manuel García Gil presenta en la Fundación Caballero Bonald 'Prender con keroseno el pasado. Una biografía de Carlos Edmundo de Ory', premio Antonio Domínguez Ortiz de Biografías 2018, publicado por la Fundación José Manuel Lara. En el acto estuvo acompañado por Javier Vela, Fernando Polavieja y Juan Luis Pineda

Esta semana se presentó en la Fundación Caballero Bonald la biografía de “un ser muy especial, genial, inclasificable y deslumbrante”, en palabras de Josefa Parra. José Manuel García Gil, que realizó hace poco la edición en Cátedra de los cuentos de Ory, nos ofrece ahora Prender con keroseno el pasado, un libro que recorre toda la trayectoria vital y literaria de Carlos. En el acto del lunes el autor fue introducido por Javier Vela y Fernando Polavieja. 

Javier Vela, gracias a su estrecha relación con la Fundación Carlos Edmundo de Ory, ha tenido la oportunidad de ver nacer muy de cerca esta biografía y de colaborar con el autor en su ardua elaboración. Y el resultado de ese trabajo ha sido “el libro definitivo y autorizado sobre la vida de Ory”, remarcó Javier. “Aunque en muchas ocasiones  las biografías añaden más ruido que contenido sobre ciertos poetas, en el caso de Ory es indisociable, añade un trasfondo, un escenario sobre el que su obra se comprende mejor”. La biografía que ha escrito José Manuel Gil es amplia, exhaustiva, incluso ha tenido que dejar fuera materiales, para que el volumen no alcanzara un tamaño poco razonable. Su pasión de biógrafo le ha llevado a Thézy-Glimont, el pueblo francés donde Carlos pasó sus últimos veinte años. Allí ha podido escudriñar sus diarios y ayudar a ordenar todo su legado. 

La concesión del Premio Antonio Domínguez Ortiz de Biografías ha permitido que el libro sea editado por la editorial Fundación José Manuel Lara y llegue a todo tipo de lectores, aclaró Javier Vela. La crítica especializada ya ha comenzado a valorar de forma muy positiva esta biografía. “Es la biografía que cualquier investigador deberá consultar… Es una biografía escrita desde y para la literatura”. Además de ser completa, está redactada con un estilo analítico preciso y transparente, donde cada palabra es esencial. El autor muestra aquí su condición de poeta. “El lector se sumerge en ella como si hubiera una trama”. La organización del libro es cronológica, con los saltos hacia delante y hacia atrás que la argumentación requiere. La exposición se articula alrededor de binomios geográficos, recorriendo los escenarios por los que pasó Carlos Edmundo de Ory. Así, el autor nos traslada con la misma intensidad literaria tanto al viejo Cádiz como a Thézy-Glimont.

José Manuel García Gil acompañado por Javier Vela, Fernando Polavieja y Juan Luis Pineda. FOTO: MANU GARCÍA.

Javier Vela realizó un resumen de los momentos vitales más significativos narrados a lo largo de “Prender con keroseno el pasado”. Recordó la frase de Marlene Dietrich: “La educación de un niño comienza 100 años antes de su nacimiento.” José Manuel introduce al lector en el ámbito social en el que nace Ory. La condición social de la familia va forjando la personalidad de Carlos, un niño enfermizo y que tiende al “retraimiento y al aislamiento”. Aparece la difícil relación que tuvo con su madre, “siempre enfurruñada”, y con su padre, poeta de gran sensibilidad y uno de sus primeros maestros en el ámbito de las letras. Sus otros dos maestros serían Eduardo Chicharro y Pierre Jean Jouve. Luego nos cuenta los sucesivos fracasos del poeta en los estudios. Se describe el opresivo ambiente religioso, político y social que marcará también su carácter. Aparecen los primeros escarceos literarios, el traslado de la familia a Madrid en 1943, su trabajo en el Parque Móvil de los Ministerios Civiles y posteriormente en la biblioteca de dicha institución… 

Ya en Madrid asistimos al encuentro con los escritores y amigos que más le influyeron, como Chicharro, Vallejo, Nieva, Zúñiga, Gloria Fuertes,  Aldecoa, Bonald…  En el 45 llega la aventura del postismo. Y la discusión con Ángel González… En el libro se analiza hasta qué punto este movimiento influyó en Ory. Según Javier Vela, José Manuel es honesto, sin concesiones, a la hora de ofrecernos una descripción de lo ocurrido, para que el lector obtenga sus propias conclusiones. Así, no le importa develar “las costuras del personaje”. Contemplamos, tras las vanguardias, un Ory que se adentra en la narrativa y asienta su estilo. Luego viene Paris, el matrimonio, la nueva casa, los viajes, los premios, los reconocimientos, las anécdotas, las publicaciones, el nacimiento de la fundación… Es una biografía muy bien fundamentada, asegura Javier Vela, con documentos que justifican todo lo que va contando. Y no ha cabido todo… Quizás en un futuro aparezca como apéndice ese material que se ha quedado fuera, señaló Javier. 

En su intervención José Manuel García Gil agradeció especialmente el apoyo de Javier Vela desde la fundación. Y explicó por qué ha escrito este libro: “La literatura de  Carlos Edmundo de Ory está llena de vida, de vida real, de vida imaginaria, de vida propia y de vida de otros”. Nos habló de la relación entre Caballero Bonald y Ory, de las anécdotas compartidas en Madrid, cuando Carlos era un rebelde extravagante. Bonald habla de él en sus memorias: hay historias reales e inventadas. La forma en que Carlos se libró de la mili es ficticia. Sin embargo, el asunto del velatorio es real. Buscaban un burdel en Segovia, se perdieron y acabaron en un velatorio. Hasta ayudaron a trasladar al muerto de sitio… 

José Manuel García Gil durante la presentación de su libro en la Fundación Caballero Bonald. FOTO: MANU GARCÍA.

“La vida de Ory está transmutada en su obra. Es como si las experiencias físicas y las experiencias espirituales se convirtieran en texto… Sobre esa base he construido la biografía”, aclaró el autor. La vida de Ory está tanto en sus diarios como en sus poemas. Y también está en sus cuentos. En “El mar”, “El robo del saxofón” o “Basuras” encontramos momentos de su vida. Prender con keroseno el pasado es un diálogo entre su literatura y los momentos vitales que le dieron sentido. El título hace referencia a un aerolito de Carlos, escrito en la postguerra. “El keroseno alumbró sus lecturas y su escritura en aquel Madrid”. José Manuel reinterpreta este aerolito para mostrar el espíritu de la biografía. Lo hace a través de una anécdota de Jerry Lee Lewis, cuando roció el piano con gasolina y lo encendió para tocar, entre las llamas, “Great Balls of Fire“. El público asistió a un momento memorable. José Manuel ha querido prender el pasado para dar luz a Ory y explicarlo con los vasos comunicantes de su vida y su obra.

Fernando Polavieja, con emoción y ternura, leyó un poema que Carlos Edmundo le dedicó: “Hablando con Fernando Polavieja”. En el libro aparecen vivencias que ambos compartieron. Al final del acto Juan Luis Pineda y Fernando cantaron varios poemas de Ory, acompañados de la guitarra. 

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