Sociedad

La intervención policial evita males mayores en la manifestación antitaurina en la última corrida de Feria del Caballo

Unas 80 personas se concentran en el Parque Scout para pedir la abolición de la tauromaquia, entre insultos y agresiones verbales de algunos de los espectadores que se dirigían al coso de la calle Circo

El Colectivo Antitaurino de Jerez ha vuelto a convocar un año más, coincidiendo con la última corrida de toros que acompaña a la Feria del Caballo, una concentración pacífica para reclamar la abolición de la tauromaquia en la ciudad. Respaldado en esta ocasión por Pacma, se han congregado en torno a unos ochenta manifestantes, en la tarde del pasado sábado, en el Parque Scout, muy próximo al coso taurino de la calle Circo. Con un importante dispositivo policial, los asistentes han estado durante hora y media entonando cánticos como “La tortura, ni arte ni cultura”, “tauromaquia, abolición” “toros si, libres y vivos” o “esta plaza, será una biblioteca”, entre otros muchos.

Un espectador hace una ‘peineta’ a los manifestantes.

Como relatan a este medio asistentes a la concentración, “hubo un par de incidentes provocados por aficionados a los toros, que se inmiscuyeron entre nosotros increpando y levantando las manos con gestos agresivos, cosa que la Policia Nacional, montada a caballo, solventó rápidamente, echándolos del lugar e interponiendo sus caballos para retirarlos”.

Un momento de la concentración.

La intervención policial evitó males mayores, ya que los ánimos se fueron caldeando hasta el punto de que un señor de mediana edad, relatan, “llegó a pegar su frente contra la de una compañera activista, increpándola e insultándola con frases como “vete a fregar” y “sois todas unas putas”. Miembros del colectivo le conminaron a que abandonara el lugar, antes de que finalmente fuese requerido por efectivos policiales.

Por lo demás, el portavoz del colectivo, Daniel Sam, afirma que “todo fue bien, los típicos cruces de miradas y palabras entre algunos taurinos y antitaurinos, pero que con la distancia de la calle mediante quedó en sólo gestos aislados”. “La impresión es buena, seguimos insistiendo en que esto es una lucha con final visible y previsible, los datos de asistencia y económicos publicados por los mismos empresarios taurinos y la presión social dejan ver que la tauromaquia ha entrado en la recta final”, mantienen desde la organización. Cpncluido el acto, se agradeció la presencia de los colectivos presentes como Anima Naturalis, Pacma y otras entidades como las juventudes jerezanas que cerraron entonando un “No pararemos hasta la abolición”.

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Comentarios

  1. Pasito a pasito se va concienciando a la población de la salvajada del toreo. Quizá por eso, porque cada año la tauromaquia va decayendo, los aficionados a la tortura y muerte agónica del toro, se rebotan y sacan lo que llevan dentro cuando ven que los animalistas seguimos luchando por el respeto y la paz de este pobre animal… Insultos, mofas, gestos ordinarios, y hasta comportamiento violento, que estamos seguros de que sin la presencia policial, alguno de nosotros habría salido herido. Las tradiciones que no aportan más que humillación y sufrimiento no deben preservarse. Las tradiciones buenas deben perdurar, las aberraciones no. Seguiremos luchando hasta conseguir que el lastre y la vergüenza que es el toreo sea considerado lo que verdaderamente es, maltrato animal, y por tanto sea abolido. Gracias a la Policía por evitar males mayores. Taurinos, os quedan 4 vinos…

  2. Resultan muy graciosos, ridículos, esos urbanitas animalistas, que lo desconocen todo sobre la vida rural verdadera y sobre la tauromaquia, pero que se erigen en una impostada “autoridad moral” para pronunciarse frívola y agresivamente sobre la Fiesta, para repartir carnés de respeto a los animales y para insultar a los espectadores de una corrida de toros.
    No soy aficionado a los toros, me resultan indiferentes; pero sí sé que la Fiesta no es en modo alguno un espectáculo de tortura a ningún animal, sino una ceremonia social (cultural) de relación (lucha a muerte) entre el Hombre y el Toro que se engarza en una ancestral tradición de relación entre los habitantes de la Península Ibérica y el toro bravo visto como un numen (enlazado con las religiones primarias, adoradoras de ciertos animales); es un tema que afecta a varias áreas del conocimiento (derecho, cultura, religión, etnología, política) sin que ninguna de ellas lo agote; es decir, es una cuestión filosófica compleja (como ya expuse en un comentario a un artículo de opinión) y, en consecuencia, nunca se debe abordar con esa simpleza infantil.

  3. Solo hay que leer aquí para ver realmente quién respeta cuando se dispone a escribir su opinión y quién decide demostrar con palabras de desprecio su poca educación.

    Pero no voy a entrar a valorar a quienes escriben desde el odio, me voy a centrar en el tema que me llama aquí a escribir.

    Es curioso como el término “cultura” significa dos aspectos muy contrarios y me tomo las molestias de copiar aquí lo que queda así reflejado en la RAE.

    Definición 1: “Conjunto de conocimientos e ideas no especializados adquiridos gracias al desarrollo de las facultades intelectuales, mediante la lectura, el estudio y el trabajo”

    Definición 2: Conjunto de conocimientos, ideas, tradiciones y costumbres que caracterizan a un pueblo, a una clase social, a una época, etc.

    Precisamente el significado de la palabra cultura en su primera definición hace que esos aprendizajes y conocimientos que obtuvimos nos lleve a dudar y estar incómodos con la segunda definición.

    La sociedad cambia, estos actos que se consideran cultura deshumanizan. Lejos de que se quiera ver como algo poético, bello y/o artístico lo cierto es que el arte nunca fue sinónimo de destruir y menos en este caso que lo que se destruye son vidas por y para el disfrute de un público sediento de sangre.

    Precisamente tener cultura, es decir, leer y emplear la cabeza, despejar neuronas, etc. de alguna forma nos hace reflexionar sobre propia cultura. Tener cultura en muchos casos, que no en todos, nos lleva a ser menos sumisos/as, más activos/as y flexibles para promover el cambio y mejorar aquello que es confuso, innecesario y supone un acto de desprecio hacia una especie sin razón alguna. Tener cultura hace que aprendamos a tener una visión crítica que nos lleve a ver más allá de las rutinas, nos despeja la mente de creencias y hábitos que nos cortaban el flujo de ideas. Pues con esos hábitos incuestionables nos acostumbramos a lo fácil, a ir con el piloto automático encendido haciendo lo que el resto hace y caemos en la repeticion, días y días de nuestra vida haciendo lo mismo una y otra vez.

    Pero un buen día por algún motivo despiertas y decides reflexionar sobre algo tan básico que jamás te lo habías planteado antes. Decides dudar y hacerte preguntas que para otras personas estarían fuera de lugar, cuestiones personales como ¿por qué haces lo que haces? ¿qué responsabilidad tiene cada acto que decides por tu parte?, etc.

    Tener cultura supone, repito de nuevo, en muchos casos, rechazar todas aquellas actividades que nos hacen involucionar. El avance no se puede evitar, es un hecho.

    Ya no hay gladiadores que se peleen hasta la muerte. La esclavitud, las personas con ideales y actos racistas, machistas, etc. están mal vistos/as. La ablación del clitoris resulta una escena cruel, espantosa y machista por muchas personas que exista diciendo que es un acto que debe ser respetado como cultura, sería inhumano y vergonzoso respetar algo así. Todos estos hechos actualmente forman parte de una lista de actuaciones que socialmente están rechazadas por la mayoría y es gracias a la evolución, la evolución inevitable de los valores y del sentido común.

    De la misma forma y en este caso vamos avanzando en esa larga lista hasta llegar al toreo, un acto brusco que atenta sobre la vida de animales inocentes que se desangran vivos en una plaza. Al toreo le quedan dos telediarios para ser tachado en rojo y desaparecer para formar parte del pasado. Así que aviso, quien lo eche de menos que aprenda a revivirlo desde el recuerdo. Es necesario que este acto deje de ser presente para seguir evolucionando, para limpiar los valores y señalar en color fluorescente algunos que brillan por su ausencia como lo son el respeto por la vida de otras especies, la responsabilidad, la humildad, la empatía. Hay mucho que hacer: reconstruir la conciencia, arrancar el dolor y sembrar más vida.

    Si el ser humano es inteligente sabrá que le toca tomar el papel de responsable para velar por el respeto, seguridad y calidad de vida de las demás especies y no como hace, para mofarse, utilizar y explotarlas a su antojo y conveniencia…

    Dar las gracias a los policías por la protección y a La voz del sur por no distorsionar la verdad haciendo un excelente trabajo aquí. Gracias también a todas las personas que han trabajado para posibilitar el acto humanizado de bellas personas activistas y animalistas que se han arrojado a la calle y mantenido la calma demostrando pacíficamente que están por encima de las circunstancias luchando por cambiar el sistema y hacerlo evolucionar, a pesar de quienes, muy por el contrario, se mostraron intolerantes, irrespetuosos/as con la libertad de expresión e intentaron provocar mediante insultos y empujones. Con el tiempo se va viendo quienes son los verdaderos violentos /as.

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