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La increíble historia de Tony Wells

El gurú de Cartagena, un músico con una historia tan inverosímil como imperecedera.

En Gypsy Rock nos hemos propuesto rescatar todos aquellos grupos chocarreros que han pululado a lo largo de todo el territorio nacional. Como sabe, la mayoría de bandas sobre las que hemos escrito se sitúan entre la realidad y la ficción. En muchos casos, la propia fuente a la que se recurre es ciertamente confusa. No es fácil distinguir entre lo que realmente paso, lo que se cuenta o lo que nunca ha ocurrido. Recuerde que aún resuenan milongas como el directo de Triana con Pink Floyd que ya tratamos en un artículo anterior. El problema, como se podrá imaginar es que no existe una legítima fuente de datos a la que poder recurrir y contrastar nuestra información. Aun así, ese clima de confusión que siempre ha caracterizado al underground español tiene muchos más matices que reflejan el misterio juvenil y el romanticismo de otra época.

Hoy tratamos uno de esos personajes enigmáticos. Un músico con una historia tan inverosímil como imperecedera. Nuestro protagonista es Tony Wells, el gurú de Cartagena. Su vida está llena de hechos tan insólitos que irremediablemente ponen en duda cualquier nimiedad. Por lo que se sabe, Tony fue un joven que estudiaba literatura y que tuvo la suerte de recibir una beca que le permitió trasladarse unos meses a EEUU, concretamente a California. De alguna u otra forma, un murciano termina engullido por el movimiento hippie de los años 60. Se sabe que Tony se adaptó muy bien al nuevo mundo, tanto que se integró de lleno en la movida. De hecho (y agárrese a la silla), se cuenta que convivió con el propio Charles Manson, que le bautizó con el nombre de Earth. Probablemente cuando Manson residió en el barrio de Haight Ashbury de San Francisco en su piso/comuna. Mucho antes de cometer los espantosos crímenes por los que fue conocido hasta su muerte el año pasado.

Respecto a la estancia de Tony Wells en tierras americanas, no se sabe mucho; en cualquier caso, no llega a residir más de seis meses. Cuando vuelve embebido de las energías cósmicas, decide replantearse su futuro como estudioso literario a favor de su faceta recién descubierta. La del gurú-rockero. Producto de su conversión a las nuevas tendencias, forma una banda en Madrid con algunos compañeros murcianos y madrileños. Producto de tales desmanes y desavenencias logra publicar un par de sencillos geniales: La casa del abuelo / Quiero vivir (Movieplay, 1970).

Como era habitual en la época, las composiciones de rock psicodélico eran edulcoradas en la postproducción por el equipo habitual de mezcla. Con demasiada frecuencia se incorporaban instrumentos de cuerda o viento para disimular las durezas o las pretensiones más ácidas del rock. Algo así le sucedió a los míticos Tartessos (con Pepe Roca) y también le ocurrió a Tony Wells que siempre se mostró descontento con el resultado de la grabación y el equipo de Movieplay.

Sin embargo, la influencia de Tony Wells en la música de madrileña es innegable. Aún se recuerda sus estrafalarias indumentarias y su música ácida en los barrios de la capital. Un auténtico hippie, un testigo privilegiado de un movimiento sin parangón que terminó por disolverse en las arenas del tiempo.

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