OpiniónDe ruta con SalvocheaEdición Cádiz

La causa cubana

Fermín se dedicaba a prestar algún tipo de apoyo a los presos cubanos encarcelados en el penal de Santa Catalina.

Por todos es sabida la inmensa relación existente entre la ciudad de Cádiz y la isla de Cuba.  El ir y venir de barcos, cargados de mercancías y de personas, ha consumado a lo largo de la historia un arraigado nexo común que aún hoy se mantiene a pesar de las leguas de mar que separan a la bahía de Cádiz con la isla situada en el corazón del mar de las Antillas.

Salvochea, como gaditano, no iba a ser menos. De hecho, parece ser que entre sus primeras actividades revolucionarias, Fermín se dedicaba a prestar algún tipo de apoyo a los presos cubanos encarcelados en el penal de Santa Catalina.

Años más tarde, y ya inmersos en la guerra hispano-cubana por la independencia,  Fermín coincidió en prisión con muchos presos cubanos, a los que dio clases “de inglés y de socialismo” , llegando incluso a coincidir con alguno de los hermanos Maceo, líderes del ejercito independentista, que fallecieron años mas tarde en enfrentamientos con el ejército español, y sobre los que Fermín dejó escrito: “El hombre de color, Maceo, muerto en defensa de la justicia y el derecho. Y algunos blancos festejaban su muerte. ¿De qué parte estaba la barbarie y de qué parte la civilización?”

Las relaciones entre Cuba y Cádiz siempre fueron especiales. De hecho, en el jercito mambí que combatió por la independencia de Cuba lucharon 21 gaditanos. El propio Fermín Salvochea dejó escrita su opinión sobre este conflicto:

-“Se trata de una guerra de conquista, de exterminio. Esos millones de soldados que marchan a Cuba van a combatir contra hombres que proclaman y luchan por los mismos principios que hicieron correr la sangre en el puente de Alcolea. Soldados que se llaman de la libertad, ¡vergonzosa anomalía!, ¡sangrienta irrisión! ¿Cuál es , pues, ese triunfo de España? El triunfo del despotismo, de la tiranía y de la fuerza bruta. Se quiere considerar a Cuba como parte de la nación española, y sin embargo, se les trata como a un país enemigo. Se les llama hermanos, y esa fraternidad tan descastada solo existe en el papel”.

Fue el creador del “Partido Revolucionario Cubano”, José Martí, quien a su paso por Cádiz, se interesó por conocer a Salvochea, un Fermín ya anciano, del que nos dejó un magnífico retrato:

-“ Hombre alto, con traje negro, con rostro por donde se derramaba debajo de los espejuelos el humo de la mirada compasiva, con el puño cerrado buscando tundir a los republicanos traidores, o abierto, para dejar caer su ultima moneda. Un día mandó en el municipio y a culatazos lo defendía de los quintos que se cebaban con los abogados de su libertad, y otro estaba en la cárcel, esperando su sentencia de muerte y enseñando a los cubanos negros a leer. Era rico, y vivió para los pobres”.

Etiquetas

Más artículos en esta categoría:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *