La Avenida Blas Infante (de Jerez)

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La Avenida Blas Infante (de Jerez)

14-01-2018 / 10:17 h.
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Con el tema de la memoria, no siempre llueve a gusto de todos aunque hay veces que parece que más que otras. Apelando al compromiso democrático exigirnos que la denominación de nuestras vías no hagan mención a personajes vinculados con la dictadura franquista no debería ser motivo de discordia. Sin embargo, lo es. En ocasiones, la mera denominación de una vía o barrio durante décadas crea una tradición que complica la aceptación de un cambio de nombre.

En la ciudad de Cádiz hace poco fue planteada la sustitución de la denominación "Ramón de Carranza" en la avenida homónima y en el estadio de fútbol de la ciudad, hecho sobre el que se creó una polémica entre los aficionados del Cádiz CF y los gaditanos en general, que continúa hasta día de hoy. La avenida, por su parte, ya tiene nuevo nombre y fue inaugurada con motivo del 40 aniversario de las manifestaciones por la autonomía andaluza del 4 de diciembre del 1977, efeméride que ya da nombre a la avenida. Ramón de Carranza fue un distinguido falangista, empresario, político y presidente del Cádiz CF y del Sevilla FC, y alcalde de ambas ciudades en momentos distintos.  Se le acusa de haber efectuado "limpieza política" inmediatamente después de apoyar el golpe y a Queipo de Llano en julio de 1936.

La sustitución del nombre de la avenida Ramón de Carranza por avenida 4 de diciembre en Cádiz tiene reflejo en Jerez. Hace ya bastantes años que el Ayuntamiento de Jerez instaló un azulejo a Blas Infante en la avenida homónima, en la zona sur de la ciudad. La avenida Blas Infante hace no mucho era la avenida de Carrero Blanco, como saben presidente del Gobierno franquista que fue asesinado por un atentado de ETA en 1973. La arteria principal de la que es conocida como la barriada de 'El Chicle' sigue conociéndose por Carrero Blanco e incluso a veces se hace mención a ambos nombres 'Carrero Blanco Blas Infante'. En el imaginario colectivo los cambios son complejos y perviven durante décadas.

En estos días en los que se celebra el centenario de la Asamblea de Ronda, que presidió Blas Infante y que dio lugar al primer proyecto autonomista para Andalucía así como a los símbolos de nuestra comunidad, cabe recordar  que la memoria democrática es una tarea pendiente en nuestro país y que cualquier pasito adelante es un avance que la sociedad civil agradecerá con los años. Por su parte, los restos de Blas Infante siguen perdidos en una fosa común donde reposan miles de personas asesinadas por el fascismo. Afortunadamente, para recuperar su memoria y dignificarle como víctima del golpe de los sublevados frente al orden democrático legítimamente constituido, en ella trabajan hoy numerosos memorialistas y especialistas. Una voluntad democrática en la que colaboró Jerez en su momento y con la que sigue colaborando no solo en su nomenclátor.

 
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