ActualidadAndalucía

Juan Meira lo volverá a hacer: 6.000 kilómetros en bici plegable por los enfermos de fibrosis quística

El jerezano, que ya unió la capital del sherry con Roma, recorrerá toda España y subirá los puertos de montaña de La Vuelta 2018

Juan Meira lo volverá a hacer. El jerezano afrontó hace hace un año un reto enorme como era unir la capital del sherry con Roma en pos de visibilizar la fibrosis quística, una enfermedad crónica y hereditaria, que representa un grave problema de salud para quien la padece debido a su carácter degenerativo y que afecta principalmente a los pulmones y al sistema digestivo. Ahora, el joven afrontará en septiembre un nuevo reto que le llevará a recorrer 6.000 kilómetros, el doble de su anterior aventura.

Esta vez Meira no abandonará la península, pero su objetivo es recorrer todas las comunidades autónomas españolas y subir los puertos de montaña que conforman la Vuelta Ciclista a España de 2018. Una vez más lo hará subido en una bicicleta plegable, lo que convertirá su reto en toda una heroicidad. Una tienda de campaña, un camping gas y bolsas de agua para la ducha formarán parte de su pequeño equipaje.

Juan ha creado una asociación, 2plega2, a través de la cual se canalizará un proyecto benéfico, denominado “Para que ellos vivan”, consistente en que jóvenes en edad escolar solucionen problemas concretos de personas o familias que sufren la fibrósis, pero también cualquier otra enfermedad que despierte la atención de los jóvenes ya sea por padecerla o por tenerla cercana a través de un familiar. Dichos problemas se recogerán en la web de la asociación y los estudiantes crearán proyectos para solventarlos. Para incentivar a los jóvenes, habrá premios de formación que les permitan vivir experiencias en el extranjero y se valorará la creatividad, la inventiva, el ingenio y la originalidad de los proyectos benéficos que se creen.

¿Pero cómo se gestó toda esta bendita locura? Juan explica que después de regresar de Roma fue impartiendo conferencias en diferentes colegios e institutos de la provincia de Cádiz e incluso de fuera de ella. Luego llegó una multinacional, con sede en Sevilla, que le requirió para impartir otra conferencia, y le propusieron abarcar todo el país. “Me hablaron de ponerme incluso un avión y pagarme las dietas”, señala Juan, que entonces pensó en hacerlo, pero con su inseparable bici plegable. Luego llegaría la constitución de la asociación benéfica y la gestación del proyecto actual.

A diferencia de su primera aventura, en la que la improvisación era la nota predominante, Juan ha programado una ruta que le llevará desde Jerez a La Coruña, pasando por 294 localidades cuyos ayuntamientos ya están avisados del proyecto y del paso del jerezano por allí. “Nos han respondido un 80 por ciento, unos los han aceptado de mejor forma y otros incluso van a hacer una fiesta a nuestro paso, porque son pueblos tan pequeños que su día a día es siempre igual”, señala el jerezano, que igualmente ya tiene cerradas 50 conferencias motivacionales en otras tantas poblaciones para presentar su proyecto.

Junto a Juan pedaleará, una vez más, su amigo Pedro, quien ya recorriera junto a él buena parte del trecho que separaba España de la capital italiana, si bien en el proyecto hay un equipo de 18 personas implicadas. “Hay mucho trabajo detrás, cada uno tiene sus funciones. Hay, por ejemplo, cuatro personas que se dedicarán a grabar y editar los vídeos del viaje, pero aparte vamos a ir contando la historia desde otros muchos ámbitos. Se van a hacer crónicas, vídeos en directo… El proyecto no es coger una bici y reventar los puertos de montaña, sino transmitir el mensaje a los chavales”.

El día de partida está fijado para el próximo 5 de octubre en la jerezana plaza del Banco. El regreso no está tan claro. Calculo unos cuatro meses de viaje, volver a finales de enero o febrero, pero no me pongo fecha de regreso. Si tengo que desviarme para ir a un hospital a conocer a un niño, o quedarme más tiempo en un sitio para dar una charla y darle difusión a lo que hacemos, se hará”.

En estas semanas previas al viaje, Juan está entrenando fuerte, haciendo kilómetros en su plegable y perdiendo peso para poder afrontar con más garantías la subida a los puertos de montaña. “Yo estoy fuerte, porque cojo la bici a diario desde hace siete años, ahora además la estoy cargando hasta arriba para pedalear con peso. Sí es verdad que me dan un poco de palo los puertos de montaña, pero tenía claro que, además de resultarme más atractivo como amante de la bicicleta que soy, tenía que hacer una cosa así para llamar más la atención del proyecto a nivel nacional”.

Etiquetas

Más artículos en esta categoría:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *