Editorial

Jerez no merece ser eterna rehén de los intereses partidistas

Con la inestimable ayuda de sus medios afines, el PP, al frente de la delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Cádiz, diseñó una gran mentira, asegurando que el Centro Tecnológico y de Innovación del Motor era un proyecto imposible para Jerez por encontrarse fuera de plazo al carecer, entre otras cosas, de proyecto definido. Financiado con cargo a los fondos europeos de la ITI, el Ministerio de Hacienda, del que depende la Dirección General de Fondos Europeos, ha confirmado por escrito que sí es posible y que el plazo para materializar la iniciativa expira a finales de 2023. Además, el Ayuntamiento de Jerez ya ha venido demostrando que el proyecto estaba en curso y que incluso contaba con un plan de viabilidad y un protocolo que no llegó a firmarse por el anticipo electoral en Andalucía en diciembre pasado.

Es curioso como los políticos tienen especial habilidad para exigir a sus adversarios lo que luego ellos en otros ámbitos y contextos no cumplen. Valga el caso de la supuesta utilización partidista que ha denunciado machaconamente el PP de Pablo Casado en relación a los decretos-ley y los llamados viernes sociales del Gobierno de Pedro Sánchez. Urgencias en aprobar medidas sociales por parte de un Gobierno en funciones en medio de la precampaña del 28A. En Andalucía, con una estrategia partidista desde el poder público, se ha dedicado en este caso por parte del PP a intentar destruir y birlar un proyecto de gran repercusión para la futura recuperación social y económica de Jerez.

Sorprende el viraje de Ciudadanos, que en un primer momento anunció que lideraría que la iniciativa viera la luz pese a los contratiempos —desde la cartera de Turismo que controla en el Gobierno andaluz— y, más tarde, compró la tesis de que era imposible que el proyecto entrara en los plazos que marca Europa. Nada más lejos de la realidad, según Hacienda.

Los políticos deberían saber que, ante un escenario electoral, el ciudadano castiga tanto la inacción o la mala gestión como la política del no por el no y la irresponsabilidad de destruir adrede

El Centro Tecnológico y de Innovación del Motor es factible porque está en plazos, los 5,5 millones de euros en los que se presupuestó se pueden gastar, y solo una postura partidista, descaradamente electoralista, por la cercanía de las generales y municipales, llevaría a descartar la idea y a actuar como ha actuado el PP desde la Junta, tratando de justificar una negativa al proyecto injustificable, al menos bajo el argumento esgrimido. Es cierto que cualquiera desconfía ya del anuncio de un proyecto desde lo público en Jerez, ciudad que ha visto como en la última década y media lo que había medio en pie se ha esfumado (PCTA o Ciudad del Flamenco) o lo que estaba sobre el papel se ha quedado en agua de borrajas.

Sin embargo, que los antecedentes cercanos no inviten al optimismo, o que hubiera sido necesaria mayor diligencia del anterior Gobierno de la Junta para sacar adelante un proyecto que lleva aprobado desde 2017, no son excusas para querer tirar todo por tierra y privar a una ciudad, especialmente castigada por el paro y la falta de inversiones públicas, de esta actuación. Peor aun, tratándose de causas ficticias y enfocadas en fines exclusivamente partidistas. Los políticos deberían saber que, ante un escenario electoral, el ciudadano castiga tanto la inacción o la mala gestión como la política del no por el no y la irresponsabilidad de destruir adrede. El cuanto peor, mejor, que Rajoy empleaba a modo de trabalenguas, tiene un recorrido mínimo a corto plazo. Jerez debe dejar de ser eterno rehén del bipartidismo.

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Un comentario

  1. ¿Y cómo sabemos que no es Hacienda (en manos del P$O€) quien miente?
    Confiar el desarrollo económico de Jerez a proyectos públicos ajenos al mercado y gestionados por políticos es un grave y ruinoso error.
    Una economía jerezana moderna y creadora de empleo de calidad se debe basar en crear las condiciones para atraer a la inversión privada en el sector industrial y tecnológico y, además, ir a buscarla.

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