Jardines verticales en el centro de Jerez

La reurbanización de la calle Puerto, ligada al proyecto de recuperación de San Agustín, concluye con un muro verde natural decorativo, el primero en la ciudad. 

¿Has visto ya el primer ‘muro verde’ de Jerez? 

No es el del Musée du Quai Branly de París, una de las obras más famosas de Patrick Blanc -inventor del sistema- y una atracción turística de fama mundial. No es tampoco el Living Wall del Caixa Fórum de Madrid. Pero desde luego ya puede decirse que Jerez tiene desde hace unas semanas Jardín Vertical. Las obras de reurbanización del entorno de calle Puerto, aparejadas al proyecto de rehabilitación del antiguo convento de San Agustín, han permitido la instalación de uno de estos muros verdes en la esquina entre calles Agustinos y Juan Sánchez, lo que despierta la curiosidad de muchos viandantes, algunos de ellos turistas que suelen desembarcar de los autobuses que justo estacionan frente a la Alameda Vieja. 

De coste de dinero público desconocido, pues ha formado parte de la inversión realizada por Zona Franca y Ayuntamiento en el proyecto de San Agustín, el Jardín Vertical aún permanece vallado pendiente de los últimos retoques. De lo que no cabe duda es del cambio radical que ha sufrido esta medianera, que hasta hace poco era un solar baldío que hacía las veces de aparcamiento, basurero y meadero. Para peor imagen aún, los muros exteriores de las viviendas aledañas tenían una fea capa aislante tras haber incluso sufrido un incendio hace unos años. 

Este Jardín Vertical, el primero con el que oficialmente cuenta la ciudad, no es el único que puede verse por el centro histórico. Existen, desgraciadamente en este caso, otro tipos de muros verdes que, en estos casos, afectan directamente al patrimonio material jerezano. Así sucede por ejemplo en los techos del templo de San Dionisio, en la vertiente que da a plaza Plateros. Cualquier peatón medianamente observador podrá comprobar la vegetación que puebla las cubiertas aledañas a la torre de La Atalaya, jardines verticales oficiosos que prueban la dejadez con la que los titulares de estos inmuebles cuidan un patrimonio histórico-artístico, cosa de todos al fin y al cabo, que requeriría de mucha más atención en lo que a su conservación se refiere.

Etiquetas

Más artículos en esta categoría:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *