Sociedad

Guerreras con arco y flechas que ganaron la batalla contra el cáncer de mama

Mujeres que han sido intervenidas por esta enfermedad reciben clases de tiro con arco, un deporte que les aporta muchos beneficios para paliar las secuelas del tratamiento

Se sienten fuertes, vivas y con ganas de comerse el mundo. Son mujeres guerreras con arco y flechas, luchadoras que han ganado la batalla contra el cáncer de mama. Desde el pasado mes de noviembre, un grupo de mujeres de la Asociación de Mujeres Mastectomizadas, Amma, de Jerez, acuden cada lunes al gimnasio para practicar un deporte que, de otro modo, quizá nunca se hubieran atrevido a probar.

María José, Miren y Montse, tres de las participantes en el taller de tiro con arco. FOTO: MANU GARCÍA

“Nosotros nos enteramos de que la práctica de este deporte es muy beneficiosa para las mujeres a las que nos quitan los ganglios, por las vibraciones que produce el arco al tirar la flecha”, cuenta a lavozdelsur.es María José López, presidenta de la asociación.

“Dependiendo del pecho que tengas operado, el arco se coge con un brazo o con otro, en concreto el arco se coge con el brazo del lado del pecho operado, y la flecha se tira con el contrario (existen arcos para diestros y para zurdos). Cuando lo estás haciendo apenas lo aprecias, pero cuando tensas el arco, esa vibración es la que hace que mejore en gran medida el sistema linfático”, explica la presidenta. “Además tiene mucho otros beneficios como la capacidad de concentración, porque, en muchas ocasiones, los tratamientos merman nuestra capacidad de concentración y este deporte nos obliga a hacer este ejercicio de la mente”.

María José se prepara para coger su arco con la ayuda de un monitor. FOTO: MANU GARCÍA

Para poder recibir las clases de tiro con arco, Amma cuenta con la ayuda, totalmente desinteresada, del Club de Arqueros Carcaj de Jerez, donde cuatro de sus miembros realizan esta labor de manera altruista.

Antonio Hermosín es uno de los voluntarios que acude cada lunes para impartir este taller. “Para nosotros es muy importante poder colaborar con estas mujeres porque sabemos los beneficios que conlleva en muchos sentidos, ya no solo para evitar el linfedema, sino para recuperar fuerza y musculación que, después del tratamiento, es muy necesario”. “En un primer momento les decimos que practiquen tensando gomas, para que se vayan acostumbrando al movimiento, muchas vienen con miedo, pero luego ven que no es peligroso y se animan cada vez más, empezamos con distancias de entre tres y cinco metros y luego vamos aumentando. Ellas practican con arcos de iniciación y poco a poco van mejorando la fuerza y la puntería. De hecho, se nota que les gusta y cada vez se les ve más sueltas y animadas”, señala Antonio.

Miren, una de las participantes, anima a otras mujeres a que practiquen este deporte. FOTO: MANU GARCÍA

Miren, una de las participantes, superó su enfermedad hace ya dos años y hoy es una de las arqueras que acude cada lunes al taller de tiro con arco. “Yo nunca había tirado una flecha, ni de chica he jugado a los indios. Cuando llegué no tenía ni idea, pero me ha gustado mucho, es un deporte divertido y cada vez te vas picando más”. Además, destaca que “el tiro con arco es un deporte que generalmente suelen practicar los hombres, nunca asociamos a las mujeres y, a raíz de esta iniciativa muchas mujeres nos hemos aficionado a esto, creo que más mujeres deberían practicarlo sin necesidad de que sea por una operación como es nuestro caso, por eso animo a las mujeres a que lo practiquen, porque además te sientes más fuerte”.

Montse es otra de las alumnas, reconoce que “no es un deporte muy común, entonces cuando llegamos no teníamos ni idea de cómo era, y poco a poco le vamos cogiendo el truquillo, es una experiencia muy bonita, te pica el gusanillo. Impresiona escuchar los ruidos que hace el arco cuando se tensa, la velocidad que tiene al soltar la flecha… a mí me ha gustado mucho, me gustaría que en Jerez hubiera más afición al tiro con arco”.

A Montse le apasiona el ruido que hace el arco al tensarse y la velocidad que coge la flecha. FOTO: MANU GARCÍA

El taller de tiro con arco es la principal novedad que ha puesto en marcha la asociación este año, sin embargo, su actividad es mucho más extensa ya que cuentan con otro taller de marcha nórdica, manualidades, así como atención psicológica y consultas de fisioterapia para realizar drenaje linfático. También ofrecen asesoramiento a mujeres que están pasando por esta enfermedad o la ha superado e intenta paliar las secuelas y efectos secundarios de los tratamientos.

El germen de la asociación fue una plataforma nacida en 2013 que, dos años después, se constituyó como Amma. En un principio plantearon la necesidad de crear un programa de inserción laboran para estas mujeres que, tras superar el cáncer, se enfrentan a una serie de secuelas que les pasan factura en sus puestos de trabajo. “Nos sentimos muy desamparadas por la ley, porque las empresas te valoran según las secuelas que te hayan quedado y estamos muy desprotegidas ante despidos o la concesión de cierta discapacidad. Aunque hayas superado la enfermedad ya eres un incordio para la empresa, porque ya te ven como una persona que se va a dar de baja o no va a rendir en el trabajo”, apunta María José quien también lamenta que “muchas de nosotras somos personas jóvenes que, de repente, nos vemos con la vida truncada y aún nos quedan años por cotizar, es una situación muy complicada” Sin embargo, este proyecto quedó aparcado por parte de los políticos, por lo que decidieron ponerse en marcha por su cuenta. “Nos centramos en intentar buscar trabajo a mujeres que estaban en paro y para las que era muy complicado reincorporarse al mundo laboral, pero no hubo suerte y no conseguimos trabajo para ninguna de nuestras socias”. De ahí que el próximo paso sea la creación de su propio centro de inserción laboral en unos terrenos cedidos en La Barca de la Florida. Esta iniciativa se encuentra supeditada a los Grupos de Desarrollo Rural que contaría con fondos europeos, pero ya cuenta con informe de arquitectos y el presupuesto elaborado por lo que solo faltan los trámites legales y la concesión de las ayudas.

Reclaman una sede en Jerez

Mientras tanto, no cesan en el empeño de pedir una sede en Jerez para poder atender a las socias o a toda mujer que necesite ayuda y asesoramiento en cuanto al cáncer de mama. Ahora se ubican en unas instalaciones compartidas en el centro social Blas Infante. Han trasladado su demanda al equipo de Gobierno en varias ocasiones, la última de ellas incluso en un pleno municipal, pero de momento no tienen sede garantizada. En la actualidad Amma cuenta con casi 60 socias, pero atienda a más mujeres de toda la provincia de Cádiz e incluso ofrecen asesoramiento a personas de fuera de España a través de las redes sociales. De ahí que se haga necesario contar con una sede para poder atender a todas estas mujeres según sus necesidades.

Para recaudar fondos para poder llevar a cabo todas sus actividades, desde Amma organizan también eventos como es el caso del IV Festival Benéfico que tendrá lugar el próximo día 1 de febrero. Será en la sala Compañía a partir de las 18:30 y contará con las actuaciones de Duet Kardelen, de piano y flauta; Rosario Montoya La Reina Gitana, con su espectáculo Pasión por ti, acompañada de piano flamenco y violín; Manué de la Momi; Pedro Alfonso Gómez Zambrana; Escuela de danza oriental de Carmen Amal y el grupo de rock La Jambá. El precio de la entrada es de 6 euros y se pueden adquirir en el centro social Blas Infante los martes y jueves de 18:00 a 20:00 horas. También se puede colaborar con un donativo en la fila cero.

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