Sociedad

Fuentebravía, incertidumbre a pie de playa: “Cualquiera se baña ahí, el agua no nos da confianza”

Veraneantes, vecinos y hosteleros hablan con lavozdelsur.es varios días después de permitirse de nuevo el baño, tras una contaminación por aguas fecales cuyo origen permanece oculto: "Aquí ha pasado algo muy raro que no quieren contar"

Es un julio atípico en El Puerto de Santa María. La localidad, conocida por sus numerosas playas —cinco de las 29 banderas azules de la provincia están en su término municipal—, aún no ha sufrido la ola de calor que sí se ha hecho notar en gran parte de la costa española. Como el resto de la Baja Andalucía, a ese invitado poco habitual por tanto tiempo —el frío poniente—, se le ha sumado otro inesperado en la playa de Fuentebravía, una de las que contiene la bandera azul: la E. coli.

La presencia de esta bacteria en altos niveles obligó a prohibir durante seis días el baño en esta playa portuense, como medida de precaución para proteger la salud de sus posibles usuarios. Sin embargo, la contaminación de de sus aguas no se extendió más allá del espigón. “Sabemos que había una bacteria en el agua pero poco más”, declara a este medio una de las socorristas, que observa a los veraneantes subir por las pasarela de madera tras enjuagarse los pies. “En los días de prohibición ha habido gente que se metía en el agua y que teníamos que decirle que se salieran”, explica, recordando que unos técnicos han analizado “todos los días” el agua.

Bajando por una de las pasarelas de madera que dan a esta playa portuense desde su segunda entrada, una mujer enjuaga los pies y la ropa de baño de sus niños, mientras sostiene como puede los enseres que ha trasladado hasta la playa. Preguntada por la contaminación por aguas fecales, resta importancia al fenómeno y se ríe. Ella no tiene miedo. “Eso dicen, pero si me tengo que bañar, me baño“, cuenta, al tiempo que explica no haber sentido nada fuera de lo normal ni estar preocupada por el episodio. “Suelo venir aquí pero no lo he notado, aunque haya menos gente”, añade.

Una niña corriendo tras un baño en esta playa portuense. FOTO: MANU GARCÍA.

Mientras tanto, unos niños corren por la arena desde el mar y algunas familias, prácticamente en plena orilla, beben algunos refrescos y pican algo de media tarde. La playa, con menos afluencia de lo habitual por estas fechas, parece recobrar la normalidad, aunque las terrazas de los restaurantes, pubs y bares que se encuentran al otro lado parecen sospechar que no todo va tan bien.

“Poquita gente se acerca al agua”

En uno de los bares de Fuentebravia, una familia conversa mientras observa el horizonte. Son las siete de la tarde y consideran que la playa esta vacía para estar ya casi a mediados de julio: todos coinciden en lo que ha afectado el episodio de la contaminación en la zona. “Poquita gente se acerca el agua, no está viniendo la misma gente que todos los años viene”, dice una mujer, acompañada de varios amigos y familiares.

Con una lata de cerveza en la mano y señalando el espigón de la playa, un hombre se atreve a especular sobre la incertidumbre que rodea a la contaminación por aguas fecales. “No tiene sentido que más allá del espigón no se haya contaminado”, explica, mientras su mujer apunta hacia una incoherencia: “Si fuera esa bacteria en 48 horas desaparece”, dice incrédula. “Seguimos viniendo porque estamos aquí arriba”, cuenta, señalando una de las calles superiores, donde poseen una caseta.

Entrada a Fuentebravía. FOTO: MANU GARCÍA.

Para él, el problema reside en un colector de aguas fecales, que se ha roto a pocos metros de la orilla. Un problema que reconoce que existe desde hace muco tiempo. “De toda la vida de Dios, que yo llevo aquí cuarenta años, cuando vas al espigón tiene un holor a cieno horroroso, y eso que hemos tenido bandera azul”, dice indignado. “Aquí había una depuradora que quitaron hace un montón de años, ahora lo que deberían hacer es mandar el agua a la depuradora de Puerto Sherry pero tampoco lo hacen”, explica, seguro de que ni la Junta ni ningún organismo dará una certeza sobre el porqué de la contaminación. “No se aclara y no se va a aclarar”, comenta rotndamente. “Cualquiera se baña ahí, nosotros aún no nos hemos bañado, el agua no nos da confianza”, concluye.

Hoteles y restaurantes, los más perjudicados

Si hay un sector perjudicado del episodio y de la mala fama que ha ganado esta playa portuense colindante a la Base Naval de Rota y su Poblado Naval, han sido los establecimientos hoteleros, de alojamiento, y los bares y restaurantes. “Lo están notando muchísimo”, cuenta una señora en la terraza de un bar. “Aquí ha pasado algo raro que no lo quieren explicar, lo están escondiendo y podría ser de la Base”, apunta otra.

Vista de una de las terrazas de Fuentebravía. FOTO: MANU GARCÍA.

Precisamente una concentración de Ecologistas días atrás reclamaba información a la Junta de Andalucía sobre un fenómeno que está estudiando conjuntamente con el Ayuntamiento Roteño y la Base Naval de Rota. Uno de los presentes cree que el principal responsable es el consistorio portuense, que “hace muy poco por mirar de lo que vive”. “Las playas están hecha una mierda por culpa del Ayuntamiento”, dice visiblemente enfadado.

En el pub más frecuentado, con vistas a la playa, su gestora indica a lavozdelsur.es que ha notado la bajada de ventas durante estas semanas, siendo un comienzo del mes de julio bastante difícil, que va recuperándose poco a poco. Para la hostelera, que la Administración aclarara el origen del foco de contaminación y explicara que medidas va a llevar a cabo sería fundamental para que vuelva la tranquilidad y los clientes. “Confíamos en ir remontando, dice esperanzada, aunque sin ocultar su preocupación por un verano complicado. “La gente viene a tomar sus cafés y sus copas pero no es lo mismo, está claro”, añade.

El Ayuntamiento habla de “mejora paulatina” de las aguas

Por su parte, el consistorio portuense ha afirmado este jueves que los índices de las últimas analíticas indican una mejora paulatina de las aguas en la playa de Fuentebravía. En una nota, han indicado que Junta de Andalucía, Ayuntamiento y Base de Rota han mantenido un nuevo encuentro para valorar la situación tras esta “alteración de los parámetros microbiológicos”, incidiendo en que siguen realizando un “control exhaustivo” de las aguas de esta playa portuense para garantizar la seguridad de los usuarios.

Una hostelera de Fuentebravía hablando con lavozdelsur.es. FOTO: MANU GARCÍA.

No obstante, algunos grupos políticos como Adelante Andalucía o el PSOE han exigido más explicaciones tanto al consistorio portuense como a la Junta. Por parte de los socialistas portuenses, su portavoz Ángel María González Arias, ha pedido al alcalde, Germán Beardo (PP), “transparencia y agilidad en la gestión municipal, y más en un asunto de la trascendencia de éste”, lamentando que “aún no se sepa nada del origen de la bacteria E.Coli ni de si ha afectado a más playas de nuestra costa”. Y en esa línea ha insistido en la necesidad de que el gobierno local “ofrezca toda la información que haga despejar cualquier duda sobre el origen y subsanación del problema para tranquilidad de la ciudadanía”.

En cuanto a Adelante Andalucía, que acudió a la concentración de protesta realizada por diferentes colectivos, el grupo ha calificado de “muy grave” que hasta el momento se desconozca el origen del vertido que ocasionó la presencia de bacterias. Su parlamentaria andaluza por Cádiz, Inmaculada Nieto, de hecho, ha solicitado que se expliquen las medida que se están adoptando y que se les entregue una copia de las actuaciones de identificación de la fuente del vertido, de las conclusiones de las mismas y de las sanciones, en su caso, adoptadas. Sin embargo y pese a la insistencia, en Fuentebravía casi reina el silencio. Y ya bien entrados en el mes de julio, dos semanas después de su contaminación.

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