Sociedad

Francisco Román, un bailaor flamenco con parálisis cerebral: “Nunca me he echado atrás”

El jerezano lamenta que el Festival de Jerez no subvencione en 2020 los cursos inclusivos: “Esa semana me ayudó mucho”. La dirección del certamen asegura que trabajará para que se cubran los costes desde Bienestar Social

Francisco Román tiene parálisis cerebral y ama el flamenco desde su niñez, “nunca me ha dado vergüenza ponerme a bailar, aunque tenga discapacidad no me he echado atrás”, asegura en una entrevista concedida a lavozdelsur.es. Él se considera un poco autodidacta, ya que siempre ha estado observando a toda personas que se arracaban a bailar a su lado, y por eso, la oportunidad de participar en un curso de flamenco inclusivo fue todo un regalo.

La ocasión se le presentó en el año 2018, gracias a un conocido programa de televisión que informaba de que en el marco del afamado Festival de Jerez, que tantas personalidades del flamenco reúne en el municipio, se impartía un curso para personas con discapacidad de la mano del bailaor y pedagogo José Galán.

Tras conocer la existencia de esta formación inclusiva, Román comenzó a indagar para formar parte de la siguiente edición. “Me puse en contacto con ellos mediante su página oficial al darme cuenta de que trabajaban con personas con todo tipo de discapacidad y me agregué a la página de Facebook”, relata.

El flamenco como herramienta de inclusión

El taller de flamenco inclusivo viene desarrollándose en el marco del Festival de Jerez desde hace dos años. “Cuando uno enseña, dos aprenden”, con estas declaraciones José Galán cerraba la pasada edición del cursillo. El bailaor apuntaba también la importancia del aprendizaje que las personas con y sin diversidad funcional podían conseguir participando en estas clases.

Para Román, esta fue “una experiencia muy bonita y gratificante”. También recuerda como durante los días que duró el curso no pararon ni un momento de bailar, “pasábamos tres horas y media ensayando”. Las horas de práctica sirvieron para que el grupo de alumnos, “unos doce”, apunta Román, realizasen una impecable actuación frente al público en Villapanés.

La experiencia no solo sirvió a Román para aprender a bailar flamenco, una afición que, recalca, “le encanta”, también contribuyó a su salud y movilidad. “Ciertamente me ayudó mucho, esa semana sentía que tenía mucho más movimiento de lo normal”. Él realiza sesiones de fisioterapia por su cuenta pero asegura que los movimientos aprendidos y las horas de repetición le ayudaron mucho a nivel motor y “sobre todo a no cansarme tanto”.

Así, el bailaor amateur destaca lo hermoso que le resulta que en Jerez, ciudad del flamenco, se diese cabida a cursos como este, en el que las personas con algún tipo de discapacidad pudieran disfrutar de este tradicional baile. “Necesitamos que se de más visibilidad a estas actividades y publicidad, seguro que mucha gente no supo de su existencia y por eso no participaron”, añade.

La eliminación del taller para el 2020

La sorpresa de Román llegó al consultar la programación del próximo Festival de Jerez para 2020 y no encontrar el taller. “Para nosotros los discapacitados era una semana de sentirnos plenamente realizados y sobre todo incluídos”, con estas palabras el joven muestra su descontento por la eliminación del curso y añade que “me parece mal que Jerez no de visibilidad a los discapacitados”.

Asimismo, Román asegura que hará “lo que sea necesario” para que el curso vuelva a incluirse en la programación del festival jerezano, “si es necesario recoger firmas y hacer fuerza lo haré”, añade.

Integrantes del curso de flamenco inclusivo posando junto a la estatua de Lola Flores. FOTO: FACEBOOK PACO ROMÁN

Por su parte, la directora del Festival de Jerez, Isamay Benavente Ferrera, comenta como durante los dos años que se ha venido realizado este cursillos para discapacitados el coste de las clases ha estado subvencionado por el propio festival. “Se trata de un curso inclusivo para todos, en el que pueden participar las personas que quieran aprender a impartir este tipo de talleres y las que tienen algún tipo de discapacidad”.

“Durante las dos pasadas ediciones han sido las mismas personas las que se han apuntado a participar”, añade Benavente. Por ello, “este año hemos decidido destinar ese dinero a otro tema”, las becas se destinarán a “niños que vienen despuntando en academias de Jerez”, con el fin de diversificar los sectores a los que se dedica este dinero.

Benavente está enterada de la demanda de Román, “el fue uno de los becados durante el pasado curso de 2019”, y garantiza que no dejarán el tema olvidado. “Queremos mover el curso con Bienestar Social para que pueda seguir realizándose”, asegura en declaraciones ofrecidas a lavozdelsur.es. Pese a ello, la directora apunta que “el objetivo del Festival no puede ser becar continuamente a las mismas personas”.

Así, Benavente añade que “estaría encantada de volver a hacerlo en el marco del Festival” y ve claras posibilidades de que “salga por otro lado, ya sea dentro o fuera del marco del festival”, pero que aún “no hemos tenido mucho tiempo para moverlo”.

A la espera de cómo vayan desarrollándose los hechos, Francisco Román asegura que luchará por conseguir una tercera edición del curso inclusivo de flamenco en Jerez y continuar haciendo lo que más le gusta, bailar.

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