Jerez

Estas son las tres crías de Castañuela que crecen en el Zoo de Jerez pero que no puedes ver

Los ejemplares de lince ibérico recién nacidos no tienen contacto con el público para que no pierdan el carácter esquivo que les será útil cuando sean puestos en libertad

El Zoobotánico de Jerez ha llevado a cabo el primer chequeo de rutina a los cachorros de lince que nacieron el pasado 7 de abril en las instalaciones del parque, tras cumplir 34 días. El examen médico ha transcurrido con normalidad durante unos 20 minutos procurando que los cachorros estuvieran separados de su madre el menor tiempo posible.

En principio podrían tratarse de dos hembras y un macho, aunque el sexo de las crías quedará determinado cuando se realice el segundo examen a los dos meses de edad. El estado general que presentan los tres es muy bueno. El peso de las hembras ha sido de 1,152 y 1,295 kilos, y el macho de 980 gramos.

Durante el chequeo, los cachorros tuvieron un comportamiento muy adecuado, lo que ha facilitado el trabajo de los veterinarios, ya que cualquier protesta podría haber puesto en alerta a su madre, que se encontraba en un recinto cercano.  Una vez devueltos a su habitáculo, se ha podido observar por la cámara que tienen instalada en el interior, cómo Castañuela, su madre, se acercó, los olió, los  limpió y comenzó a amamantarlos tranquilamente. De igual modo, el manejo diario en el momento de entregarles el alimento hace posible que se puedan separar en determinados momentos los cachorros de la madre sin que suponga molestia para ellos.

Los tres linces ibéricos durante su chequeo médico.

Los ejemplares de lince recién nacidos no tienen contacto con el público. Viven en recintos tranquilos, a los que sólo los cuidadores acceden para dejar el alimento y, cuando es necesario, por higiene o cuidados veterinarios. Incluso el contacto con sus cuidadores se reduce el máximo posible para que no pierdan el carácter esquivo y desconfiado que tan útil les será en el futuro cuando sean puestos en libertad.

Dentro de un mes serán sometidos a un nuevo chequeo en el que se vacunarán y se les colocará el microchip identificativo, además de conocer definitivamente el sexo. Castañuela e Hidrógeno han sido padres por cuarta vez en el Zoobotánico de Jerez. Sus crías anteriores viven actualmente en libertad, perfectamente adaptadas a la vida salvaje.

Mosto vive en los Montes de Toledo, Nitrógeno en Viso del Marqués (Ciudad Real) y Neón en el Valle de Matachel (Extremadura) e igualmente se espera que estos cachorros puedan ser libres en cuanto tengan la edad adecuada. El hecho de participar en el proyecto de reproducción del felino más amenazado del planeta supone un reto que hasta ahora el Zoo va superando con creces.

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