"Están muy motivadas, van a llevar el nombre de Cádiz por toda España"

Publicidad

"Están muy motivadas, van a llevar el nombre de Cádiz por toda España"

Las jugadoras del Cádiz FSF, que en 2018 cumple 25 años desde su fundación, compatibilizarán esta temporada sus trabajos y estudios con la Primera División del fútbol sala femenino.

13-09-2017 / 09:21 h.
Publicidad

En una ciudad donde la atención deportiva se centra casi exclusivamente en el Cádiz CF y todo lo que rodea en el ámbito institucional, existe un club que la próxima temporada competirá en la élite de su disciplina –el único de la capital gaditana-, tras lograr el pasado verano el cuarto ascenso a la principal categoría en toda su historia. El Cádiz FS femenino cumplirá en el próximo 2018 el 25º aniversario de su fundación. Lo hará en la Primera División del fútbol sala femenino… y la temporada comienza este fin de semana. Las chicas de Kiko Oliva tendrán que viajar a Ourense para medirse al actual subcampeón de Liga y campeón de Copa.

Comienza el entrenamiento en el pabellón de La Mirandilla, en el Campo del Sur, y el bloque formado por el entrenador gaditano exhibe su ilusión por la próxima campaña vaciándose para llegar en el mejor tono físico posible. Tere Muñoz, una de las futbolistas más prometedoras de la plantilla, demuestra una implicación especial por el proyecto de la entidad dirigiendo el entrenamiento del segundo equipo ante la falta de técnicos en el club, el principal quebradero de cabeza para Kiko Oliva.

Las jugadoras –la gran mayoría no supera los 22 años- compatibilizan estudios y trabajos con los entrenamientos diarios y, desde esta semana, con los viajes para la disputa de los partidos. “En Ourense jugamos el sábado pero vamos el viernes en autobús y hacemos noche allí”, aclara el preparador gaditano, que se define como “exigente, pero tengo la suerte de tener un grupo de jugadores que trabajan a destajo”, además, aclara que le gusta “trabajar la defensa más que el ataque, donde le doy un poco más de libertad a las jugadoras”, mientras observa desde el banquillo los últimos minutos del entrenamiento del equipo cadete y el filial.


Jesús Mayone
Kiko Oliva observa detenidamente el entrenamiento de sus jugadoras en el pabellón de La Mirandilla.

Tanto para ellas como para su entrenador es un orgullo pasear el nombre de Cádiz por toda la geografía nacional y en la élite del deporte que practican. La responsabilidad que sienten es importante, aunque Kiko Oliva se encuentra plenamente confiado de que el bloque competirá. “Para el club es un reto estar en Primera e intentar mantener la categoría; estamos y están muy motivadas porque llevaremos el nombre de nuestra ciudad por toda España”. Evidentemente, en un equipo recién ascendido a la élite el objetivo no puede ser otro que el de la permanencia, es decir, alrededor de 25 puntos en un campeonato de 30 partidos.

“Queremos conseguir la permanencia para asentar al club en la primera categoría y aspirar entonces a objetivos mayores, como jugar la Copa”, para la que hay que acabar la Liga, como mínimo, en la octava posición. Y es que, en un club en el que todos los integrantes son amateur y lo hacen por pura vocación, ascender a la máxima categoría del deporte implica un mayor número de gastos. “Nos mantenemos a base de ayudas privadas que buscamos nosotros mismos y de las ayudas públicas dependientes tanto de la Junta como de Ayuntamiento y Diputación”, aunque reconoce “hemos dado muchas volteretas para sacarlo adelante”. Esfuerzo y constancia como clave del éxito, también fuera del campo.

Finaliza el entrenamiento de las canteranas del club y las jugadoras del primer equipo se preparan para iniciar el calentamiento. El preparador físico toma las riendas y es cuando Oliva recapacita en el poco número de jugadoras que tiene disponibles en la sesión. “Vamos justitos para los ejercicios que tenía pensado”, expresa contrariado. Dos por motivos personales y otras tres por lesión -una situación por la que han pasado varias jugadoras en pretemporada-, algo habitual en un club de estas características. Las futbolistas ya han calentado. Es el turno para Kiko Oliva, que observa detenidamente el entrenamiento del equipo preparando una temporada que se avecina cargada de ilusión para unas jugadoras que llevarán el nombre de Cádiz por bandera.

 
Publicidad