Roedores de cultura

‘En la otra orilla’: Joaquín Terán (1957–2018)

La Sala Pescadería Vieja acoge hasta el 13 de octubre una exposición póstuma para rendir homenaje al pintor jerezano. José Mateos ha sido el encargado de reunir los 58 cuadros que forman la muestra del artista jerezano

La noche del pasado viernes fue inaugurada en la Sala Pescadería Vieja la exposición En la otra orilla. Joaquín Terán (1957-2018). Acompañado de Francisco Camas y algunos familiares de Joaquín, José Mateos explicó en qué consiste este homenaje: “Para los amigos de Joaquín, y por supuesto para la familia, es un placer y un sueño cumplido realizar una exposición póstuma en la que hay cuadros de todas sus épocas. Muchos de los cuadros, sobre todo los primeros, los retratos, de los años ochenta y noventa, no habían sido expuestos nunca, y estaban en su casa o son propiedad de algún amigo.

La exposición, que estaba prevista para mayo o junio, hubo que retrasarla debido a que hay obras que vienen de Madrid y otras provincias.”Agradeció la colaboración del Ayuntamiento y de la familia de Joaquín, de su hermana y su cuñado, “que han nos han abierto las puertas del sótano donde tienen la pequeña sacristía dedicada a Joaquín con sus cuadros”. José Mateos también dio las gracias a todos los que han participado en el díptico. El escritor concluyó su intervención con unas soleares que dedicó al pintor en los años noventa: “… malditos sean los pintores que se creen que la pintura es solo mezclar colores. La pintura es otra cosa, pintar los bosques, los ríos, y hasta el olor de una rosa…”.

El díptico recoge las impresiones de escritores y artistas que conocieron muy de cerca al pintor. “Ve preparando esas tablitas. Nos enseñarás cómo, entre esos otros árboles, vas pintando los mismos cielos”, escribe Juan Carmona Vargas. En cuanto al estilo, Cristóbal Gutiérrez subraya la austeridad de Terán: “… me sorprende cuánta fuerza conseguiste con tan pocos elementos”. Y hace hincapié en ese aire inquietante de los retratos: “Me digo que quizás en su momento no supimos ver todo el misterio que respiran tus hombres y mujeres de mirada abstraída, ensimismados, extrañados, como fuera del mundo…”. José Tamayo expresa su aprecio por esos cuadros de los años 80, “personajes distantes y enigmáticos”. Además nos recuerda sus charlas con Joaquín sobre música: “Tenía una colección de discos muy bien elegida y auténticas rarezas; grupos ingleses de la década de los 60, rock ácido de California, Garage Rock estadounidense…”

Un momento de la inauguración. FOTO: MANU GARCÍA

Para Manuel Mateos, fue “…un gigante de huesos de cristal que con sus trampantojos conseguía engañarnos. La desnudez de un árbol, la mirada esquiva de sus personajes, los cielos inquietantes mantienen nuestra emoción siempre en suspenso, ingrávida, como un funambulista, dejándonos imágenes de una turbadora e inusitada belleza”. Eusebio Calonge señala que el trabajo de Joaquín confirma que “… aún quedan quienes nos asoman al destino de la pintura grande, a la obra que nos trasciende y nos hace sentir ese destello que enciende nuestra alma”.

Las palabras de José Miguel Carmona resumen muy bien qué va a poder contemplar el visitante de esta exposición: “Joaquín Terán pintaba en su comienzos figuras solitarias, personajes desconcertados, tanto semidioses en un aislamiento glorioso como mortales con la mirada y el gesto ansiosos a la búsqueda del otro. Pero muy temprano ya trocó estas fantasías por la sobria contemplación de paisajes en los que, con su pincelada pequeña y precisa, lograba trascender esa soledad que siempre lo habitó. El árbol, la casa, los suburbios… y una luz tímida, distante y ecuánime, para abrazarlo todo.” José Mateos destaca la humildad radical del creador jerezano. Se trata de una mirada “que no se limita a reflejar o copiar las cosas que ve porque, entre otras razones, no está segura de lo que ve. Una mirada que acompaña las cosas y a los seres en su misterio, en su aparecer y desaparecer continuo, sin añadirles nada: ni efectos embellecedores, ni pretenciosas teorías ni sermones ideológicos”.

Los paisajes, obras de los últimos años. FOTO: MANU GARCÍA.

¿Y qué decía Joaquín de su forma de trabajar? Cuando en 2015 realizó una exposición de paisajes junto a Juan Carmona, tuvimos la ocasión de hablar con él en Los Claustros de Santo Domingo:

Yo también he amado las vanguardias de joven, pero después ves que la figuración es un vehículo que te hace decir otras cosas pero siempre estando atado a algo concreto y a algo que tiene que ver con tu vida. La abstracción implica partir todos los lazos que te unen con la realidad y sumergirte en la pintura en sí. Y yo no soy capaz de eso porque necesito tener un asidero real.”

Mi forma consiste simplemente en asomarme a la ventana, ver algo y que ese algo se refleje en mí. Cuando me pongo a pintar, algo de mí se refleja en el cuadro. Y eso es un diálogo que se establece.”

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Joaquín Terán, en la sala de arte de lavozdelsur.es, una de las últimas exposiciones que realizó en vida. FOTO: MANU GARCÍA.

Me asomo a la ventana y veo algo. Me fijo sobre todo en la composición. Me centro en los aspectos meramente formales. No entro, en principio, en lo que vaya a transmitir el cuadro. Soy incapaz de verlo. Habrá gente que diga que transmite soledad. Pero yo lo único que he visto es que esta torre esté en composición con la nave industrial que está al lado, que la montaña sea el punto central de la composición… Me fijo siempre en aspectos muy formales.”

Horario de visitas:De martes a viernes: de 10.00 a 13.30 horas y de 18.00 a 21.00 horas.Sábados y domingos: de 10.00 a 13.45 horas. Lunes y festivos: cerrado.

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