Sociedad

“En junio se nos llenan las protectoras de regalitos de Papá Noel y de los Reyes Magos”

La presidenta de 'No me abandones', Fátima González, cuenta las desgarradoras historias de los perros que tienen acogidos y que fueron abandonados y maltratados por sus dueños

Hace unos días conocíamos la historia de Belén, una perrita de tan solo diez meses que tuvo que ser rescatada, en una antigua bodega abandonada del centro de Jerez, en una situación extrema de anemia grave. Fueron los voluntarios de la protectora de animales No me abandones los que, tras recibir un aviso de una mujer, que le echaba comida desde una ventana, pusieron en alerta a la Policía Local y a los bomberos para llevar a cabo su rescate.

A día de hoy Belén se encuentra en las instalaciones de la protectora cuya presidenta, Fátima González, nos cuenta que “la pobre no se ha muerto por cinco minutos, está muy delgada, pero poco a poco la estamos recuperando. Es un encanto de perra, se ve que le han pegado porque, aunque intenta acercarse, lo hace retorciéndose y no termina de fiarse, pero cada vez está más sociable”.

La perrita Belén se recupera poco a poco en las instalaciones de la protectora. FOTO: NO ME ABANDONES

Justo una semana después tuvieron conocimiento de otro caso urgente. En esta ocasión, en una nave ubicada en la carretera de Arcos. “Era otra podenca -a la que han llamado Zona-, que estaba en los huesos, nos mandaron una foto y se nos cayeron los palos del sombrajo”, explica Fátima a Lavozdelsur.es. “Conseguimos rescatarla y, cuando la llevamos al veterinario, este nos dijo que fuéramos a buscar a los cachorros porque tenía signos evidentes de que estaba dando de mamar porque habría parido recientemente. Algunos voluntarios de la protectora fueron con la perrita al lugar donde la encontraron, le pusieron una correa larga, de unos diez metros, y ella indicó el sitio donde estaban sus cachorros. Era una especie de casa abandonada donde, debajo de un tractor, tenía a los cuatro cachorros que ni siquiera han abierto aún los ojos”, relata la presidenta. Los cachorros también han sido trasladados a la protectora junto a su madre que, “a pesar de la situación en la que se encuentra, tiene que seguir dándoles de mamar, por lo que le estamos dando unas latas especiales reconstituyentes, que por cierto son carísimas, un jarabe de hierro y unas vitaminas y, por lo menos, dentro de la anemia que tiene, va a salir adelante”.

Zona, la perrita rescatada en la carretera de Arcos, junto a sus cachorros. FOTO: NO ME ABANDONES

“Encontrar perros abandonados es el pan nuestro de cada día”, lamenta Fátima. “De hecho, cuando vemos que no podemos actuar rápidamente, nos ponemos muy nerviosos, porque hemos tenido casos en los que no hemos podido intervenir a tiempo y, desgraciadamente, el animalito ha muerto, yo eso lo llevo sobre mi corazón”.

La asociación protectora de animales No me abandones nació hace ya dos décadas y, actualmente, tiene acogidos a más de un centenar de perros, en concreto 102, y otros 14 que se encuentran en casas de acogida provisionales. Disponen de una finca rural de dos hectáreas, en el término municipal de Jerez, con tres patios y cheniles elaborados por los propios voluntarios. “Todos tienen su casita, duermen en colchones que recogemos de los contenedores y les ponemos sus mantitas que, en muchos casos, son donadas por hoteles o particulares, procuramos tenerlo lo mejor posible”, explica Fátima que destaca la importante labor que realizan los voluntarios que “los sacan a pasear los 365 días del año, por la mañana y por la tarde. Llueva, nieve, sea Navidad, feria o Fin de Año, todos los días mañana y tarde”.

Carmen, una de las voluntarias, con algunos de los perros acogidos en la protectora. FOTO: NO ME ABANDONES

El voluntariado lo forman alrededor de unas treinta personas, “hay que tener en cuenta que, para limpiar los patios, se necesita la colaboración de más de veinte personas, un trabajo que se lleva, como mínimo, ocho horas por cada patio, para que los perros estén en condiciones”, afirma Fátima. Decir que no quieren indicar públicamente la ubicación de la protectora porque “aunque tenemos cámaras de seguridad, hay personas que nos tiran los perros por encima de la puerta rompiéndoles las patas o las costillas”, lamenta la presidenta.

Cheniles instalados en la finca donde la protectora acoge a los perros abandonados. FOTO: NO ME ABANDONES

Aunque el trabajo lo realizan voluntarios de manera desinteresada, el cuidado y la alimentación de los perros precisa de una importante inversión que procede, principalmente, de las cuotas de los socios, de la venta de calendarios, de eventos benéficos que se organizan a lo largo del año o de un pequeño pesto que instalan en el rastro de la Alameda Vieja de Jerez cada domingo. Este sábado 14 de diciembre, voluntarios de la protectora se desplazarán a Tiendanimal, en el centro comercial Luz Shopping, donde estarán, en horario de mañana y tarde, vendiendo calendarios, que tienen un precio de 5 euros, y exhibiendo algunos de los canes que tienen en adopción. También estarán en La ciudad de los niños de 12:00 a 16:00 horas.

Participación de ‘No me abandones’ en la fiesta de San Antón de Jerez. FOTO: NO ME ABANDONES

El calendario, que cumple ya su décimo quinta edición, recoge fotografías realizadas, de manera altruista, por fotógrafos profesionales de toda la provincia de Cádiz. “Este año está dedicado a los perros especiales que nadie adopta porque están enfermos, porque son perros potencialmente peligrosos, porque son grandes o porque son negros, curiosamente los perros de color negro se adoptan menos que el resto”, explica Fátima González.

En cuanto a los eventos que se organizan para recaudar fondos para los perros, una de las empresas colaboradoras con la protectora es Bodegas Luis Pérez, que celebra conciertos benéficos a lo largo de todo el año y, ahora en Navidad, organiza una cata solidaria a beneficio de la protectora de animales. Será en la propia Bodega Luis Pérez, el próximo 21 de diciembre a partir de las 12:30 y el precio es de 15 euros.

En los veinte años que lleva en marcha la protectora, sus voluntarios se han encontrado con casos realmente desgarradores de maltrato animal. “Uno de ellos es el de Bribón, al que su propio dueño le abrió la cabeza con una barra de hierro y nos lo dejó amarrado en la puerta con un ojo colgando. Por supuesto perdió el ojo, perdió el oído e incluso el equilibrio. El pobre tuvo que ir recuperando todo lo que había perdido, menos el ojo, y ahora está maravillosamente bien adoptado y muy feliz”, relata Fátima.

Varios voluntarios con perros en adopción. FOTO: NO ME ABANDONES

Otro de los casos que recuerda la presidenta es el de Currito, que ya murió. “Permaneció muchos años en la protectora pero después estuvo con una voluntaria, viviendo la mejor de las vidas durante sus últimos años”. También nos cuenta que rescataron a un podenco maneto “acribillado a balazos de plomillo, una verdadera lástima”.

La protectora cuentan con un veterinario, de la clínica Santa María, que acude todas las semanas a las instalaciones para hacer un reconocimiento a los perros que se encuentran allí acogidos. No obstante, cuando tienen animales que necesitan cuidados especiales, como los que acaban de rescatar o los que necesitan operaciones y radiografías, los voluntarios los llevan a la clínica.

Ahora que estamos en Navidad, desde la protectora hacen un llamamiento a las familias para que adopten alguno de los perros que tienen allí o, al menos, que colaboren como casas de acogida provisionales de perros que son recogidos en muy malas condiciones, “porque se recuperan mucho mejor en una casa que en la protectora, por mucho que nosotros vayamos todos los días” afirma Fátima. “Yo toda mi vida he tenido perros recogidos, bien de la calle o de la propia protectora, y puedo decir que te lo dan todo, es un agradecimiento y una fidelidad que te dejan con la boca abierta. Los perros que han sido abandonados son muy agradecidos y te proporcionan mucha alegría, no puedes imaginar lo agradecidos que son. Todos tienen una historia, algunas las sabemos, otros no sabemos cuánto han sufrido, pero todos merecen una segunda oportunidad”.

Fátima siempre ha tenido perros recogidos y dice que son muy agradecidos. FOTO: MANU GARCÍA

Por ello, ruegan encarecidamente a las familias que no compren perros como mascotas para regalar, sino que adopten y, sobre todo, que no los regalen si saben que no van a poder cuidarlos, para que sean abandonados dentro de unos meses. “A los niños hay que decirles que Papá Noel no trae perritos para que luego los abandonen, porque dentro de seis meses, en junio, se nos llenan las protectoras de regalitos de Papá Noel o de los Reyes Magos. Y es muy triste”, señala la presidenta de No me abandones.

“Un perro debe ser uno más de la familia, es una vida, es un sentimiento y, cuando los abandonan, lo pasan fatal. La mejor forma de concienciar a la gente sería que vieran lo que hemos visto nosotros de lloros, de chocazos contra la puerta y de aullidos cuando los abandonan, eso nos lo tragamos los que estamos allí cuidándolos y es bastante duro” lamenta Fátima. “Los perros sienten y se deprimen, pero olvidan mucho más que los humanos y son más capaces de vivir la vida cuando se les ofrece una segunda oportunidad”. Por lo tanto, desde la protectora No me abandones, piden a la población que no conciba a las mascotas como un capricho del que te puedes deshacer en cualquier momento, porque ellos también tienen necesidades.

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