Política

El ‘sorayismo’ (Arenas) consuma en Cádiz su victoria contra el ‘casadismo’ un año después

Ana Mestre será la nueva presidenta del PP gaditano a partir del próximo martes, bajo la atenta mirada de sus dos valedores, Juanma Moreno y Antonio Sanz. Ninguno de los tres apoyó a Casado hace un año en el congreso nacional del partido

Ni en sus mejores sueños podía imaginar Juanma Moreno Bonilla, un político de partido al que Javier Arenas había colocado al frente del PP andaluz con la resignación de que sería imposible desmontar el búnker socialista de San Telmo, que en menos de un año arrebataría el poder andaluz al PSOE-A después de 36 años de hegemonía y que, de camino, se haría con el control del partido en la región más poblada de España. Moreno Bonilla, con más credibilidad como presidente del Gobierno andaluz que como líder de la oposición en Las Cincos Llagas, va a presidir este próximo martes la junta directiva provincial del PP gaditano, una de las agrupaciones clave de la región, para ratificar el nombramiento de Ana Mestre como nueva presidenta del partido en la provincia. Moreno Bonilla no es solo presidente de la Junta, ya es de pleno derecho uno de los barones más importantes del PP a nivel nacional.

Lo llamativo es que ni los dos valedores de Mestre, el propio Moreno Bonilla —que ya contaba con ella en la dirección andaluza— y Antonio Sanzque deja el cargo después de 13 años—, ni la propia Mestre, apoyaron a la actual dirección nacional del partido en el 19 congreso del PP nacional celebrado hace ahora prácticamente un año. De hecho, el aparato provincial fue con la candidatura de Soraya Sáenz de Santamaría (a la que apoyaba, claro, Javier Arenas), si bien hubo diferentes versos sueltos en la ejecutiva que decidieron tirar por la calle de en medio y apoyar a María Dolores de Cospedal, por ejemplo la ex alcaldesa y diputada jerezana María José García-Pelayo. Aunque tras la victoria de Casado y los sucesivos procesos electorales se apretaran las filas para evidenciar cero fisuras, lo cierto es que siempre ha habido una guerra interna soterrada que, al menos en Cádiz, se ha decantado claramente hacia el lado más insospechado.

Un año después, Moreno Bonilla escenificará el próximo martes la victoria (o la revancha) de los sorayistas contra los casadistas. El sentimiento en parte del PP, no obstante, es de desazón ante la promesa frustrada de Pepe Ortiz, alcalde de Vejer y hombre fuerte de Casado en Cádiz, para renovar el órgano interno del partido en la provincia. “No ha tenido determinación, se lo han comido y él de todos modos es feliz en su pueblo”, aseguran fuentes de los populares, tras comprobar efectivamente como Ortiz se ha apagado como una vela en sus sucesivas aspiraciones de lograr poder interno en el partido a nivel provincial, ya fuese con la portavocía de Diputación (ganó Antonio Saldaña el pulso) y/o controlando la presidencia del partido (finalmente, ha sido Mestre la que se llevará el gato al agua).

Este domingo, el número dos de Casado, Teodoro García Egea daba por hecho el nombramiento sin esperar al martes (Sanz presentó ayer sábado su nombre como una “propuesta”: “Ana Mestre, nueva presidenta provincial del PP de Cádiz. El buen trabajo de Juanma Moreno al frente de la Junta y el proyecto nacional del PP de Pablo Casado se refuerza en Cádiz con una persona trabajadora, experimentada y con un gran futuro“. Mestre, jerezana como Sanz —aunque sanluqueña de adopción—, ocupa actualmente la máxima responsabilidad política del Gobierno de la Junta en Cádiz y ahora encara la presidencia de un partido que, pese a los espejismos de unidad que devuelven las campañas electorales, sabe que tiene mucho terreno perdido en la provincia en favor de otras fuerzas políticas.

Con 38 años recién cumplidos, encara un doble reto político en lo institucional y lo orgánico que podría decirse que es el cúlmen —por ahora— de una carrera que arrancó en 2000 afiliándose a Nuevas Generaciones en Jerez. Dos años después, ya era presidenta de los cachorros populares en su ciudad natal. Desde 2008 ocupa cargos institucionales: Diputación de Cádiz, concejala en el Ayuntamiento de Cádiz, parlamentaria andaluza, concejala en el Ayuntamiento de Sanlúcar –donde ha sido candidata a la Alcaldía—… “El movimiento se demuestra andando y yo lo estoy demostrando. Sé que puedo y lo demostraré. Huyo de tópicos y etiquetas, eso me hace no tener barreras, ser ambiciosa (…) y no ser sectaria. Creo en las personas y me gusta la buena gente”. Eso, al menos, escribió en su blog personal hace cinco años. Aunque ya se sabe lo que puede llegar a cambiar a la gente la política y, sobre todo, el poder.

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