Sociedad

Una galería de horrores con animales vivos, disecados o trampas para furtivos a la venta en la Alameda Vieja

Ecologistas en Acción denuncia la falta de control municipal y la compraventa con total impunidad en el rastrillo de los domingos de especies protegidas o artilugios de caza prohibidos

El coordinador de Ecologistas en Acción en Jerez, José Trujillo, se ha dirigido por carta a la delegada de Turismo, Comercio y Consumo, Isabel Gallardo, después de recibir las quejas de ciudadanos que habían observado la venta de especies protegidas en el rastrillo que se celebra los domingos en la Alameda Vieja. La organización conservacionista ha realizado un seguimiento desde la pasada edición del mismo para verificar las quejas recibidas.

Tras realizar varias visitas se han podido detectar las siguientes infracciones: venta de especies protegidas disecadas; venta de animales vivos; venta de distintos tipos de trampas prohibidas; y venta de restos de animales (pieles, cuernas, caparazones, plumas, etcétera). “Ha sido sorprendente descubrir la venta de especies protegidas disecadas, principalmente rapaces, carnívoros y tortugas marinas. Aunque la mayor parte de las especies son autóctonas, también hemos localizado animales exóticos como el lagarto de cola espinosa” han señalado desde Ecologistas.

Restos de animales a la venta.

Entre los animales vivos objeto de comercio, al margen de los domésticos, destacan aves como jilgueros, verderones y verdecillos. La infracción más frecuente es la venta de trampas para la captura tanto de aves como de mamíferos. La trampa más veces detectada ha sido la costilla, también llamada percha, empleada para la captura de aves insectívoras protegidas por la legislación. Estos artefactos, en ocasiones se pueden observar por decenas en alguno de los puestos. En segundo lugar, se encuentran los cepos de diversos tipos (gato extremeño, morisco, etcétera), empleados para la captura de mamíferos especialmente depredadores (zorros, meloncillos, ginetas…) y conejos. El uso de todas estas trampas está prohibido por no ser selectivas, siendo imposible saber qué especies serán víctimas de ellas.

Algunas de las trampas para cazar de forma ilegal que se venden con total impunidad.

Asimismo es relativamente habitual encontrar a la venta restos de fauna tanto protegida como de aquella que aún no estándolo es obligatorio adjuntar documentación  para su venta. Los restos más frecuentemente vendidos son cuernas (con o sin cráneo) de ciervo y corzo, aunque hemos llegado a observar alguno de cabra montés. Le siguen caparazones de tortugas, tanto terrestres como marinas, y pieles. “Mientras que la venta de aves vivas se suele hacer con discreción, la venta de otros animales o de sus restos se realiza con total descaro quizás por el desconocimiento de los propios vendedores”, han añadido. Y han agregado: “Resulta sorprendente comprobar cómo este tipo de hechos se producen con total impunidad en un mercado que, en teoría, está supervisado por el Ayuntamiento de la ciudad”.

Por todo, ha expuesto Trujillo en misiva que firma, “exigimos al Ayuntamiento de Jerez que adopte las medidas necesarias para impedir que en un mercado que está bajo su responsabilidad se siga produciendo la venta de animales, sus restos o trampas para la muerte de estos”. “En caso de que no dispongan de personal cualificado para el control del mismo le sugerimos soliciten asesoramiento al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil“.

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