Cultura

El origen beréber de la dinastía zirí

La Alhambra acoge una exposición sobre la influencia que el pueblo amazig ejerció en la Península Ibérica tras su llegada a al-Ándalus

La Granada andalusí es mundialmente conocida por el Conjunto Monumental de la Alhambra y Generalife, una emblemática ciudad palatina construida por la dinastía nazarí entre los siglos XIII y XV. Nada de esto hubiese sido posible sin siglos de asentamiento de una cultura, la andalusí, arraigada en la Península desde el siglo VIII. Sus distintas etapas históricas manifiestan una heterogeneidad de procedencias y, por tanto, de culturas que confluyen en una sociedad, la andalusí, que no ha de tratarse de forma lineal, ya que esconde multitud de matices e idiosincrasias que enriquecen nuestra propia historia. Desvelar a través de la arqueología estas etapas, sobre todo, las que constituyen las taifas peninsulares, es un trabajo de gran calado científico gracias a la colaboración de los propios enclaves arqueológicos o las instituciones que custodian sus fondos, y que atesoran a la vez un conocimiento extraordinario sobre el alcance de estos periodos históricos.

El origen beréber (o amazig) de la dinastía zirí, procedente de una región montañosa de Argelia, es precisamente el nexo de unión de las dos realidades históricas y culturales sobre las que pivota la exposición ‘La Granada zirí y el universo beréber’, una muestra que, hasta el próximo 21 de abril de 2020, acoge la capilla y cripta del Palacio de Carlos V. Huellas arqueológicas, referencias etnográficas y antropológicas conforman este particular universo que reúne más de trescientas piezas procedentes de colecciones públicas y privadas de todo el mundo distribuidas a través de cuatro salas, la primera de las cuales aborda el origen del mundo beréber.

La segunda analiza su influencia en la Península Ibérica y la impronta de la Granada zirí a través de piezas como el surtidor de fuente con forma de León de la colección del Museo Nacional de Setif, procedente de los Banu Hammad, el bote de marfil de la catedral de Narboma o la arqueta de marfil y esmaltes de Santo Domingo de Silos, que se encuentra en el Museo de Burgos. El visitante también podrá contemplar la colección de piezas del siglo XI del Museo del Louvre, entre otras, un pequeño fragmento de loza dorada con epigrafía, el brocal de pozo del Museo de Santa Cruz de Toledo, el tesorillo de moneda del de Jaén o los huevos de avestruz de la necrópolis de Villaricos de Almería del Museo Arqueológico Nacional.

‘La Granada beréber y el universo zirí’ fue inaugurada por la reina Letizia el pasado 5 de diciembre.

La sala central gira en torno a las grandes dinastías norteafricanas como los almorávides y los almohades mientras que la última, ubicada en el zaguán y la cripta, está dedicada a las formas de vida de los beréberes a través de la colección de la Fundación Dr. Leila Mezian. Esta colección sirve además de prolongación y actualización de la entidad cultural de los amazigues, que si bien han estado situados en el mundo islámico, siempre han contado con una marcada personalidad propia y ofrece el testimonio etnográfico y antropológico de formas de vida tanto campesinas y ganaderas como urbanas y artesanales.

Organizada por el Patronato de la Alhambra y Generalife y la Fundación Legado Andalusí de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico, en colaboración con el Consejo de Europa, la exposición se completa con un espacio audiovisual con videos sobre la Granada zirí y las taifas de la península ibérica, así como varios trabajos producidos por Dounia Benjellounsobre el pueblo amazig, cuyo legado histórico y artesanal aún pervive en muchas de las producciones del norte de África, está actualmente conformado por más de 35 millones de personas.

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