El mérito de levantar desde cero y con sus propias manos un tabanco a los 70 años

Publicidad

El mérito de levantar desde cero y con sus propias manos un tabanco a los 70 años

Sebastián Vega lleva desde 2012 remodelando, solo y con sus medios, un antiguo casco de bodega para rehabilitarlo como despacho de vinos, que ahora pretende alquilar a un tercero para su explotación.

13-11-2017 / 18:55 h.
Publicidad

Tiene edad suficiente como para estar disfrutando de su merecida jubilación, pero Sebastián Vega, 73 años, lleva los últimos cinco trabajando en un bonito proyecto en la calle Compañía de María, a dos pasos de la plaza San Andrés. En un pequeño casco bodeguero, que perteneció en su día a su padre, este jerezano de nacimiento pero vecino de Arcos de la Frontera está culminando la obra de adaptación de este local para transformarlo en un tabanco que ha querido bautizar con el nombre de Las Garrafas.

Su mérito es que ha levantado prácticamente solo, y desde cero, el nuevo establecimiento. Primero limpió todo el inmueble y retiró los enseres inservibles. Luego sacó a la luz la antigua pared de piedra, saneó las cubiertas y la fachada, transformó viejas damajuanas en originales lámparas, instaló los aseos, la barra… Salvo trabajos puntuales de carpintería y la instalación del enlosado, a base de viejas baldosas hidráulicas que ha recuperado para darle mayor encanto al local, todo se debe a su mano, su paciencia y su esfuerzo.


Manu García
El tabanco, que cuenta con una planta alta, está decorado con motivos camperos y taurinos.

De todas maneras, Sebastián sabe lo que es remar a contracorriente toda la vida, ya que nació con sordera. Aun así, hace el esfuerzo de intentar explicar, a su manera, todo lo que le ha supuesto levantar desde cero un tabanco al que no le faltan detalles. Parte de la decoración también ha corrido a cuenta suya, ya que además de las mencionadas lámparas a base de damajuanas, abundan cuadros con motivos taurinos salidos de sus manos, así como un mapa del Jerez de intramuros. El resto, objetos antiguos, como una radio, una balanza de precisión, herramientas agrícolas, viejas botellas y, como no, botas de vino.

¿Pero por qué, a su edad, se embarcó en un proyecto como éste? Sebastián dice que su menuda pensión le animó a ello, ya que ahora, una vez finalizada la obra, alquilará el tabanco para que un tercero lo explote. El interesado, señala, solo tendrá que poner el mobiliario, toda una ganga teniendo en cuenta las cientos de horas de trabajo que le ha costado a Sebastián la remodelación. 

Si estás interesado en hacerte con el tabanco, puedes ponerte en contacto con Sebastián a través de WhatsApp en el teléfono 626 593 671.

 
Publicidad