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El Madueño cerrará sus puertas finalmente: “Las condiciones no eran tan favorables”

El propietario del negocio ubicado en la plaza Fragela, que ha estado regentado desde hace más de un siglo por su familia, no puede asumir la nueva propuesta de la fundación propietaria del local.

El propietario del negocio ubicado en la plaza Fragela, que ha estado regentado desde hace más de un siglo por su familia, no puede asumir la nueva propuesta de la fundación propietaria del local.

Viento frío el que está soplando este semana en la gaditana plaza de Fragela. Un lugar donde hace menos de un mes se festejaba la consecución de un óptimo acuerdo tanto para el dueño del negocio de El Rincón del Madueño, como para la entidad propietaria del edificio, la Fundación Adolfo Carneiro. Sin embargo, semanas después, Luis Madueño reconoce a lavozdelsur.es que realmente “las condiciones no eran tan favorables”. Esto se produce cuando ha podido ver las condiciones en la que se encuentra el local que le había ofrecido en el mismo edificio. “Al local hay que echarle un dinero encima y sin poder trabajar ahora que viene la fecha buena del Carnaval”, comenta, lamentando que ya en el local donde actualmente se encuentra había tenido que invertir “más de 60.000 euros”.

Madueño asegura que “ya no aguanta más”, que lleva unos meses con “el azúcar fatal y la tensión por las nubes”, que la situación le está pudiendo más de lo normal y dice estar harto “de darle dinero a los mismos  durante tantos años”. Se lamenta de que esto “no me ha servido para nada” y se refiere al Obispado de maneras poco ortodoxas. “Dicen que desprenden caridad y a mí me van a tirar a la calles con 55 años y sin trabajo”, así lo lamenta el conocido popularmente como ‘Luiti’, que sabe que ahora tiene que replantearse su situación y partir desde cero. “Con lo que pueda malvender del local pagaré mi casa estos meses, pero ahora tengo que recorrerme medio Cádiz para intentar salir adelante”, porque cuenta que con lo que le queda de desempleo siendo autónomo es ínfimo.

El edificio tiene, además, otras establecimientos que forman parte de la misma propiedad, como una administración de lotería, una carnicería y una conocida pizzería. Todos ellos, según Madueño, también deberán dejar el sitio tarde o temprano, tras haber recibido algunos “la notificación previa”.

Todo empezó hace unos meses cuando al inquilino se le agotaba el contrato que tenía firmado con la Fundación Adolfo Carneiro y quiso renovar como venía  haciendo de manera habitual desde hace años. En este mismo lugar llevaba su padre ya instalado desde 1914 con un almacén, hasta llegar a día de hoy, donde Luis tuvo que reformar todo el local hace unos años. Tras muchas súplicas y peticiones de reunión, la noticia trascendió a la información pública a través de los medios, incluso el alcalde de la ciudad, José María González, medió en la situación reuniéndose con el propietario y avisando al Obispado.

Fue entonces cuando ambas partes se sentaron a negociar un acuerdo lo más rentable posible para ambas partes. Madueño debía dejar el local, pero se traladaba a un local contiguo y podría firmar una acuerdo de un duración más larga que el anterior. Sin embargo, la sorpresa ha llegado con el estado en el que se halla el local y finalmente, el del dueño del bar ha sucumbido.

Ahora toca empezar de cero. El Rincón de Madueño puede dar paso a un nuevo negocio hostelero o a otro establecimiento, pero bien es cierto que quedará en el recuerdo de la memoria, esos momentos en los que la familia Madueño trabajó y luchó por salir adelante aportando al barrio ese sello de identidad que los barrios necesitan.

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