El licor japonés que bebían los samuráis y que se elabora en botas de jerez

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El licor japonés que bebían los samuráis y que se elabora en botas de jerez

Misako Tamanaha y Masahide Teruya presentan en Jerez el umebijin, una bebida típica de la isla de Okinawa cuya empresa crea desde hace 20 años utilizando un centenar de barricas jerezanas.

14-11-2017 / 19:07 h.

Según National Geographic, los habitantes de la isla de Okinawa, en Japón, son los más longevos del mundo. Quizás tenga algo que decir en esto el umebijin, un licor de ciruela, típico de esas latitudes, macerado en alcohol y azúcar, que ya probaban los legendarios guerreros samuráis. Pocos saben, sin embargo, que una pequeña compañía familiar nipona, fundada en 1848, lleva 20 años elaborando algunos de sus licores utilizando viejas botas procedentes de Jerez.

Misako Tamanaha es presidenta de Mizuhoshuzo, empresa que apostó por este sistema tras una visita a la capital del sherry en los años 90 del pasado siglo. Después de meses investigando qué vino, de los muchos que hay en el mundo, podía aportar un toque característico a su licor, apostaron por el jerez. Llegó a la ciudad junto a uno de los asesores de la compañía, Masahide Teruya —hoy, aficionado al flamenco y cantaor ocasional—, con la idea de adquirir una partida de botas, previamente envinadas en jerez. Ese aroma lo consideran “fundamental” a la hora de combinar con el umebijin que llevan fabricando desde hace más de un siglo. Dicho y hecho, cerraron un trato y compraron un centenar de barricas, que fueron trasladadas en barco hasta el lejano país del sol naciente.

Misako y Masahide están estos días de vuelta en Jerez, donde harán una cata de su licor en el tabanco El Guitarrón de San Pedro. Han elegido nuestra ciudad como banco de pruebas para una posible exportación del producto a Europa, en parte por esa relación que existe con Jerez. Misako explica que hay constancia de que en el siglo XIX una misión española en la isla ya dio a conocer nuestros vinos y, de hecho, la primigenia forma de producir el licor nipón se asemejaba un poco al tradicional sistema de soleras y criaderas jerezano, señalan.


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El licor nipón, junto a botas jerezanas.

La japonesa explica que la primera vez que probó el jerez no solo le gustó, sino que su sabor le resultó “familiar”. Incluso explica que ve paralelismos entre la gastronomía de Okinawa y de Jerez. De hecho, estos días ha probado los chicharrones y afirma que en su isla se prepara el cerdo de una manera similar. Ahora solo espera que el umebijin cautive el paladar de los jerezanos. Quién sabe si esta relación con Jerez puede afianzarse en el futuro.

Misako Tamanaha dirigirá este miércoles 15 de noviembre, a partir de las 21 horas, una cata de umebijin en el tabanco El Guitarrón de San Pedro. A continuación habrá una actuación flamenca del japonés Masahide Teruya.

 
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