Sociedad

“El feminismo tiene que ser antirracista”

CEAin celebra la I Jornada sobre feminismo y diversidad en la Casa de las Mujeres de Jerez bajo el título 'Todas las mujeres, todas las luchas'

CEAin celebra la I Jornada sobre feminismo y diversidad en la Casa de las Mujeres de Jerez, bajo el título Todas las mujeres, todas las luchas, la ONG ha celebrado la I Jornada de feminismo y diversidad en el marco del proyecto Comunidades de Hospitalidad. La jornada ha contado con la participación de la psicóloga Felipa Medrano, la doctora en derecho Siham Zebda y la activista universitaria Habiba Salama, y fue moderada por la periodista Yolanda Rosado.

El encuentro contó con la colaboración de Fundación Secretariado Gitano, la Liga de Estudiantes y Jóvenes Saharauis en España y del Ayuntamiento de Jerez que acogió la celebración de la jornada en la Casa de las Mujeres de Jerez y contó con una magnífica participación, completando el aforo. El acto comenzó con la presentación de Yolanda Rosado, periodista responsable de comunicación de CEAin y técnica del proyecto Comunidades de Hospitalidad que moderó la mesa durante la jornada, seguida de la apertura institucional de Ana Hérica Ramos, delegada de Igualdad y Diversidad del Ayuntamiento de Jerez.

La primera intervención corrió a cargo de Felipa Medrano, psicóloga y técnica de Igualdad en el Ayuntamiento de Jerez, que desarrolló la ponencia Reivindicar nuestras identidades: como gitanas y como feministas. Felipa es responsable del programa Calí en la Fundación Secretariado Gitano, cuyo objetivo es mejorar las competencias personales y profesionales de mujeres gitanas y es referente en su propia comunidad por su papel como promotora del avance de las mujeres gitanas.

Felipa habló a las asistentes sobre identidad y cultura, sobre los prejuicios que aún hoy en día pesan sobre las mujeres gitanas y las situaciones de desventaja que padecen en la sociedad actual en relación a la educación, el acceso al empleo y a la vivienda, que se suman a las desigualdades que ya de por sí sufren todas las mujeres y las coloca en una situación de mayor vulnerabilidad. Finalizó su intervención afirmando que “el feminismo debe ser necesariamente antirracista porque es la única manera en la que todas las mujeres puedan sentirse verdaderamente representadas”.

Acto seguido, fue el turno de Siham Zebda, que desarrolló la ponencia La visibilidad de la mujer arabo-musulmana: rompiendo prejuicios. Siham es doctora en Derecho por la Universidad de Cádiz y Máster en Relaciones Internacionales Euromediterráneas de la Universidad Abdelmalik Essaadi. Actualmente es profesora de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales en la Universidad de Cádiz y miembro del círculo Jean Monnet de Inmigración y Fronteras.

Siham explicó las diferencias entre los conceptos árabe y musulmán, que a menudo se confunden, e hizo un interesante recorrido por la historia y las diferentes luchas feministas de las mujeres árabo-musulmanas y cómo en la misma han influido la religión, la política y el patriarcado. También dedicó algunas reflexiones a la mujer musulmana española en la actualidad y recomendó a las asistentes a varias autoras feministas árabo-musulmanas cuya obra no suele ser conocida en los círculos mayoritarios.

Finalmente, Habiba Salama tomó la palabra para hablar de la Mujer saharaui: La lucha por la igualdad desde el exilio en los campamentos hasta la actualidad. Habiba es estudiante de Química en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Cádiz, presidenta de la asociaciones de jóvenes saharauis en Jerez (Sumud), secretaria de la comunidad de saharauis de Jerez (Al-Machaal), coordinadora de la Liga de Estudiantes y Jóvenes Saharauis en el Estado Español, miembro de la plataforma de Jerez con Palestina y el Sáhara y colaboradora habitual en Acción Solidaria con los Pueblos Oprimidos (ASPO).

En su intervención habló de la situación histórica de las mujeres saharauis desde la época del colonialismo, del papel fundamental de estas mujeres en la construcción y vida en los campamentos, en cómo se animaba a las jóvenes saharauis como ella a formarse y estudiar en el extranjero desde muy pequeñas, generando esto también en ocasiones una crisis de identidad y pertenencia. Especialmente emotiva la presencia entre las asistentes de su madre y su hermana mayor, representantes tal y como las llamó Habiba, de tres generaciones incluyéndose a sí misma, de mujeres saharauis que han luchado y siguen luchando por los derechos y libertades en diferentes contextos y momentos históricos.

Un elemento común en las tres intervenciones fue la afirmación por parte de cada una de las referentes de su propio colectivo de que existe una gran diversidad entre las mujeres de una misma etnia o cultura y que esta diversidad debe ser respetada y valorada. Las mujeres gitanas son diversas, así como las mujeres árabo-musulmanas y las saharauis, y aceptar esta diversidad alejándonos de las etiquetas y los estereotipos supone el primer paso para abrir el horizonte de la lucha feminista desde la sororidad y el respeto.

Tras las intervenciones se dio paso a un espacio de reflexión y diálogo entre el público y las ponentes que fue rico en intervenciones y que tocaron muy diferentes temas como: ejemplos reales de situaciones de discriminación en el día a día, percepción y prejuicios sobre la mujer extranjera o los sentimientos de contradicción que a menudo surgen al confluir la lucha feminista con el deseo de mantener la propia cultura y la identidad. Un diálogo que se desarrolló en un ambiente de escucha respetuosa y participación que sin duda nos ha dejado con muchas ganas de celebrar pronto la segunda jornada, que dará cabida a aún más voces de diferentes mujeres del mundo.

Etiquetas

Más artículos en esta categoría:

Un comentario

  1. Me considero feminista (igual es que no lo soy) pero hay actitudes que me cuesta digerir. Me gustaría que alguien me explicase como sí se apoya desde el feminismo la religión musulmana (que está claro que denigra a la mujer por el mero hecho de serlo) y se ataca continuamente a la católica. Ninguna de ellas nos valora, pero parece que a una sí se la admite y a la otra se la ataca. Esto lo digo desde el más puro desconocimiento. Me gustaría que alguien me lo aclarase. Gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *