Sociedad

El chalé Varela, de residencia de verano franquista a Casa de la Memoria de Cádiz

El Ayuntamiento de Cádiz quiere transformar este inmueble en un lugar para las víctimas de la represión, cuando concluya en 2023 la prórroga que le dio a la familia del general la ex alcaldesa Teófila Martínez (PP)

El Catálogo para la retirada de simbología franquista en la ciudad de Cádiz presentado por la Comisión de Memoria Democrática recoge 113 enclaves vinculados a la dictadura de Francisco Franco. El último registro efectuado en la lista elaborada es el chalé Varela, una pieza arquitectónica que según recoge la publicación fue construida por “suscripción popular” para regalarle una residencia de verano al general José Varela.

Con respecto a este inmueble, la propuesta que ha realizado la Comisión para la Retirada de Simbología Franquista es que cuando revierta al municipio su usufructo, en el próximo año 2023, se convierta en la Casa de la Memoria, según lo acordado en el punto dos por la Comisión el 12 de marzo de 2019. “Queremos que pueda ser la pieza de la ciudad que albergue toda la documentación y todo el patrimonio vinculado con la Memoria Histórica, de forma que se convierta en Casa de la Memoria al estilo de otras experiencias que existe en la provincia como en Jimena de la Frontera”, comentaba el edil de Memoria Democrática, Martín Vila, durante la presentación del Catálogo.

El origen del inmueble se sitúa en el año 1938 cuando el escritor José María Pemán iniciaba la suscripción popular promovida por el Ayuntamiento para regalarle al general Varela una residencia de verano en la ciudad. La propuesta fue lanzada por Juan de Dios Molina, alcalde del municipio, y autorizada por el gobernador civil. Los primeros donantes fueron Miguel Martínez de Pinillos, Juan Molina, Álvaro Picardo y Arturo Redondo Bermejo, entre los 27 primeros voluntarios cuyas aportaciones apenas sumaron las 101.500 pesetas.

El resto de financiación para la edificación de la vivienda de verano se consiguió a través de la Sociedad Gaditana de Fomento. La misma recibió el encargo de organizar la recaudación que recorrería la ciudad y se haría con el dinero de forma obligatoria, según se recoge en la documentación que acompaña la propuesta de la Comisión para el chalé de Varela.

Finalmente la vivienda fue construida sobre una huerta que Varela había comprado al Ayuntamiento por 27.965 pesetas, mientras que, previamente, el Consistorio la había adquirido de la Fundación de Escuelas de Soto de Cameros por 154.524 pesetas.

En 1986, y con el fin de la dictadura, el Ayuntamiento gaditano en un Pleno municipal extraordinario aprobó, con los votos del grupo socialista, la firma de un convenio con la familia del general Varela con el que parte del jardín (la zona más próxima a la Avenida de Andalucía) regresaba a manos municipales mientras que el resto de la superficie ocupada por la vivienda continuaría en usufructo durante 15 años.

Además, en ese primer convenio con la familia Varela, también los herederos consiguieron que se les recalificase una parte del terreno del chalé para su venta (actualmente los bloques que dan a San Severiano).

En el año 2003, cuando expiraba el usufructo, la alcaldesa Teófila Martínez (PP) lo prorrogó hasta 2023. Actualmente y según las declaraciones emitidas por el concejal de Memoria Democrática el deseo de del Consistorio es no renovar el acuerdo y revertir el pasado franquista del edificio para convertirlo en un lugar de memoria.

Etiquetas

Más artículos en esta categoría:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *