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Sonreid siempre y recordad que sonriendo seréis muuuucho más dulces.

Decididamente no soltaría su presa, ni mucho menos saldría corriendo como el resto de la banda de los quebrantahuesos, porque él ya no era un niño asustadizo.

Hola. Soy 'Flamenquina'. Tengo un primo rebozado y frito, pero yo soy una niña que canta, que baila y que toca las palmas. 

¿A que te han dicho siempre que intentes no tener hambre después de oír la leyenda de Chicharrón? 

Puedes ser lo que sueñes en esta vida, siempre que lo desees de corazón.

—¿Queréis que os cuente una historia?

Quién había hablado era un hombre viejo, pequeño de estatura, de semblante serio y enjuto de carnes.

—Es extraña y terrorífica —añadió.

Supongo que un día de lluvia no está tan mal –reflexionó Clara sonriendo–. Solo es distinto.

Iván Cano /27/01/2018/ Comentarios

Su enorme puerta gris-azulada les daba la bienvenida. Diegui ya se moría de nervios, se hacía pipí, le temblaba la voz...