El año del 'Pirata' y su canción

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El año del 'Pirata' y su canción

En 2018 se conmemora el veinte aniversario de la muerte del escritor gaditano Fernando Quiñones. Un congreso, una exposición, un documental o una ruta por las calles y plazas de su ciudad, eventos centrales del homenaje.

12-01-2018 / 00:22 h.
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Dicen que Venecia es una de las ciudades más hermosas del mundo. Quien haya tenido la suerte de visitarla podrá corroborarlo. Llegar hasta Venecia en tren es una experiencia bellísima, no sólo por esa magia inherente al traqueteo de las vías, sino por la impactante estampa que se contempla al salir de la estación de Santa Lucía y tropezarte con el Gran Canal que apuñala el centro la ciudad. Los venecianos son conscientes de la suerte que tienen y aman a su tierra. Quizás es algo parecido a lo ocurre con Cádiz, salvando las distancias y sin hacer comparaciones, claro está. Cada una es bella en sus proporciones. Pero el gaditano comparte ese amor por la tierra que le vio nacer. Tal vez fuera esa capacidad de llegar a sentir tanto por un pequeño enjambre de calles y agua salada lo que unió a Nadia Consolani con Fernando Quiñones.  

El poeta le regaló Cádiz hace veinte años, justo antes de morir. Nadia aún se sigue sorprendiendo de haber sido ella quien le haya sobrevivido "cuando era él quien era un torbellino". "Fernando está vivo gracias al amor y el cariño de tanta gente que le defiende y le sigue recordando". Así lo expresaba el pasado lunes, en la presentación del cartel de la VIII Ruta Quiñones. Este acto daba el pistoletazo de salida al Año Quiñones, que se compondrá de una exposición itinerante, un documental sobre su vida, un congreso internacional y una antología de sus textos, entre otras actividades. El mismísimo Borges lo llegó a definir como "un gran escritor de la literatura hispánica de nuestro tiempo, o simplemente de la literatura". El pirata -y su canción- era un autor universal, aunque "le molestaba hasta salir del casco antiguo de Cádiz", aseguraba durante la presentación Juan José Téllez, director del Centro Andaluz de las Letras e integrante del consejo asesor de la Fundación Fernando Quiñones. Este año se pretende llevar su figura también a Madrid, donde el escritor gaditano vivió varios años, ya que, de hecho, llamaba a la capital española "la última ciudad andaluza al norte de Despeñaperros". 

Nadia Consolani: "Fernando está vivo gracias al amor y el cariño de tanta gente que le defiende y le sigue recordando".

Previamente a la ruta, se celebrará entre el 6 y el 7 de marzo el congreso internacional Fernando Quiñones, organizado por la UCA. Además, Diputación prepara un documental sobre la vida del escritor que será estrenado en Canal Sur. Desde el Ayuntamiento de Cádiz se le dedicará la feria del libro y tendrá un espacio permanente en el antiguo Club Marte, junto a su queridísima playa de La Caleta. El 10 de marzo es la fecha elegida para inaugurar esta ruta que suma ocho años llevando al escritor por sus rincones favoritos de Andalucía. El cartel es obra de Mar Robert, hija de Juan Robert Roglá, ilustrador de la primera Edición de La Canción del Pirata. La propia Robert se refería a su obra como "una acuarela realizada a partir de una foto del año 1992 del archivo particular de mi padre, que fue íntimo amigo de Fernando Quiñones. Para mí es un honor, y muy emocionante, que me hayan elegido para crear la obra que aparece en el cartel, y no sólo por la enorme amistad que unió a Fernando y a mi padre. También, y muy especialmente, porque tanto él como yo contamos con el cariño de su mujer, Nadia Consolani, también artista, excelente persona y amiga personal".  

Tras veinte años, la ciudad sigue respirando Quiñones. Está en los adoquines de las calles, en los cordeles de las azoteas, en "las mijitas del freidor", en las mojarras sin escamas y en el paseo que lleva su nombre y apuñala, igual que el Gran Canal hace con Venecia, los mares de la playa de sus amores. No sólo visitará el viejo país, sino que Andalucía recibirá su legado en pie y al final no será más que otra crónica de mar y tierra. Porque Fernando es como la arena que se pega a los pies mojados en la orilla, como el silbido que hace el levante al colarse entre las persianas, como el grito de una guitarra que llora flamenco. Fernando es Cádiz, así como Cádiz es Fernando. Será el viento sur el emisario de su palabra por otras tierras más al norte de este pequeño rincón. Un pirata con una canción siempre de ida y vuelta.

 
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