Jerez

El alcalde de Jerez que fue íntimo del Rey y abrió las puertas a la Transición

Miguel Primo de Rivera y Urquijo, alcalde de Jerez entre 1965 y 1971 y ponente de la Ley de Reforma Política en las últimas Cortes franquistas, ha fallecido en Pozuelo de Alarcón a los 84 años de edad. El doctor Manuel Ruiz Romero, biógrafo de este político histórico y que trabaja en una obra sobre él, resume su biografía en un obituario

Obituario

Miguel Primo de Rivera y Urquijo
(San Sebastián, Guipúzcoa, 17-VIII-1934 – Pozuelo de Alarcón, Madrid-3-XII-2018).

Dr. Manuel Ruiz Romero. Biógrafo.
Centro de Estudios Históricos Jerezanos.

Hijo de Fernando Primo de Rivera y Sáenz de Heredia, hermano menor del fundador de Falange y de María del Rosario Urquijo de Federico. Es nieto del jerezano militar que fuese Presidente del Gobierno entre 1923 y 1930 tras su golpe de Estado, y sobrino a su vez de José Antonio fundador de Falange. Contrae matrimonio en primeras nupcias con María de Oriol y Díaz de Bustamante, y actualmente está casado con Reyes Martínez Bordiú. Es padre de nueve hijos.

De muy joven, comparte estudios con Juan Carlos de Borbón, amistad que mantiene a lo largo de su vida. Formado en Derecho por la Universidad de Madrid pertenece al Colegio de Abogados de dicha ciudad. Cursa estudios superiores de especialización en Reino Unido donde trabaja en el National City Bank de Londres para, posteriormente, desarrollar estudios navales que le llevan a ocupar puestos de responsabilidad, primero comercial y, más tarde, de dirección en la Sociedad Española de Construcción Naval (entre 1958 y 1965).

En base a su estrecha vinculación familiar con la ciudad del Sherry es nombrado Alcalde de Jerez de la Frontera por el Ministerio de Gobernación en sustitución del militar y africanista, Tomás García Figueras. Cargo del que toma posesión el 5 de febrero de 1965 y por el que, seguidamente, pasa a ser Procurador en las Cortes representando a los municipios de la provincia de Cádiz. Responsabilidad ésta que jura el 27 de abril de 1965. En dicho órgano participa en la Comisión de Leyes Fundamentales y Presidencia del Gobierno, así como en la Comisión Especial de Haciendas Locales.

Más tarde, es nombrado Consejero Nacional del Movimiento y Consejero del Reino, siendo defensor y ponente en las Cortes, de la Ley para la Reforma Política aprobada el 18 de noviembre de 1976 como norma que marca la senda hacia la restauración de la Monarquía borbónica. Junto a Torcuato Fernández Miranda propicia desde dichos foros, el máximo respaldo al ya citado articulado el cual abrirá las puertas a la Transición, así como al nombramiento de Adolfo Suárez como Presidente del Gobierno en su calidad de primer conductor del proceso.

Miguel Primo de Rivera y Urquijo

Sus años de gestión al frente del consistorio jerezano representaron toda una experiencia piloto en la aplicación de nuevas medidas tecnocráticas del Estado en ámbito local. En el contexto del desarrollismo del régimen franquista favorece la expansión organizada y urbanizada de la ciudad, propicia la implantación en su suelo de importantes iniciativas empresariales, renueva la organización interna de la administración y refuerza el liderazgo del Ayuntamiento como primera empresa local modernizando sus servicios y funciones. Jerez se convierte en un ejemplo de las posibilidades municipales para la España del despegue económico, tiempo que coincide con una edad de oro también en la comercialización de sus caldos. Primo de Rivera y Urquijo, con su equipo de ediles, impulsa además nuevas posibilidades económicas vinculadas al desarrollo turístico (Feria dedicada al Caballo, Fiesta de la Vendimia, proyecto Playas del Sherry) y, muy especialmente, de cara a las nuevas generaciones y en compañía del también jerezano, el Ministro de Educación y Ciencia, Manuel Lora Tamayo, impulsa un plan especial de construcciones escolares al que sumar importantes esfuerzos también en el ámbito de las enseñanzas medias, profesionales y pro-universitarias.

La ciudad de Jerez, bajo sus actuaciones, su atrevida personalidad y sus gestos cercanos a la ciudadanía, se convierte en un símbolo joven de la nueva imagen de un régimen que se abre al mundo y en ejemplo a la vez para otros municipios e instituciones del Estado. Cesa como Alcalde por voluntad propia el 19 de abril de 1971, siendo sustituido por Manuel Cantos Ropero. Sería incorrecto afirmar que su gestión acaba con los grandes problemas que tenía la ciudad (falta de viviendas y analfabetismo, fundamentalmente), pero no cabe duda que su mandato significa un ante y un después en el abordaje de dichos problemas estructurales, hasta el punto que el impulso de sus intervenciones, bien podríamos afirmar que llegan hasta el primer Ayuntamiento democrático ya en 1979.

Con seguridad, la imagen de la recepción ofrecida en 1965 por una delegación jerezana al grupo The Beatles en un hotel de Madrid durante el primero de sus dos únicos conciertos en España, se ha convertido en todo un representativo icono de la época. Un atrevido gesto para promocionar la economía local que no fue del todo bien recibido por la llamada prensa del Movimiento, siendo a su vez censurada su presencia como Alcalde de los informativos del NO-DO.

Su dimensión política y su carácter personal supera el términos del municipio de Jerez, bien apoyando iniciativas provinciales: primer puente sobre la bahía de Cádiz, nueva residencia de la Seguridad Social, ampliación civil del aeropuerto o la autopista Sevilla-Cádiz; o bien, ofreciendo mayor normalidad institucional a una época donde son constantes y extrañas las dimisiones y los relevos al frente, tanto de la Diputación y del Gobierno Civil de Cádiz. Fragilidad en responsabilidades que representan todos unos hechos contradictorios a la característica continuidad con la que se prorrogan los cargos públicos del régimen. Municipalista convencido, en sus reflexiones sobre el ámbito local apuesta por la organización comarcal de los servicios y por una regionalización del Estado en términos de descentralización administrativa.

Por su apoyo en la defensa ante Reino Unido por la denominación Sherry como término de uso exclusivo para los vinos del Marco Jerez, le es concedida la Gran Cruz al Mérito Agrícola. Un importante pleito comercial que se gana judicialmente en un instante de máxima crispación diplomática con Londres por la soberanía de Gibraltar. Batalla política que, aun recibiendo respaldo de Naciones Unidad, acaba con el cierre absoluto en 1969 de las comunicaciones con un Peñón que, desobedece las recomendaciones de la comunidad internacional y se enroca en su anacrónica categoría colonial.

Tras su cese voluntario en la corporación de Jerez se incorpora como Presidente de la Empresa Nacional de Industrias Alimentarias (ENDIASA) adscrita al Instituto Nacional de Industria (INI) y, como agradecimiento, el Cabildo jerezano le distingue con los títulos de Alcalde Perpetuo y Honorario, Hijo Adoptivo y le impone la Medalla de Oro de la ciudad en una sesión plenaria solemne que tiene lugar el 20 de abril de 1972.

Es nombrado senador por designación Real en las Cortes Constituyentes (desde el 15 de junio de 1977 hasta el 2 de enero de 1979), cámara donde participa adscrito al Grupo Independiente en la Comisión de Agricultura y Pesca, Presidencia del Gobierno y Ordenación General de la Administración Pública, así como de Justicia e Interior. Ámbito donde además del debate constituyente, colabora con tres Comisiones Especiales de Investigación: supuestos controvertidos en el funcionamiento de la Seguridad Social y para la comercialización de productos agrarios y pesqueros.

Aprobada la Carta Magna Miguel Primo de Rivera se retira de la vida pública, dedicándose entre su vida familiar y profesional a publicar sus Memorias. Posee la Gran Cruz al Mérito Civil, Cruz de Caballero de la Orden de Carlos III y la Gran Cruz de la Orden de Cisneros. Con carácter hereditario por su familia y a través de su tío, ostenta los títulos de Duque de Primo de Rivera (III) y Marqués de Estella (V), ambos con Grandeza de España.

La historiografía sobre la ciudad de Jerez posee importantes vacíos que poco a poco son abordados por los investigadores. Templos católicos y palacios señoriales de la ciudad han sido estudiados con suficiencia, el mundo del vino y puntuales aspectos sociales también; sin embargo, el Cabildo como primera institución local está ausente de monografías rigurosas y críticas. En ello estamos. Hasta el punto que, con todos los matices que se quiera y con la salvedad de ser distintas épocas, podemos afirmar que Miguel Primo de Rivera y Urquijo junto a Pedro Pacheco Herrera, han sido los Regidores más significativos, por distintas razones, del Jerez del siglo XX. Descanse en paz.

 

Obras de referencia

PRIMO DE RIVERA Y URQUIJO, M.,

Análisis e importancia del municipio, Cádiz, Imprenta Jerez Industrial, 1966.

Discurso de Miguel Primo de Rivera y Urquijo en Mota del Cuervo el día 4 de junio de 1967, Madrid, Falange Española, 1967.

— Palabras pronunciadas por Miguel Primo de Rivera y Urquijo en el almuerzo ofrecido por alféreces provisionales (Madrid, 19 de junio de 1968), Madrid, Imprenta Municipal, 1968.

Ciclo de conferencias pronunciadas en la Academia Jerezana de San Dionisio dedicadas a la memoria del General Primo de Rivera al cumplirse el primer centenario de su nacimiento, Jerez, [s.n.] 1970.

Progreso, independencia y dignidad de los pueblos: conferencia pronunciada en el Club Pueblo, Madrid, Gráficas E. Casado, 1971.

No a las dos Españas. Memorias políticas, Barcelona, Plaza y Janés, 2002.

 

Sobre su tiempo histórico:

  1. Maestre Rosa, Procuradores en Cortes: 1943-1976, Madrid, Tecnos, 1977.
  2. Primo de Rivera Oriol, Los Primo de Rivera. Historia de una familia, Madrid, La Esfera de los Libros, 2003.
  3. Ruiz Romero, Miguel Primo de Rivera y Urquijo, Alcalde de Jerez de la Frontera (1965-1971). Un ejemplo de gestión tecnócrata local en pleno desarrollismo, Memoria Doctoral defendida para el Diploma de Estudios Avanzados, Facultad de Ciencias Políticas, UNED, 2010 (inédita).
  4. Ruiz Romero, “La batalla de Gibraltar desde Jerez de la Frontera. De la victoria diplomática a la sumisión política”, en Revista de Historia de Jerez, (20-21), 2017-2018, pp. 177-200.
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