El ajedrez en la sangre

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El ajedrez en la sangre

Ariadna Muñoz, natural de Vejer y de 8 años de edad, es la campeona provincial sub 8 femenina por segundo año consecutivo en el Trofeo de Ajedrez Diputación de Cádiz.

13-02-2018 / 11:06 h.
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"Tan aficionado como yo al ajedrez, no hay nadie en el mundo", se sincera José Carlos Muñoz, vejeriego de 38 años de edad y profesor de este juego de estrategia. "He dedicado toda mi vida al ajedrez, pero mi hija me lleva mil años. Tiene una capacidad extraordinaria en comparación con la mía. Yo tengo mi nivel a base de experiencias y estudios, pero ella la capacidad que tiene es innata", continúa. Y no miente, su pequeña Ariadna, de 8 años, ha ganado por segundo año consecutivo el Trofeo de Ajedrez Diputación de Cádiz en sub 8 femenina, el pasado 10 de febrero en la final celebrada en la Asociación de Vecinos Campo de Conil. "Yo no pensaba que fuese a competir, pero destacó desde que jugó y ella me pedía el ajedrez", expresa el papá de Ariadna.

Desde que el libro Primer curso de ajedrez, de Román Torán, cayó en manos de José Carlos cuando tan solo tenía 12 años, descubrió "un mundo maravilloso" del que jamás se alejó. Dos años después empezó trabajar para ayudar en casa, peoná que siempre compaginó con los torneos de ajedrez. "Siempre me han interesado los rompecabezas y en el ajedrez me gustaba mucho ver cómo la gente se paraba, se tranquilizaba... Yo siempre he sido una persona muy nerviosa y eso me ayudó", comparte.

"He dejado mi vocación, el ajedrez, para dedicarme a mi hija"

En 1996 un aficionado de este deporte creó en Vejer el Club de Ajedrez La Cobijada, institución en la que José Carlos ha sido presidente durante dos décadas. "Pero he dejado mi vocación, el ajedrez, para dedicarme a mi hija, a formarla y a viajar con ella en los torneos autonómicos y nacionales".


José Carlos Muñoz
Ariadna con su copa del XIII Trofeo de Ajedrez Diputación de Cádiz, celebrado en Jerez y Conil.

"Llevo hablándole del ajedrez desde que estaba en la barriga de su madre", declara. Por lo que Ariadna empezó a jugar desde muy temprana edad, casi con 6 años. Y en sus primeras partidas, destacó rápidamente. En la actualidad compite en la categoría sub 8 femenina, pero ella está enfrentándose a mayores constantemente. "Incluso yo me he enfrentado a ella y me ha hecho tablas", sonríe su padre.

"Los niños de su edad juegan al vuelo, se precipitan, y ella reflexiona"

La pequeña expresa tímidamente a través del teléfono que, de mayor, le gustaría ser campeona de ajedrez, sueño que ya ha conseguido con menos de 8 años. "Me encanta competir", dice, al tiempo en que también indica que entrena menos de lo que le gustaría y que prefiere blancas para así empezar la partida. "Ariadna es muy agresiva jugando, es muy de ataque. Y tiene una virtud, la concentración. Yo me la como echándole fotos y dice que ni me ha visto. Sin embargo, los niños de su edad juegan al vuelo, se precipitan, y ella reflexiona, esa es su virtud, el análisis de todo lo que puede pasar en el tablero".

El ajedrez es un juego de estrategia que, según destaca José Carlos Muñoz en base a su experiencia con menores, les aporta muchísimo: concentración, toma de decisiones, imaginación, respeto por los rivales... "El ajedrez es alucinante, estás todo el tiempo reflexionando bajo presión, y sobre todo, a mi hija le ha aportado unas amistades maravillosas que no tienen precio", comenta. "El ajedrez de competición es muy duro y los niños se apoyan los unos a los otros desde chiquititos", agrega.


José Carlos Muñoz
Ariadna instantes antes de comenzar una partida de ajedrez.

"El ajedrez le ha aportado algo muy importante, la personalidad. El ajedrez le ha cambiado la forma de ser, la forma de ver las cosas... Ella es más madura desde que empezó, porque sabe perder y no se coge rabietas. Se queda tranquila y dice, ya vendrá la mía, ya lo haré mejor", analiza ahora su madre, Avis Correa, que confiesa que sabía que la niña iba a ser aficionada al ajedrez "porque el padre lo lleva en la sangre". Su mamá resalta que los árbitros, cuando ella está jugando, dicen que ella se pone a pensar como si fuera un adulto.

"Ella crea un plan de ataque, crea una estrategia, crea su jugada". Tras cada torneo, su padre se sienta con ella y ambos analizan las jugadas para crecer en el deporte y no cometer el mismo error la próxima vez. "Nosotros la vamos a apoyar hasta donde ella quiera". En Vejer, gracias a sus galardones, Ariadna es una celebridad y los vecinos la reconocen como "la niña del ajedrez". "No habíamos tenido a nadie tan pequeño que destacase en la localidad. De hecho ella me dice, mamá, yo no quiero ser famosa", ríe Avis.  

 
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