Iván González Gil tuvo que abandonar la provincia por la inestabilidad laboral y actualmente ejerce de músico profesional en los Emiratos Árabes.

Hasta Dubai tuvo que marcharse Iván González Gil para cumplir su sueño de dedicarse a la música profesionalmente. Han pasado ya más de tres años, pero este gaditano lo recuerda como si fuese ayer. "Estaba trabajando en Facinas en un parque de energía eólica y una conocida que llevaba un par de años en Dubai me comentó que en un restaurante español hacían falta percusionistas. En Cádiz tenía mucha incertidumbre laboral y en Dubai iba a trabajar a nivel profesional con la música, que es mi pasión. Con 16 años empecé a tocar, así que no me lo pensé, cogí mis maletas y me fuí". Y allí se plantó, en la ciudad del lujo y los rascacielos, una de las más modernas del mundo.

La bienvenida a los Emiratos Árabes no pudo resultar más calurosa: 52 grados. Un anticipo de lo que le toca vivir a diario. "Lo peor es la humedad. Aquí ha llegado a estar al 95 por ciento, lo que te hace más pesado el calor porque no respiras bien. La sensación es como si estuvieras dentro de un invernadero, pero a los días se acostumbra el cuerpo. Por la noche baja la temperatura, pero se queda a unos 38 grados en verano. La época buena para vivir es de finales de noviembre hasta principios de abril", por lo que intenta huir en verano con destino a Cádiz, su ciudad natal.

Al margen de las altas temperaturas, lo que más le impacta es la rapidez con la que crece la ciudad. "Llama la atención el lujo que hay, pero a mí me impresiona sobre todo que tiene sólo 40 años de vida, aparte de que choca un poco que ha surgido del propio desierto. Su arquitectura es impresionante. Hay muchos rascacielos e incluso está un paso por encima de New York en cuando a edificios", comenta Iván.

"Vivo cerca de una mezquita que me despierta todos los días a las cuatro y media de la madrugada con la llamada del rezo"

Se trata de un lugar marcado fuertemente por el carácter religioso, lo que conllevó alguna sorpresa desagradable para nuestro protagonista en sus primeros meses en Dubai. "Tengo una mezquita a 200 metros de mi casa con altavoces en las torres y a las cuatro y media de la madrugada me despierta la llamada del rezo. Y de fondo también se escucha el rezo del resto de mezquitas. Al principio te sorprendes, pero luego te acostumbras". No menos curiosa resulta la anécdota que protagonizó la primera vez que utilizó el transporte público en esta localidad árabe: "Me monté en un autobús por la parte de delante, como hacemos siempre, y noté que el conductor y las mujeres se quedaron mirándome de forma muy rara al sentarme, pero no me dijeron nada. Después me explicaron que en el autobús van separados las mujeres de los hombres y yo me metí en la zona de mujeres. La parte de delante del conductor es para mujeres y luego tienen una espece de torno que te lleva a la puerta trasera, que es donde van los hombres junto a las mujeres que quieran ir también. Yo me fui para la parte de atrás con la cara un poco colorada". En ese sentido, añade que "el metro también funciona así, los últimos vagones son exclusivos para las mujeres".

Ha debido acostumbrarse a los cambios de hábitos durante el mes de Ramadán. "En la calle no puedes fumar, comer, ni beber, ni siquiera agua. Y si te pillan, te ponen una multa. Da igual que seas ateo, católico o de otra religión, con eso son muy estrictos aquí". Incluso para comprar botellas de alcohol se necesita una licencia que proporcionan las compañías que regentan los negocios en el país.

Ahora disfruta realizando su trabajo en el restaurante español Casa de Tapas. Una decisión de lo más acertada: "Estoy cumpliendo un sueño. Me puedo llamar dichoso. Me levanto y le doy las gracias a Dios por lo que estoy haciendo. Somos pocos los que podemos decir que trabajamos en algo que nos apasiona. Soy afortunado. Las condiciones son buenas y hay más estabilidad. Te pagan la casa y el transporte al trabajo. Tengo un sueldo como músico, lo que en España sería impensable". Motivos de sobra para mantenerse lejos de la provincia durante bastante tiempo.

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