La indemnización de transición compensa los 53 días que pasan entre la disolución de las Cortes y las nuevas elecciones, aunque suma pluses por una actividad parlamentaria inexistente.

La legislatura más corta de la historia de la reciente democracia española —apenas ha llegado a los cuatro meses— no impedirá que los parlamentarios cobren el conocido como paro de sus señorías. La llamada indemnización de transición es un pago único que hay que solicitar expresamente, incompatible con otros ingresos, y con el que se pretende compensar el tiempo que media entre la disolución de las Cortes (el pasado 3 de mayo) y la celebración de las elecciones generales (26J). Las dos diputadas jerezanas María José García-Pelayo (PP) y Miriam Alconchel (PSOE) figuran entre las beneficiarias de una indemnización por apenas 111 días de trabajo en el Congreso. Un pago que han solicitado otros 201 diputados —solo 26 renunciaron a la compensación— y que, de media, se estima en torno a 10.000 euros. Son cálculos del diario El País, que también publica este jueves que las Cámaras desembolsarán 3,5 millones de euros en indemnizar a senadores y diputados tras un mandato exprés.

El sueldo de un diputado, según recoge, es bastante más abultado de lo que se piensa puesto que a los 2.813 euros brutos al mes de la llamada “asignación constitucional” —sueldo base— hay que sumar otros conceptos, como las dietas de alojamiento y manutención (exentas de tributación), por las que Pelayo y Alconchel han recibido 1.824 euros mensuales por ser de fuera de Madrid. Además hay que sumar otros pluses por tener cargos en comisiones o en la mesa del Congreso. En el caso de la exalcaldesa fue nombrada portavoz adjunta en la Comisión de Igualdad y vicepresidenta en la de Sanidad y Servicios Sociales, mientras que Alconchel ha sido portavoz adjunta del grupo parlamentario socialista en la Comisión de Sanidad de la Cámara baja.

Sus señorías no tienen derecho a prestación por desempleo porque no son asalariados, por lo que esta indemnización de transición se incorporó hace ya diez años al reglamento de pensiones parlamentarias para compensar salarial para estos diputados cesantes. Como recoge El País, esta indemnización genera controversias entre algunos partidos y diputados. “No tanto por recibir esta asignación como por su importe, ya que se pagan complementos relacionados con una actividad parlamentaria inexistente que algunos consideran poco éticos”. Además, también señala que los diputados que cesaron al final de la XI legislatura han podido seguir disfrutando sin coste del iPad y el móvil que les cede el Congreso (un iPhone), y la conexión ADSL a internet que les instala en sus domicilios particulares. Así lo acordó la Mesa del Congreso de los Diputados en una reunión el pasado 27 de abril.

Sobre el autor:

Paco Sánchez Múgica

Periodista, licenciado en Comunicación por la Universidad de Sevilla, máster de Urbanismo en el IPE. Antes en Grupo Joly (2004-2012), Desde 2014 soy socio fundador y director de lavozdelsur.es. Miembro de número de la Cátedra de Flamencología; colaboro en Guía Repsol; y coordino la comunicación de la Asociación de Festivales Flamencos. Socio de la Federación Española de Periodistas (FAPE).

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