Una joven jerezana recibe una paliza por parte de siete hombres, mientras tres mujeres la acorralan. "Esto no se explica, ellos pegándome y ellas alabándoles". 

Lorena, una joven jerezana de 24 años y madre de dos niñas, recibió una brutal paliza el pasado domingo 4 de febrero, a las seis de la mañana. La víctima de la agresión relata a lavozdelsur.es que se encontraba paseando junto a su pareja. José, de 25 años, de camino al coche, cuando se toparon con un hombre que estaba orinando en la esquina de la discoteca Kapote, entra la avenida Álvaro Domecq y calle Caldas. "Mi novio le dijo que no era sitio para hacer eso, que había mujeres delante que le podían ver y que se fuera a otro lado". A lo que el hombre le respondió: "Yo hago las cosas donde me salgan de la polla y se la enseño a quien yo quiera". Y acto seguido, le asestó un puñetazo a José.

"Noté que alguien venía detrás de mi, pero no me dio tiempo a reaccionar"

Al instante de la agresión, un grupo de siete hombres salió de Kapote, con vasos en mano, para apoyar al autor del golpe. "Vete de aquí que te van a matar", le gritó Lorena a su pareja. "Yo no te dejo", le contestó él. Pero ella insistió. "Claro, yo creyéndome que a una mujer no le iban a pegar", confiesa ahora entre suspiros por los dolores que ahora florecen en su cuerpo. 

Mientras su novio emprendió la huida, el grupo le persiguió arrojándole vasos de cristal. No obstante, tres mujeres —una era la pareja del hombre que agredió a José— empezaron a seguir a Lorena por la calle Caldas. "Noté que alguien venía detrás de mi, pero no me dio tiempo a reaccionar". Las chicas la agarraron y la acorralaron, mientras aquellos hombres que perseguían a su novio, volvían para agredirle a ella. "Recuerdo que uno, de metro y medio, me dio un puñetazo que me tiró al suelo. Luego llegó otro y me pegó, otro, y otro...". Una lluvia de patadas y puñetazos de la que pudo escapar gracias a que una pareja se aproximó a ella para socorrerla: "Levántate y corre, que te van a matar".

Lorena se encontraba agachada en la acera, con las manos sobre la cabeza, hasta que aquella pareja la ayudó a levantarse y la llevó dentro de la discoteca. Allí telefoneó a la Policía para que los agentes pudiesen detener a los autores de la tremenda agresión. Sin embargo, asegura que la Policía Nacional no llegó a personarse en ningún momento. "Cuando los llamé no actuaron. Siete hombres me habían pegado, pero ellos se lo tomaron con tranquilidad", denuncia Lorena, que tampoco vio ninguna patrulla por la Avenida: "Yo los suelo ver por allí, me extrañó que, a la hora que era, no hubiera ningún coche policía". Con un ataque de ansiedad, dolorida y prácticamente sola en el interior de la discoteca, cuando Lorena fue a echar mano de su cartera, se percató de que también le habían robado. "Claro, luego entendí cuando las mujeres me decían: Que ya sabemos donde vives, que vamos a ir a por ti, mientras ellos me estaban pegando", rememora. Cuenta que cuando José llegó con el coche, junto a su suegro, este no paraba de llorar tras ver todo lo que le había pasado a su pareja. "Claro, él se siente culpable por haberse ido, pero es que esto que me ha pasado a mí no entra en la cabeza de nadie. Esto no se explica, ellos pegándome y ellas alabándoles".

"Cierro los ojos y veo cómo me vuelven a pegar de nuevo, vuelvo a revivirlo todo"

Lorena afirma que esta noche no ha sido capaz de dormir: "Cierro los ojos y veo cómo me vuelven a pegar de nuevo, vuelvo a revivirlo todo". "¿De verdad esto me ha pasado a mi?", se pregunta una y otra vez. Cuando lograron salir en coche de la Avenida, fueron al centro de salud del Arroyo para que le dieran un parte de lesiones e interponer una denuncia en comisaria. Allí le tomaron declaración y a día de hoy, 24 horas después de lo sucedido, Lorena está a la espera de que la llamen para una rueda de reconocimiento. "Dicen que hay cámaras cercanas que habrán podido grabar a los agresores, por lo que podrán investigarlo a fondo". Fuentes policiales indican a este medio que están investigando los hechos denunciados por la agredida, en esclarecimiento del suceso para saber qué ha pasado, en qué circunstancias y detener a los atacantes. 

En la tarde del pasado domingo, Lorena tuvo que ir al Hospital de Jerez del dolor que sufre en todo el cuerpo. "De la misma paliza que me dieron, el dolor está saliendo ahora a la luz", apunta, al tiempo en que señala que tiene moratones por todo el cuerpo, un bollo en la frente y que de cuello para abajo apenas se puede mover. "No le he visto explicación ninguna a lo que me ha pasado... Llevaba tiempo sin salir, y ahora me llevaré más. He visto la maldad que se puede llegar tener... me topé con unos impresentables", concluye. 

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