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Inés, la madre del pequeño que padece una enfermedad rara y hace pestiños para pagarle una operación en Alemania, asegura que no da abasto para atender todos los pedidos que le llegan.

“Estamos sacando 100 kilos todos los días”. Desde que Inés comenzó a hacer pestiños para pagar la operación de su hijo, que padece una enfermedad rara –llamada de Trevor– y necesita operarse en Alemania, no ha parado de hacer dulces. Tanto pestiños como rosquitos.

Las tardes las pasa en una nave de Nueva Jarilla, donde nació, que le ha cedido una vecina. “Es mortal, a la gente le tocan las rifas que se están haciendo y vuelven a rifar el premio. El jamón está dando más vueltas…”, dice risueña, muy agradecida por las muestras de solidaridad que está recibiendo.

Los ingredientes se los ceden y ella, junto a vecinas, amigas y familiares, se reúne todas las tardes para amasar pestiños. Más de una treintena llegan a ser todas las tardes, aunque durante el puente han estado también por la mañana. “Esto es un no parar”, dice Inés, que cuenta que va mucha gente desde todas las poblaciones de la provincia. No es para menos. La historia de Hugo ha tenido mucha repercusión en los medios. “Me han llamado de Radio Arcos, mañana voy a Onda Jerez, ha estado aquí El País, Canal Sur… ¡y hasta ha salido en Gran Hermano!”, dice Inés, a la que no para de sonarle el móvil desde entonces.

Hasta el momento han recaudado unos 7.000 euros solo de la venta de pestiños, que venden a 5 euros el medio kilo. Y los roscos, a cuatro euros los 500 gramos. “Hoy me tengo que llevar 35 kilos para Jerez y han encargado otros 25”, cuenta Inés, que todavía no sabe cuánto le costará la operación de Hugo. Hace poco le han hecho unas pruebas, que han remitido al doctor madrileño Fernando Noriega, a cuya clínica acudieron para que operara al pequeño que, sin embargo, no quedó del todo bien. “Creo que en esta semana o la que viene podremos tener una respuesta y sabremos la cantidad de la operación”, apunta la madre del pequeño.

Mientras Inés y las mujeres que la ayudan no paran de hacer pestiños y rosquitos, Hugo y los hijos de las otras madres hacen los deberes en unas mesas que han llevado a la nave, donde la actividad es frenética. “Estoy muy contenta, un poquito cansada, pero vale la pena”, dice Inés, que no se esperaba el revuelo que ha causado. “Le dije a mi madre de hacer dos o tres kilitos para mis amigas y el primer día ya tenía 70 kilos”, recuerda la madre de Hugo.

Este fin de semana, amigos del sobrino de Inés organizaron una fiesta de Halloween y recaudaron más de 1.000 euros a través de rifas y la venta de comida, y la semana que viene serán los alumnos del grado medio de Cocina del IES Fernando Quiñones quienes estarán un día entero haciendo pestiños para donárselos a Hugo. “Esto es increíble”, exclama Inés, que no para de vender dulces. “Nos faltan manos para atender todos los pedidos”, dice. “Un muchacho se llevó 70 kilos y el otro día entregué 50 bandejas de pestiños y 40 de roscos a un autobús que venía de Ronda”.

La familia de Inés hasta ha abierto una cuenta bancaria (ES82 2100 8599 5101 0004 6139 de La Caixa) para quien quiera colaborar con la causa e Inés, además, atiende los pedidos en el número de teléfono 647 017 406.

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