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Dolor y recuerdos en el décimo aniversario de la tragedia del Pepita Aurora

Un acto homenajea y recuerda a las víctimas del naugrafio del pesquero gaditano, pidiendo que sea reflotado de una vez "para cerrar heridas". 

Un acto homenajea y recuerda a las víctimas del naugrafio del pesquero gaditano, pidiendo que sea reflotado de una vez “para cerrar heridas”.

El muelle permanecía en calma. Algo de viento, pero poca fuerza. Algunas barquillas alijando en la lonja; es martes al mediodía: hay faena. En la zona de atraque de los cerqueros, antes de llegar al conocido como muelle de Levante, un saladero deja entrever una puerta abierta y en su interior, la centenaria talla de la Virgen del Carmen con más flores que nunca. Hoy no es un día cualquiera. Hoy es 5 de septiembre y como todos desde hace diez años, en el marinero pueblo de Barbate se respira cierta angustia.

“Cada vez que llega este día me entran los nervios, son muy malos para todas las viudas y los supervivientes”, comenta Esperanza, viuda de Andrés Lucio, quien lamenta que sus nietos –ambos de nombre Andrés- no hayan podido conocer a su abuelo. Otro de los nietos, Diego, se hallaba junto a su abuela, viuda de Manuel Fernández Fernández, que tampoco llegó a conocerlo. Una de las imágenes que dio la vuelta a España por el dolor de aquellos días, era una instantánea de ella junto a su hijo. Hoy, su hijo tampoco se encuentra con ella, por tanto el dolor, según sus propias palabras, “es doble”.
Tal día como el de hoy, un 5 de septiembre de 2007, el Nuevo Pepita Aurora tenía un accidente que le costó la vida a cinco personas y dejó tres desaparecidos, más los supervivientes “que quedaron marcados para siempre”. Así se ha expresado Miguel Molina, alcalde de Barbate, en un acto homenaje que ha tenido lugar en el mediodía con un buen número de vecinos junto a la capilla del Carmen en la el puerto de la Albufera. Estuvieron presentes ediles de la Corporación, así como el delegado territorial de Pesca, el barbateño Manuel Miranda.

El acto, dirigido por el delegado de Cultura y poeta, Sergio Román, arrancó con un responso del párroco de San José, Benjamín Toro Aragón quien pidió por las almas de los marineros a la Virgen del Carmen. Una poesía y una pequeña representación teatral pusieron la nota cultural, con un conmovedor momento recordando el mar, la mar y los marineros. Finalmente, el alcalde de Barbate tomó la palabra. Antes de la ofrenda floral, sonó la Salve Marinera en las voces del coro de San Paulino para así dar paso al momento más emotivo. Las flores fueron cayendo hacia el mar, recordando aquel trágico día y las almas de los marineros perdidos.

Viudas, supervivientes y familiares lanzaron un clavel al mar de igual forma, dejando patente que este día nunca se olvida. “Mi marido era todo para mí y llevo diez años sin él”, comenta la viuda de Andrés Lucio. Cabe recordar que el cadáver de Lucio fue el segundo que hallaron dentro del barco una vez hundido y fue enterrado 15 días después de la tragedia. En este sentido, el regidor barbateño recuerda que todavía no se ha rescatado el barco ni el arte “y quizás pueda cerrar una herida” si se hace a día de hoy. “Se lo debe todo el Estado a la familia” y para que no “se vuelva a repetir los problemas”.

El dolor y el recuerdo se dieron cita nuevamente en el muelle de Barbate. En el mismo punto se encontraron muchos vecinos, familiares, compañeros, políticos, inclusive periodistas que cubrieron aquel 5 de septiembre y que, de alguna forma, cambió la vida de todo un pueblo. Aunque hubo palabras de agradecimientos para todos los presentes y los que allí estuvieron, no hubo para el patrón, José Vega, y la heroica labor –salvó a cinco marineros del mar- que llevó a cabo.

Los familiares se despedían, los vecinos aplaudían, las viudas llorando se marchaban del muelle, los barcos seguían llegando de Marruecos, alijaban las barquillas y los compradores esperaban en la lonja la pesca del día. La vida sigue diez años después de la tragedia del Nuevo Pepita Aurora.   

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