Cultura

Diez cuentos infantiles de Gramsci para frenar el auge del fascismo

Marcello Belotti publica 'El árbol del erizo y otros cuentos', fábulas que el filósofo y fundador del Partido Comunista italiano escribió desde la cárcel para sus dos hijos

“El mundo es como es, pero la misión de cada uno es cambiarlo”. El pensamiento gramsciano está presente en los tres cuentos que interpreta la compañía Vivo del cuento en Espacio Abierto (Jerez) durante la presentación del libro El árbol del erizo y otros cuentos, traducido, editado y publicado por el profesor y traductor comprometido Marcello Belotti (Milán, 1971).

Una pareja de erizos se suben a un manzano, saltan sobre una de sus ramas, bajan, y se las llevan pinchándolas con sus púas. “Los erizos más grandes consiguen cargar más y los más pequeños, menos. Porque cada uno tenemos capacidades diferentes”, explican a la hora de cerrar la primera fábula. En El árbol del erizo y otros cuentos, Belotti recopila diez fábulas de Antonio Gramsci (Cerdeña, 1891), fundador del Partido Comunista italiano y a quien el fascista Benito Mussolini encarceló en 1926 porque, según el fiscal que lo enjuició, “debemos impedir que este cerebro trabaje durante 20 años”.

Antonio Gramsci, fundador del Partido Comunista italiano, fue encarcelado por el fascista Benito Mussolini en 1926 porque, “debemos impedir que este cerebro trabaje durante 20 años”

“Aunque vuestro padre esté en la cárcel, es capaz de soñar para que seáis más libres que yo”. Si bien el gobierno de Mussolini quiso evitar que su pensamiento se propagase por la sociedad italiana, este no entendió de barrotes y quedó constituido a través Cartas de la cárcel que escribió en prisión, hasta que falleció en abril de 1937. En la cárcel, se comunicó con sus hijos, Delio y Giuliano, de 4 y 6 años de edad, a través de fábulas donde expuso su manera de comprender el mundo, cuentos con “una clara dimensión ética”.

Gramsci “habla de una lucha entre el bien y el mal, siempre aparece lo que es el opresor y el oprimido…”, explica el traductor italiano. “Siempre se desprende una lectura del mundo, no son cuentos banales, son cuentos con un punto didáctico y pedagógico sin que se vuelva aburrido. Gramsci representa, a través de sus cuentos, su idea de libertad y de igualdad por las cuales él luchó durante toda su vida hasta morir en la cárcel.  Y en estos cuentos muestra una manera alternativa de representar el mundo”, continúa Belotti.

El libro ‘El árbol del erizo y otros cuentos’, editado por la editorial catalana Icara. FOTO: MANU GARCÍA.

El árbol del erizo y otros cuentos, publicado por la editorial catalana Icara en 2017, fue una propuesta del mismo Belotti cuando, al querer regalare uno de los cuentos de Gramsci traducidos al castellano o al catalán a la bebé de una de sus amigos, descubrió que estos no estaban en ninguna librería. “La última traducción fue la de 1981 y era una edición muy cutre. Por lo que me fui a hablar con mi editora y le propuse montar una edición en castellano y catalán sobre los cuentos de Antonio Gramsci”, comparte. Además, consiguió que un editor italiano se interesara en la publicación, por lo que el libro está disponible en cuatro traducciones: castellano, catalán, italiano y sardo —la lengua materna de Gramsci.

Marcello Belotti, que conoció al político y filósofo italiano cuando sus padres le leían sus cuentos cuando él era un crio, manifiesta que Gramsci “hizo muchos cuentos infantiles para explicar su visión de la vida, del mundo, a los más pequeños”. La filosofía de Antonio Gramsci, que fue “un comunista totalmente antiestalinista y que de alguna manera bautizó una especie de comunismo libertario”, sigue viva en esta recopilación de diez de las 60 fábulas que el político escribió. “¿Os gusta dibujar?”, pregunta Belotti a los pequeños asistentes al cuentacuentos. “¡Sí!”, gritan, a lo que él les dice: “Pues Gramsci lo que quería para sus hijos es que fueran muy libres cuando dibujaran”.

Gramsci representa, a través de sus cuentos, su idea de libertad y de igualdad por las cuales él luchó durante toda su vida hasta morir en la cárcel

El canto partisano italiano Bella ciao, que cantaron los grupos resistentes contra el fascismo durante la Segunda Guerra Mundial, suena hasta dos veces durante la presentación del libro infantil. Y el público lo corea: “O partigiano, portami via. O bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao, ciao! (¡Oh! Partisano, me voy contigo. O bella adiós, bella adiós, bella adiós, adiós, adiós)”. Según Belotti, Franco no hubiese conseguido nada en España sin la ayuda de Mussolini, “de ahí que este país tuviese una deuda de guerra con Italia hasta 1968”. Y en la actualidad, después del crecimiento de la ultraderecha en toda Europa —y recientemente en España—, transmitir el pensamiento de Gramsci, es más que un granito de arena.

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