Versión original

Democracia amenazada

Se suele decir que la Democracia es el menos malo de los posibles sistemas de Gobierno. Esto es una manera muy peculiar de defender el sistema pues se parte de la base de que es un mal sistema, lo que pasa es que realmente lo que dice esa cita es desde mi punto de vista –que como siempre os digo es probablemente un punto de vista no necesariamente compartido— una verdad como un templo griego, si de esos de Atenas lugar fundacional de la Democracia. Por tanto y partiendo de esa base, nos gobernamos, o mejor, nos situamos en un sistema de organizarnos como sociedad a todas luces perfectible, mejorable, y para ello lo primero que tenemos que hacer es respondernos a la pregunta del millón que en función de que la contestación responda al máximo común denominador. ¿Qué es la Democracia?

Lo más fácil para responder es acudir a los clásicos pero más allá de teorizaciones más o menos abigarradas y llenas de cultismos o términos desfasados, es preferible irnos a lo que hoy percibimos como democracia porque el concepto, siempre en debate y discusión, ha observado en estos turbulentos años del siglo XXI manoseos insoportables y disquisiciones de largo alcance que nos hacen tener que matizar. Quiero explicarme mejor:

Hoy nadie cuando hablas con ella o cuando se dirige a las personas públicamente, da igual que sea político o no, insisto, nadie niega la democracia, todo el mundo es demócrata, y así visto podríamos concluir que el siglo XXI es el siglo de la gran victoria de los ideales fundadores de ese sistema: libertad, igualdad, solidaridad…es decir caminamos hacia la Arcadia feliz que parecía imposible después de un siglo de guerras, dictaduras terribles, desigualdades manifiestas y todo tipo de barbaridades. Fue el siglo de Hitler, Franco, Stalin, Pol Pot, Videla, Pinochet, Mao, Mussolini…hombres terribles con sistemas terribles pero que incluso alguno de ellos, el que nos pilla más cerca, hablaba de que su sistema de matanzas, represión, falta de libertad, paternalismo mamón y todas esas mierdas, era democracia…pero orgánica.

Lo cierto es que ahora hay otros hombres y mujeres al cargo del cotarro, demócratas a macha martillo, que tienen toda la legitimidad del mundo para gobernar en un sistema que les permite entre otras cosas cargarse el planeta en plena crisis ambiental, provocar crisis económicas a base de proteccionismos ridículos, aumentar las desigualdades, verificar que hay un norte rico, próspero, y un sur misero y desconectado del futuro porque para ellos no hay futuro. Ahora no tenemos ni Hitler, ni Franco, ahora son todos demócratas, todos tienen partidos políticos a los que votar a los que siguen millones de ciudadanos que se definen como demócratas –de derechas— pero demócratas de toda la vida, y hacen con profusión algo que en verdad detestan: votar. Si fuera por ellos quemaban las urnas pero como son demócratas en vez de eso van, después de misa de doce, a votar masivamente a esos partidos que garantiza a ese norte –norte no geográfico, ustedes me entienden- sus privilegios y a la vez sacarnos señuelos como a los toros se les saca el capote para el engaño: banderas, patrias, símbolos…

Ojito con todos estos demócratas, cuidado con ellos, ya pasan incluso de teorizar sobre lo que es bueno para nosotros o no, ya les basta tener a gente simple –en algunos casos se puede cambiar simple por estúpidos- que con sus frases simples, sus marketing y todo eso, van convenciendo al resto de los mortales que la democracia que ellos ofrecen es la mejor. Y desgraciadamente ya hay ciudadanos –sin complejos de hacer barbaridades— que van con una mano por el techo y otra por el suelo conformando el sistema del futuro, si no fíjense estos padres que denunciaron en el juzgado a un profesor en Córdoba que había puesto a sus alumnos un vídeo de la primera mujer considerada víctima del terror machista e intentar educar en el respeto y la no violencia…¡y un juez admite a trámite la denuncia! O esta mujer que es presidenta de la Comunidad de Madrid –ese día los madrileños tuvieron un día tonto— a la que todos teníamos sospechosa de estupidez supina pero que cada vez que habla despeja la sospecha para confirmarla. La inteligencia la persigue pero ella es mucho más rápida.

En fin, ¿qué es Democracia? Esa era y es la pregunta. Mi respuesta –la mía— es cualquier cosa que combata a personas o partidos o discursos o acciones o modos de vida como los que he relatado. La democracia está amenazada, nuestra obligación es defenderla pero cuidado que los enemigos de ella están instalados en el sistema, unos con cargos políticos, otros con togas, otros con uniformes con estrellas, otros con empresas muy cotizadas, y están haciendo su labor.

Etiquetas

Más artículos en esta categoría:

Un comentario

  1. La primera frase de su artículo tiene una redacción tan farragosa (y puede que incompleta), que no la he entendido. Pero, en todo caso, equiparar la democracia ateniense con las democracias modernas occidentales, que son las aludidas por la famosa frase de Churchill que usted cita, es desconocer la una y las otras. En la “democracia” ateniense sólo tenían derecho a voto los varones adultos que fuesen ciudadanos y atenienses, y que hubiesen servido en el ejército; quedaban excluidos los varones sin experiencia militar, las mujeres y los numerosos esclavos (¡una “democracia” con esclavos, pero sin un Abraham Lincoln!), la mayoría de la población. Documéntese antes de ponerse frente al teclado.
    Eso de que hoy nadie niega la democracia y que todo el mundo es demócrata, dígaselo a los chinos, a los coreanos del norte, a los vietnamitas, a los cubanos, a los iraníes, a los saudíes, a los sirios, a los libios, a los egipcios, a los guineanos, a los salvadoreños, a los venezolanos… La democracia occidental es un régimen minoritario en términos de población mundial; sólo se da casi puramente en USA, con muchas imperfecciones en Europa, Canadá, Australia y Nueva Zelanda y con muchísimas más carencias en la mayoría de Iberoamérica, India y Rusia; el resto del mundo, la mayoría de la población mundial no vive en democracia, siquiera imperfecta.
    No caminamos hacia ninguna Arcadia feliz; eso es un mito krausista. Primero, porque no existe un “nosotros” que camine hacia ningún sitio, la Humanidad es un mito, Y, segundo, porque no hay ninguna Arcadia, ningún paraíso de destino; eso del progreso continuo, el progresismo, es otro mito; en la Historia de los Estados, de los Imperios (la única Historia posible), hay etapas de progreso y etapas de retroceso (los ejemplos son muy numerosos).
    Comparar a Franco y al franquismo con Videla o con Pinochet y sus respectivos regímenes puede ser plausible, aunque con muchas e importantes matizaciones a favor de Franco y del franquismo. Pero compararlo con Hitler, Stalin, Mussolini, Mao o Pol Pot es no tener ni idea de lo que fue el franquismo ni de lo que fueron esos otros regímenes con los que se pretende una imposible homologación.
    Su respuesta a su pregunta “¿Qué es la democracia?” no puede ser más penosa y más antidemocrática. Una definición de democracia, cualquier definición de cualquier concepto o idea, por esencia, no puede caer en semejante ambigüedad y relativismo. Como usted ha demostrado que no tiene ni idea de lo que es una democracia, se lo voy a recordar yo. Una democracia en el sentido moderno, actual, ha de cumplir los requisitos que ya enunció Montesquieu y que desarrollaron y ampliaron muchos otros filósofos y pensadores cuya mención me ahorro. En esencia, y resumiendo mucho, una democracia ha de establecerse sobre la realidad de un Estado nacional, esto es, un Estado en el que hay una (sólo una) Nación política (soberana) y esa democracia ha de ser representativa, es decir, el pueblo ha de poder elegir directamente a sus representantes políticos en la Asamblea nacional (el poder legislativo), sin la intermediación de partidos políticos (estatales o no) y mediante sistema electoral mayoritario (no proporcional) en circunscripciones pequeñas, y también ha de poder cesarlos; asimismo, una democracia ha de tener separación de poderes estricta, el pueblo ha de elegir directamente al Presidente del poder ejecutivo (sea presidente del gobierno o presidente de la república) y también ha de poder cesarlo; y una democracia ha de tener un poder judicial verdaderamente independiente de los políticos, integrado sólo por jueces profesionales inamovibles. Por supuesto, una democracia ha de constituirse en un Estado de Derecho, es decir, un Estado en el que todos los ciudadanos son iguales y todos, sin excepción, están sometidos al imperio de la ley. ¿Verdad que no era tan difícil definir lo que es una verdadera democracia contemporánea? Como corolario de esa definición se desprende que la única democracia (casi) verdadera realmente existente es USA; la comprobación de eso es muy fácil y se la dejo a usted.
    Al margen de lo anterior, y como anécdota, decir que la presidenta de la comunidad autónoma de Madrid es estúpida, sin justificar mínimamente esa afirmación (en el más soez estilo bardemiano), y que los madrileños tuvieron un día tonto cuando la eligieron no sólo es profundamente antidemocrático, sino una sonora estupidez. Está claro que la inteligencia ni se molesta en perseguirle a usted. Aunque usted tiene mucho mérito; siempre admiraré al que es capaz de cobrar por escribir esas sartas de disparates; siempre hay alguien más estúpido que paga, lo difícil es encontrarlo y usted lo ha conseguido. ¡Enhorabuena!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *