72o_el_poeta_luis_cernuda.jpg
72o_el_poeta_luis_cernuda.jpg

De vez en cuando la vida invita a morder manzanas y a servirnos otro trozo de tarta.

La resistencia compite por la resilencia sobre el tablero de ajedrez. Tal vez suene a una memez pero para empatar con el adversario no basta con firmar tablas. La mayor afrenta es tomar la delantera adelantando la defensa. Los partidos los ganan los centrocampistas. El jugador doce únicamente juega si los once sobre el césped son capaz de alinearlo.

Se alinean los astros y los amantes pasajeros ultiman sus abrazos. La primavera va madurando por dentro como un pomelo de luz fría. Todo igual en la calle y en ti. Recuerdas aquellos versos imborrables del poeta Luis Cernuda: «Donde penas y dichas no sean más que nombres,/ Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;/ Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,/ Disuelto en niebla, ausencia,/ Ausencia leve como carne de niño./Allá, allá lejos;/Donde habite el olvido.»

De vez en cuando la vida nos propone abrocharnos el cinturón y cesar de pisar el acelerador. De vez en cuando la vida nos invita a morder manzanas y a servirnos otro trozo de tarta. Y no nos queda más que plegarnos ante la excelencia. A nosotros que ya no somos los de entonces. A nosotros que escribimos con nuestra mala letra renglones torcidos. Precaria y transitoria es la existencia humana.

 

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído