captura_de_pantalla_2016-08-17_a_las_11.11.30
captura_de_pantalla_2016-08-17_a_las_11.11.30

La Gotera de Lazotea, Sala La Quemá, Punto y Kropka, Torrejoyanca-ID y la asociación cultural El Arrabal de San Miguel organizan un festival cultural del 30 de septiembre al 8 de octubre centrado en los movimientos migratorios.

El I Festival de Cultura Compartida-Creative Commons World Jerez que tendrá lugar del 30 de septiembre al 8 de octubre, será la primera actividad llevada a cabo por parte de agentes culturales jerezanos ante la necesidad de apuestas más arriesgadas “que traigan aire fresco” en el ámbito cultural. Estos agentes son La Gotera de Lazotea, Sala La Quemá, Punto y Kropka, Torrejoyanca-ID y la asociación cultural El Arrabal de San Miguel.

En esta primera edición en Jerez, bajo la denominación de Festival de Cultura Compartida, el eje vertebrador serán los movimientos migratorios. “En una sociedad en la que la propiedad privada se fortalece en todos sus ámbitos, es importante crear rendijas por las que acceder a aquello que de manera un tanto incomprensible y oscura se nos prohíbe. Sin embargo, aun nos quedan aprendizajes ligados a enseñanzas heredadas de la mano de las culturas populares cuyo valor no responde a un intercambio de la enseñanza o de la obra per se”.

La red CCWorld cuenta con una coordinación desde el Festival de Barcelona y una total autogestión en el territorio local por parte de cada nodo/festival. Con el fin de contribuir en este proceso de educación cultural autónoma “para hacer de Jerez una ciudad más habitable, enriquecedora y agradable, hacemos un llamamiento a la colaboración económica”. Se puede colaborar mediante un donativo de 20 euros (agradecimiento en la web creada para el Festival) o superior a 30 euros (agradecimiento en la web creada para el Festival y aparición en el cartel como colectivo colaborador). La fecha límite para realizar las aportaciones es el 15 de septiembre, y ha de ser confirmada con la mayor brevedad posible, pues dependiendo del dinero recaudado el programa variará en lo que respecta a las personas ponentes que acompañarán a las proyecciones.

Desde la organización entiendes que el copyright no es sólo un obstáculo para el acceso a la cultura, sino que también lo es para su creación y distribución, dominada por el factor de mercado. Las licencias creative commons no reemplazan, pese a lo que puede parecer, a los derechos de autoría sino que modifican los términos y condiciones de las licencias de su obra, sustituyendo el “todos los derechos reservados”, por el “algunos derechos reservados”, marcados por el autor o la autora según satisfaga sus necesidades y que les permitirá de una manera simple compartir su trabajo creativo. De este modo. El creative commons se destaca en el movimiento a favor del copyleft, con el objetivo de construir un dominio público más rico.

“Cuando hablamos de movimientos migratorios obviamos que el turismo constituye el mayor desplazamiento de personas y el que ostenta las consecuencias más notables. Es contraposición, nos encontramos con los campamentos de refugiados, con las pateras, con un mar convertido en fosa común. Una nueva guerra que no deja a sus muertos en las cunetas, sino esta vez, en sus aguas”. “Un sur de Europa que se maquilla y se disfraza para recibir a las oleadas de turistas, mientras condena a quienes intentan llegar a sus tierras huyendo de guerras o del hambre y a su propia población autóctona”.

El Creative Commons World es una agrupación de festivales distribuidos por el planeta cuyo objetivo es compartir, difundir y promover las creaciones audiovisuales realizadas

bajo parámetros de cultura libre en el paradigma digital. Una red de colaboración entre iguales pensada en base a la colaboración global para la acción e incidencia local. La red CCWorld empezó en 2012 promovida por el primer festival del mundo de estas características, el BccN Barcelona CC Film Festival, y ha sido ampliado a nuevos eventos autogestionados y coordinado hasta contar con más de 25 festivales copia-derivada.

A principios de 2016, distintos agentes culturales autonómicos de la ciudad se reúnen ante la necesidad de trabajar conjuntamente en una educación cultural que se salga de los cánones clásicos y costumbristas de Jerez. Tras este primer encuentro, han marcado dos caminos a seguir: la consolidación de los proyectos particulares ya existentes, con redes de apoyo, de comunicación y de coordinación; y la organización de distintas actividades comunes entre estos colectivos.

“Jerez no es una ciudad pobre culturalmente en términos cuantitativos, esta cultura está muy influenciada por la ‘marca’ a la que responde la ciudad: flamenco, vinos, caballos y mundo cofrade. Esto provoca que las apuestas por una cultura distinta a las marcadas por este eje sean muy arriesgadas y, difícilmente, sobrevivan, convirtiéndose, por tanto, en una ciudad con un déficit cultural contemporáneo importante. En esta época de miedos y divisiones, de políticas y economía, de apoyos y oposiciones, de ayudas y abandonos, los movimientos migratorios constituyen uno de los debates más duros a los que se ha tenido que enfrentar la Unión Europea”. 

Sobre el autor:

María Luisa Parra

… saber más sobre el autor

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído