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Consejos para emprendedores

Cómo saber si realmente dispones del espíritu necesario para trabajar por tu propia cuenta.

Cómo saber si realmente dispones del espíritu necesario para trabajar por tu propia cuenta.

El mundo laboral se ha convertido en un campo de cultivo de emprendedores. O al menos es lo que parece, teniendo en cuenta que cada vez hay más personas que se lanzan a la aventura de montar su propio negocio. Sin embargo, muchos de estos autónomos o pequeños empresarios reconocen que, de no haberse visto obligados por las circunstancias, no estarían al frente de su empresa, sino que prefieren trabajar por cuenta ajena. Si te estás planteando comenzar como trabajador por cuenta propia, ¿cómo puedes saber si realmente tienes espíritu de emprendedor o te sientes arrastrado por la situación en la que estás? En caso de que realmente tengas madera, ¿qué cosas debes tener en cuenta antes de dar siquiera el primer paso?

¿Realmente soy emprendedor?

Lo primero de todo es asegurarse de que son las ganas de emprender las que te mueven, no la necesidad. ¿Es importante conocer la diferencia? Lo es, y mucho. Si te sientes obligado a empezar tu negocio porque de otro modo no encuentras un empleo, en cuanto tengas la oportunidad de pasar al trabajo por cuenta ajena, no dudarás en echar el cierre.

Algunas cosas que te pueden indicar que eres emprendedor:

Tienes ideas en la cabeza que te podrían suponer ingresos, porque solucionan determinadas necesidades de algunas personas.

Disfrutas con tu trabajo y lo haces bien. Tanto que incluso podrías estar atendiendo encargos de clientes que te preguntan por ello.

– Estás seguro de que podrías hacerlo mejor de lo que lo estás haciendo hoy. Solo tienes que liberarte de las ataduras de tu empresa.

– No tienes trabajo, pero conoces gente y puedes empezar a trabajar por tu cuenta en cuanto te lo propongas.

Si cumples con alguno de estos puntos, tienes muchas papeletas para ser un auténtico emprendedor. ¡Adelante!

Cómo emprender con buen pie

Ser emprendedor no es fácil. Hace falta voluntad, sacrificio y trabajo, sin importar cuál sea el sector al que te pienses dedicar. Lo primero que necesitas es conocer las posibles ayudas que te pueden dar para crear tu propia empresa. Para ello, lo ideal es contar con asesoramiento profesional, que te indique dónde y cómo solicitar dichas ayudas.

Además, y sobre todo si vas a prestar servicios a empresas, tienes que saber adaptarte a las condiciones de cada una de ellas. Piensa que las empresas, sobre todo las grandes, no suelen pagar al recibir una factura. Algunas, además, puede que tengan deudas pendientes, deudas que un emprendedor no puede permitirse no cobrar o hacerlo a duras penas. Para ello están los directorios de informacion de empresas, que muestran el estado de cada una de ellas, además de información relacionada con aspectos como la actividad, datos públicos, etcétera.

Además de las ayudas y el conocimiento de los clientes, todo emprendedor debe contar con una lista de proveedores que le atiendan de forma eficaz, en especial si se dedica a prestar servicios o fabricar algún producto. Lo mejor de esta lista es que muchos de estos proveedores también son pequeños empresarios, que saben lo importante que es dar un servicio de calidad y cumplir los plazos.

Con estos tres pasos firmes, las posibilidades de salir adelante con tu proyecto empresarial son mucho más reales.

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