Los Titis conquistan un Falla de campeones

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Los Titis conquistan un Falla de campeones

La quinta sesión de la fase de preliminares deja la grata sorpresa del coro de Mérida y revela los pasodobles clásicos de Manolo Santander y el 'Noly'.

14-01-2018 / 01:56 h.
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El concurso se acelera con el paso del tiempo y ya es la quinta noche que el Gran Teatro Falla se engalana para acoger una sesión de preliminares. En esta ocasión, además, el carnaval coincide con la tradicional pestiñá en la plaza de San Francisco, uno de los lugares emblemáticos de la fiesta grande de la ciudad, que esta vez queda algo deslucida por la llovizna que azota a la capital gaditana en una fría jornada de mediados del primer mes del año.

Dentro del templo de los ladrillos coloraos, el primer coro de la historia procedente de fuera de Andalucía abre la sesión. Llegados de Mérida, El conquistador se mete al teatro en el bolsillo con una excelente actuación. De hecho, tanto los emeritenses desplazados (se ha llegado a decir que alrededor de 400) como el resto de aficionados presentes celebran un más que digno pase de una agrupación que dedica a Susana Díaz uno de los tangos. Y eso que Antonio Rodríguez, alcalde socialista de la ciudad extremeña, es uno de sus componentes.

Tras ellos, los divorciados de Alvarado y Vergara comienzan a buen ritmo un repertorio en el que se acuerdan de Los shunténticos shunguitos, última agrupación que sacaron como grupo y que motivó que éste desapareciera del concurso por, según ellos, una mala decisión del jurado. Sin embargo, este año recapacitan y, con Los crazy de los 40, regresan para contar que lo han dejado con su mujer y que se han tatuado en la espalda un dragón, pero "no me lo veo". Algunos golpes de una chirigota vestida con un chándal hortero que volverán a pasear en cuartos...o no.

La gran sorpresa de la noche, para mal, la puso El ingeniero de El Puerto de Santa María. Quince personas cantando, cada una a un tono diferente y a destiempo abrazan un repertorio difícilmente entendible y con un tipo que, más que a dioses, parece representar a personajes conocidos de la televisión: desde Avatar a Krilin (de Goku) pasando por Gandalf. Hay que reconocer que todo esto también tiene su mérito. No es por derrotear, pero es que no hay por donde cogerlo.


'Los campeones', del 'Noly'.


El Falla se enciende para la primera agrupación esperada de la noche. No se llevarán tal título, pero Los campeones, con letra de Fierro y Camacho y música del gran Manuel Sánchez Alba Noly deleitan a los aficionados con un pasodoble que huele a Cádiz por los cuatro costados. La cuestión es que es una chirigota...y de humor va bastante corta. De hecho, en algunos tramos el popurrí se hace pesado. Mención especial para ese homenaje en la última cuarteta por los 25 años de Las viudas, que sería precioso (y tampoco) de no ser porque en estos carnavales no cumple un cuarto de siglo una de las agrupaciones más míticas, sino 24.

La segunda comparsa de la noche llega de San Fernando con la autoría de Guille Lebrero, que comanda un grupo que acumula ya tres años compitiendo en adultos desde que subieron de juveniles. Es La oportunidad que tiene la sabia nueva de ir escalando posiciones porque, a pesar de quedarse en la primera fase en las últimas dos ediciones, da gusto escuchar a una agrupación con buenas voces que más pronto que tarde serán parte de comparsas punteras del carnaval gaditano.

Pero a quien todos esperan realmente es a Manolo Santander, que con sus brujos Titi ponen al teatro en pie con dos grandes pasodobles en los que se enorgullecen de ser gaditanos, primero, y de Me han dicho que el amarillo, el pasodoble de La familia Pepperoni, una agrupación que homenajean en su 20 aniversario. En este caso sí le ha funcionado la calculadora al grupo, que tras entonar la segunda letra tiene que esperar a que el público termine de cantar el himno oficioso del Cádiz para empezar con los cuplés. Un momentazo en toda regla.

La sesión la cierra, sin pena ni gloria, Los hombres del Rey. Esta comparsa, llegada desde Marbella pero con autoría del arcense Máximo Gómez, debe mejorar en la afinación si quiere hacer un papel más digno en la próxima edición del concurso, aunque tampoco es que esté al nivel de la agrupación portuense de la noche, que recuerda en diversos momentos a aquellos herederos del levante que pasaron a la historia más por lo malo que por lo bueno.

 
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