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Carta a Amancio Ortega de una familia que va a ser desahuciada

La verdad, no sé cómo empezar esta carta. Solo sé que hoy estoy un poco triste, nostálgica, sin ganas de nada. Es una sensación un poco mala y extraña tener un “problema” y, por más que busques, no encontrar una solución.

Quiero empezar diciendo que no sé muy bien explicarme y que no tengo don de palabra, pero voy a escribirlo lo mejor que pueda. Mi carta va dirigida a Amancio Ortega, y espero que por todos los medios llegue a él y que pueda hacer algo, si está en sus manos.

Decirle, que me alegro de que le vaya muy bien la vida, al menos en la parte de ser millonario. Que el señor siempre le bendiga y que dure muchos años para poder disfrutarlo, de corazón.

Ahora le voy a robar un par de minutos para contarle mi “problema”, que al contrario que usted, no he sido tan agraciada en el dinero. Aunque me sienta rica en amor, porque tengo dos hijas que me dan fuerza y vida todos los días para que, a ratos, se me olvide nuestra realidad —María de 10 años, y Saray, que tiene un año y siete meses—, soy pobre en recursos. 

Me llamo Rocio y soy madre. Actualmente estoy en paro, aunque siempre he trabajado en muchos sitios, solo que en estos momentos, con la crisis, es muy difícil encontrar trabajo. Yo sobre todo he trabajo en hostelería —también en otros sectores—, pero ahora esos horarios me es casi imposible compaginarlos con mi hija pequeña puesto que es la que más me necesita… y la hostelería son muchas horas.

Mi familia la formamos mi pareja, que no voy a hablar mucho de él, puesto que prefiere mantenerse al margen, porque tiene un trabajo que no gana mucho (unos 20 ó 30 euros según el lugar y el acuerdo, sin dar de alta y tampoco son todos los días cuando lo llaman), pero para él “el que dirán” es muy importante, y más ahora que lleva unos años intentando acercarse un hueco en su mundo, con su nombre, no le gustaría tener que volver a empezar.

Yo cobro una ayuda del INEM de 430 euros (del que me quedan cuatro meses). Vivimos en una casa en la que llevamos cinco años, que es del banco, y no quieren llegar a un acuerdo con nosotros para un alquiler social. Por lo que nos desahucian el próximo 19 de septiembre. O sea, en tres meses.

No encontramos ni un alquiler que esté por debajo de 400 euros. Y aunque encontremos uno así y nos ayude el Ayuntamiento, no nos la alquilan por no tener nómina ninguno de los dos. El Ayuntamiento te dice que ellos no tienen casas vacías de protección oficial; la asistenta, que te busque un alquiler que te ayudarán en algo y no de por vida, claro, y que las de emergencias están todas ocupadas.

Me encuentro súper mal, porque es un círculo del que no hay salida por ningún sitio. No encuentro una solución y tampoco me ayudan los que deben hacerlo, no me gustaría, ni sería de agrado para ninguno de mi familia, en especial para mis hijas, que llegase el día del desahucio y vernos en la calle.

Le expongo mi súplica, le ruego que, si está en su mano, poder ayudarme. No sé adónde acudir ya. Había pensado que, como usted es conocido por buenas acciones y sé que tiene dinero para poder ayudarme —que sé que es suyo y hace lo que quiere para eso lo ha ganado—, no quiero que me regale nada, ni quiero nada por la cara, he pensado que por donde yo vivo no hay viviendas muy caras de unos 30 ó 40.000 euros que se podrían pagar en cuotas bajas que están a mi alcance entre 150 y 200 euros… He pensado que usted comprase una y me la alquilase o con un alquiler con opción a compra.

No sé, yo lo único que le puedo prometerle, por mis hijas, que no le dejaría de pagar nunca porque movería cielo y tierra para pagarlo todos los meses sin fallarle, firmando un contrato como fuese. Consentiría que me faltase la luz y el agua, y no faltarme un techo donde mis hijas estuvieran recogidas en verano de la calor y del frío del invierno.

Hoy en día quien tiene un techo y un trabajo, tiene un tesoro. Llevo muchas noches sin dormir pensando en los días que me quedan para el desahucio, aunque ese día me levante con una sonrisa para mis hijas, ya que ellas no lo entienden.

Por favor, le suplico, si pudiese ayudarme…, se lo agradecería toda la vida. Vuelvo a repetir, para que luego no haya comentario feos, que no pido nada regalado. Pagaría como cualquiera, pero de acuerdo con mis ingresos, no los de un político, aunque cobremos poco, lo pagaríamos, solo queremos ir progresando día a día, no volver atrás, que ya antes hemos tenido los dos tiempos malos.

Solo espero que esta carta llegue a sus manos, pueda usted leerla, y ponerse en contacto conmigo. Con lo que sea, de todos modos, gracias aunque sea por leerla. Siempre todo por un futuro y por mi familia.

Fimardo: Rocío A.

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Comentarios

  1. Hace falta ser muy miserable para utilizar una tragedia (supuestamente) personal al servicio del nauseabundo fin de Pablo Iglesias de tratar de desacreditar la labor filantrópica de Amancio Ortega con sus donaciones millonarias de carísimas máquinas de última generación a la sanidad pública para el diagnóstico y el tratamiento del cáncer y que ya están en funcionamiento y salvando vidas humanas; no cabe duda de que esa demagogia vomitiva le ha costado un alto precio en votos a Hundidas No Pudimos en las pasadas elecciones. La manipulación de esa carta y/o de su supuesta autora es evidente, porque quien de verdad necesita una ayuda de esa envergadura suele dirigir una carta privada, nunca pública (cuyo fin es un burdo chantaje al destinatario), al pretendido donante; es lo que una amiga mía, en una situación similar en el año 2008 hizo escribiéndole en privado a Emilio Botín, quien le contestó y le solucionó su problema de una forma rápida y muy razonable.
    Vienen a sostener esos demagogos miserables de Hundidas No Pudimos que la sanidad pública no puede depender de las donaciones de un millonario, poniendo siempre su ideología comunista de mierda por delante de las personas y dejando patente su odio enfermizo y su envidia hacia el triunfador y al que crea riqueza, porque ellos siempre han llevado muy mal lo de la libertad. A estos, que no han creado un puesto de trabajo jamás, que tienen unos currículums laborales ridículos o inexistentes, que muchos no han trabajado en su puñetera vida, que son unos parásitos sociales, que no han hecho otra cosa que querer vivir de los impuestos de los demás, les parece mal que Amancio Ortega, un señor que con 14 años ya estaba cosiendo en una tienda y que creó un imperio de la nada, convirtiéndose en el empresario más exitoso de la historia de este país, done máquinas que ayudan a curar el cáncer. Hay que explicarles unas cuantas cosas a toda la basura intelectual de Hundidas No Pudimos. Muchas personas sabemos perfectamente lo que es el cáncer porque lo hemos vivido muy cerca y estos pijoprogres ricachones con chaletón no tienen ni un ápice de autoridad para decidir si la sanidad pública acepta donaciones o no, por varias razones. La primera es que la sanidad pública tiene un gasto de 70.000 millones de euros anuales gestionado por las comunidades autónomas gracias a todos los impuestos que millones de contribuyentes hemos pagado con nuestro trabajo, no estos que viven del cuento; la sanidad pública dispone de recursos de sobra para comprar las máquinas que Amancio Ortega ha donado y si no las tenía ya es porque simplemente a los que gobiernan esas comunidades autónomas (en muchos casos apoyados por Hundidas No Pudimos) no les ha salido de ahí comprarlas; de modo que solo hay dos razones por las que Hundidas No Pudimos se opone a esa donación: (1) porque les gusta que la gente se muera y (2) porque, al ser una donación física y no en dinero, no pueden perder el dinero en burocracia para pillar cacho; los ciudadanos con dos dedos de frente (que somos mayoría) no vamos a permitir que Hundidas No Pudimos impida que la gente pueda curarse del cáncer y, de paso, también vamos a permitir curar otro cáncer: el del comunismo. Y Pablo Iglesias no está para dar ninguna lección, pues acusa a otros de ingeniería fiscal para eludir impuestos y él fue el primero en hacerlo camuflando su productora como una asociación sin ánimo de lucro para ahorrarse impuestos; lecciones, ni una. Amancio Ortega pagó en 2018 casi 1.000 millones de euros solo por el impuesto de sociedades y Pablo Iglesias lleva viviendo de lo público desde que salió de la universidad. Amancio Ortega pudo haber donado esas máquinas a la sanidad privada o simplemente no donarlas o comprarse cuatro yates, pero las donó a la sanidad pública para que todo el mundo se beneficiara de ellas, pero parece que los únicos que pueden recibir donaciones son los de Hundidas No Pudimos. Amancio Ortega paga puntualmente las cotizaciones a la seguridad social de todos sus empleados, cosa que no hacía Echenique. Empieza a cansar ya, y mucho, las ansias de rapiña fiscal y la envidia de esta gentuza al éxito ajeno; envidia que quieren traducir en políticas públicas para expulsar a los grandes empresarios creadores de riqueza y puestos de trabajo hasta convertir a España en la cochambre de país que ellos desean y que todos tengamos que vivir de la caridad estatal para crear votantes zombis que les paguen sus caprichos capitalistas, como en Venezuela. Hundidas No Pudimos ha demostrado que no ha venido para mejorar la vida de las personas, sino la de su casta dirigente.

    1. Hay que ver cómo estos ignorantes del tres al cuarto se erigen en defensores de las grandes fortunas que tienen estos gestos para disimular lo que roban. A ver si se entera: lo hace como anuncio publicitario y además le desgrava. Y mientras tanto estos palmeros flamencos bailándole el agua… peazo de ignorancia

    2. He vuelto a leer la respuesta. Menuda borrachera llevaba encima cesar cuando la escribió… o quizá es su estado natural. Mezcla pablo iglesias (su líder onírico freudiano) con su ideología fascista por la que cada uno se debe buscar la vida en un sistema anti solidario. Vaya cacaooooo. Oye yo quiero un poco de lo que tomas!!! Te lo debes pasar genial haciendo el ridiculo de esa forma.

      1. Pues no sé si lo sabes pero economícamente el fascismo y el comunismo son la misma puta basura. Que vosotros no podáis distinguir entre las políticas económicas del comunismo y del fascismo son casi clónicas(Y nada de lo que dijo el César sobre Echenique y Pablo es mentira. Todos sabemos que le pagaba a la enfermera que le cuidaba en negro). Y si dices que las grandes Fortunas roban demuestra lo por qué realmente son ellos los que roban o el gobierno que les obliga a pagar con la amenaza de que si no pagan irán a la cárcel?

        1. Si Amancio Ortega es millonario, lo es gracias a su trabajo. Trabajaba con su madre desde niño. Es rico, gracias a su esfuerzo. Nadie regala nada. Felicidades paisano, haz lo que quieras y te convenga con lo que tienes. No le debes nada a nadie.

    3. Si yo tengo cáncer y una de esas máquinas me salva la vida, bendita sea la maquina y el que la puso en mi camino.
      Y me tiene sin cuidado toda la demagogia, palabrería, populismos, comunismos, fascismos, etc, etc
      Aunque supongo que sí uno de tantos detractores como tienen Amancio Ortega y sus donaciones, tuviera cáncer se negaría a ser tratado con una de esas “infernales” máquinas.

  2. Habló el rojo inteligente. Solo por tu manera ofensiva de contestar ya se te conoce. La envidia conduce tus palabras. Como a todos los comunistas. Esas grandes fortunas que criticas son las que quisieras poseer.
    Falsario ambicioso.

    1. Verá; es muy fácil reconocerle por su estilo, tan opuesto al mío y saber que ese comentario no le he escrito yo. Además, todos sabemos quién es usted realmente y se le puede localizar por su IP. Esa conducta de suplantar a otras personas en las redes, al margen de la consideración penal que se pudiera hacer, es una completa falta de honestidad y de respeto, no solo a mí, sino también al resto de los lectores de este foro. Espero que se comporte como un adulto, deje de hacer el ridículo y suscriba sus comentarios con su nombre, con el mismo nombre que ha venido utilizando habitualmente aquí.

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