Voces de Aquí

“Buscamos más la actitud que las medidas perfectas”

La publicista jerezana y empresaria, ex modelo profesional, Ana Belén Morillo cumple doce ediciones dirigiendo la Pasarela Flamenca Jerez Tío Pepe, un evento consolidado que reúne a más de 40.000 personas durante cuatro días en torno a diseñadores y artesanos del sector. "El traje de flamenca no es un disfraz o un vestido regional, es moda", afirma

Empezó como chica Tío Pepe con 16 años, se curtió en el mundo de la moda como modelo profesional, estudió Publicidad, Relaciones Públicas y Marketing, y ahora acumula doce años consecutivos trabajando en su propio proyecto empresarial, la Pasarela Flamenca Jerez Tío Pepe, que volverá a celebrarse en las bodegas González Byass del 14 al 17 de febrero próximo. La jerezana Ana Belén Morillo está acostumbrada a partir de cero, pero también a lograr lo que se propone. Al frente de ABM, su propia agencia de organización de eventos, ideó, en los albores de la gran recesión, un lugar de encuentro entre diseñadores, artesanos y amantes de la moda flamenca que se ha consolidado año tras año y que en su última edición logró reunir a unos 40.000 asistentes (un 30% más de entradas vendidas) y un impacto en redes sociales de más de 800.000 personas.

Y no fue fácil, claro. “Al principio planchaba los trajes, ponía las moquetas… hace doce años lo hacía todo, pero tengo unos recuerdos fantásticos, no quitaría nada del pasado: se trabajó y se luchó mucho, pero con muchísima ilusión porque era todo nuevo y todo estaba por hacer y por mejorar”, reconoce satisfecha en un encuentro con lavozdelsur.es. Ahora cuenta con un importante equipo de trabajo que se emplea a fondo durante todo el año en la celebración de un evento consolidado y con alcance andaluz que tiene como principal objetivo impulsar las propuestas de artistas y diseñadores, dando a conocer a su público las últimas tendencias en moda flamenca y artesanía.

Usted estudió Publicidad, Relaciones Públicas y Márketing. Véndase en pocas palabras

¿Yo? (Ríe) Me encanta organizar cosas, estar detrás del evento y ver desde que nace y se empieza a crear hasta que culmina; y por supuesto, que siempre sirva para impulsar algo, como en el caso de la Pasarela Flamenca sucede con las diseñadoras y los jóvenes diseñadores de la provincia.

¿Ser mujer, madre y empresaria es ser casi una superheroína en estos tiempos?

Tengo dos hijos, uno nació en plena edición de una Pasarela Flamenca. Y bueno, a ver, esto está muy mitificado. Muchas mujeres somos madres y, hoy por hoy, la mayoría trabajamos. Sí es verdad que se complica un poco por los horarios y la atención que hay que dar a los hijos, pero lo compagino bien. Intento cumplir mi horario por la mañana y estar con mis hijos por las tardes, pero cuando llegan estas fechas tengo a las dos abuelas, que son santas, para ayudarme cada día. Han sido mis pies y mis manos desde que empecé. Mi marido también trabaja muchísimo y yo cuando llegan estas fechas…

Desfile de ‘Mujeres son Solera’: “El traje de flamenca se adapta a todas las mujeres y edades; es difícil que no le quede bien a cualquier mujer”

Cualquiera diría viendo la evolución de la Pasarela que la moda flamenca no entiende de crisis…

Sí entiende porque las diseñadoras lo han pasado mal, se ha notado mucho, pero es verdad que también se han adaptado mucho a lo que estaba pasando. Un vestido de flamenca de diseño es casi un lujo porque estamos hablando de que cuesta una media de 600-700 euros, y aparte los complementos, mantones… siempre es una inversión importante. Las diseñadoras han estado luchando, han estado apostando y muchas se han sabido expandir para trabajar también con novias, fiesta… para poder mantenerse el resto del año. Ahora sí es verdad que parece que otra vez se consume más y nosotros y ellas, claro, también lo estamos notando.

¿Es consciente la opinión pública del dinero que mueve la moda flamenca?

Sí, mueve muchísimo dinero. Por ponerte un ejemplo, en los cuatro días de la Pasarela, en la que también tenemos expositores de complementos donde se venden pendientes o pulseras a partir de 15 o 25 euros, uno de estos expositores en una tarde puede vender unos 900 euros poquito a poco… y hay 50 expositores. Hemos ido ampliando, comenzamos con unos 14 y este año, con 50, ya se nos ha vendido todo rapidísimo porque ya nos llaman con anterioridad.

La responsable de la Pasarela Flamenca Jerez Tío Pepe 2019, posa tras la entrevista con lavozdelsur.es FOTO: MANU GARCÍA

¿Se exporta más allá de Andalucía esto de la moda flamenca?

Es verdad que cuando empezamos la Pasarela Flamenca no había ninguna plataforma en la provincia de Cádiz, solo en Sevilla. Y aquí se viste muy bien y a la Feria del Caballo se va vestido muy bien, y eso se ha ido exportando, y la gente que nos visita también lo ve y quiere venir así. El traje de flamenca se ve gracias a estas pasarelas como algo que no es un disfraz, es moda y cada una se lo adapta o diseña a su propio gusto. Es que ya no es un vestido regional, es moda. Puedes elegir según tus gustos y lo que te pueda favorecer más, y consigues ir comodísima y como te gusta, pero vestida de flamenca.

¿Es adictivo lo de renovar y estrenar traje de flamenca?

Todas lo sufrimos (risas). A 24 desfiles por unos 40 vestidos por desfile, multiplica los vestidos que yo veo durante la Pasarela. Es normal que se te antoje todo y siempre hay alguna diseñadora que te gusta especialmente. Nos encanta estrenar en Feria e ir a la moda.

¿En este sector cabe la publicidad engañosa?

En la moda flamenca no veo publicidad engañosa, cada diseñador tiene su sello y estilo propio y siempre ves algo de eso en su colección. Un vestido de flamenca tiene que estar bien hecho; si te lo pruebas y no te queda bien o se ven las costuras…

Complejos en las modelos:  “Siempre estás mirando si la de al lado es más alta o más delgada, más rubia o más morena… siempre hay complejos, vives de la imagen. Y la imagen va y viene”

Usted fue modelo profesional. ¿Las modelos tienen complejos?

Sí, muchos, claro… Yo con 16 años era chica Tío Pepe, empecé a trabajar en Jerez y sacaba mi dinerito y estaba muy bien para los estudios y comprarme mis cositas. Pero complejos, muchísimos. Siempre estás mirando si la de al lado es más alta o más delgada, más rubia o más morena… siempre hay complejos, vives de la imagen. Y la imagen va y viene. Pero ten en cuenta que las modelos están supeditadas a un casting y eso es muy duro. En nuestro caso, se presentaron 122 chicas, de las cuales tengo contratadas a 28 en total. Pero también es verdad que nosotros buscamos más la actitud que las medidas perfectas, porque en este caso tampoco hacen falta niñas tan delgadas, y eso juega a nuestro favor. Lo que nos encanta es que se muevan muy bien en pasarela y tengan muy buena actitud porque hay mucho que probar, un traje de flamenca no se prueba en cinco minutos y es un trabajo muy sacrificado.

¿Ha comprobado en estos doce años de Pasarela Flamenca que las apariencias engañan?

Sí, sí (risas). Han sido doce años de trabajo muy duro y me he encontrado de todo. Es verdad que me he encontrado gente que me ha querido ayudar y que he pensado que era una buena apuesta y que luchaban por mí, conmigo y a mi lado, y luego no ha sido así. O sea que sí, engañan.

Morillo, en otro momento tras la entrevista con este medio. FOTO: MANU GARCÍA

¿Alguna vez la han subestimado?

En algún momento sí. Hemos tenido muchos obstáculos. Somos una Pasarela que jamás ha tenido una subvención o ayuda pública. Hemos ido a pulmón desde el primer día. El Ayuntamiento nos ha apoyado por supuesto, pero no con dinero. El resto de pasarelas, como Sevilla, sí tienen muchas subvenciones. Este año sí es verdad que la Diputación de Cádiz nos apoya con una pequeña aportación para el certamen de diseñadores noveles de la provincia, pero, claro, creo que sí que me han subestimado muchas veces. Es muy difícil levantar esta Pasarela con la envergadura que tiene, porque no es un simple desfile benéfico con cuatro trapos y una moqueta en el suelo, tenemos un personal y una infraestructura muy grande, que es lo que más cuesta.

¿Como jefa es muy mandona?

(Risas) No… Siempre me dicen en el equipo que me admiran por la calma que les inspiro. Mucho me tienen que enfadar para que grite. Alguna vez sí, pero pocas. La verdad es que soy tranquila y ante los problemas lo que busco es la solución antes de agobiarnos. No suelo ser mandona, aunque superviso todo y me gusta que se hagan las cosas como me gustan. Soy muy pesada en el aspecto de que, por ejemplo, un foco no vaya más de 5 grados a la derecha… cuando empezamos me llevo desde la mañana a la noche en la bodega supervisándolo todo.

“Somos una Pasarela que jamás ha tenido una subvención o ayuda pública. Hemos ido a pulmón desde el primer día”

¿Le pone el estrés previo de organizar un evento, le compensa?

Me gusta, me gusta… (ríe) cada vez que me quejo mi marido me recuerda que sarna con gusto no pica. Es que he visto crecer la Pasarela desde que no era nada hasta ahora, y eso me encanta; y verla cada vez mejor organizada y ver como cada vez los desfiles salen más espectaculares y las diseñadoras se van contentísimas, pues me compensa muchísimo, es mucho más gratificante que sacrificado.

Dice Garrigues Walker que la mujer es el sexo fuerte. ¿Está de acuerdo?

Bueno, en algunos aspectos sí que lo somos. Somos mucho más fuertes, aguantamos mucho más la presión, el dolor… pero bueno, soy más de buscar la igualdad que de entrar en ese feminismo absurdo que estamos un poco creando ahora y que no tiene sentido.

¿No eran necesarios esos movimientos como el del 8M, aunque solo fuera como toma de conciencia?

Me parecen fantásticos, pero se ha pasado a las exageraciones, a difamar muchas cosas; y si vamos a lo radical, habría que cambiar prácticamente todo: anuncios de televisión, imagen… todo. La mujer no tiene por qué dejar de ser femenina y que le gusten los tacones o las mechas, hay que intentar no radicalizar, buscando la igualdad dentro de las capacidades de mujeres y hombres. Hay que buscar el fondo y el contexto de cada cosa, nunca todo es blanco o negro.

¿Ha sufrido el machismo?

Donde yo me muevo es un mundo de muchas mujeres, la gran mayoría son diseñadoras, modelos, mis trabajadoras son mujeres en su mayoría… no he sufrido eso.

¿Ni en su faceta como empresaria?

Es fácil caer en que si eres más alta, más mona y vas mejor vestida puedan hacerte más caso en una entrevista o en una reunión. Al principio eso te lo tomas más en serio, pero creo que la imagen es muy importante para todo, especialmente para el trabajo. No hablo de ser más guapo o más feo, hablo de la presencia. Esa es la realidad, y la imagen ha movido el mundo siempre. Y en estos tiempos todo es imagen, más todavía con las redes sociales. Eso tendrá que explotar en algún momento porque no es lógico que todo el mundo opine sobre ti o te hagan un foto y puedan subirla a las redes sociales.

¿Vive muy pendiente de ellas?

Me las llevan, no soy nada adicta a las redes sociales. Las tomo como un entretenimiento, no como herramienta de trabajo en mi empresa. No publico cosas personales.

¿Está feo preguntarle a una mujer por la edad que tiene?

No está feo (risas), pero me pillas en un año… En este mes de febrero cumplo 40 (risas)… aún lo puedo decir…

Dentro de la Pasarela hay un casting para un desfile de mujeres con solera, de más de 45 años, y ambas cosas son siempre un éxito. ¿La arruga es bella?

Hombre, por favor, por supuesto que sí. Además es que es maravilloso y disfrutamos mucho con el casting y con ese desfile. Este año hemos ampliado la edad a los 45 años, y hemos tenido muchísimas, que llegan incluso hasta los 80 años. El casting ha sido maravilloso, y han venido arregladísimas y guapísimas, y con unas ganas y una fuerza… que luego las ves en la pasarela y no te crees la edad que tienen. Y luego, es que el traje de flamenca se adapta a todas las mujeres y edades; es difícil que no le quede bien a cualquier mujer.

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