Roedores de cultura

‘Borges invisible’, una biografía con la poesía como hilo de Ariadna

La bonaerense Claudia Capel presenta el ensayo sobre la "vida invisible" del archiconocido autor en la Fundación Caballero Bonald. Josefa Parra, encargada de introducir a la autora: "Nos ofrece sensaciones, más que datos"

La noche del pasado viernes Josefa Parra dialogó con la escritora Claudia Capel. El objetivo era presentar la biografía Borges invisible, publicada por Desvelo Ediciones. Claudia Capel nació en Buenos Aires, pero se ha afincado en Sevilla. Según Josefa Parra, Claudia es ante todo poeta, “esa vocación absorbente y celosa”. Además es traductora y gestora cultural. Ha escrito varios libros de poesía: Animalidad, Diario de la tierra, Corazones y maletas, y Trigramas. El primero fue distinguido con el Premio Juan Crisóstomo Lafinur, que es el nombre del tío abuelo de Borges. También ha impartido talleres literarios y ha editado una antología con las obras de los participantes. Ha sido directora de las revistas literarias de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges Prisma y Proa entre 2010 y 2017. Y ha coordinado varias muestras literarias con el Museo del Escritor, una de ellas El infinito Borges.

Borges invisible no es una biografía al uso, aclaró Josefa Parra. “Nos aporta datos, pero sobre todo nos ofrece sensaciones.” Claudia Capel ha escrito la historia de la vida invisible del escritor: “La vida interior, o subterránea, la que a menudo hay que leer también en las lagunas y en los descartes.” Se trata de una biografía que mira el envés de la hoja, no solo el haz: el hombre y el poeta, el ser biográfico y el ser creativo… “Qué sea el haz y qué sea el envés habría que pensarlo con detenimiento”. Josefa Parra describió el libro como “un repaso inteligente, minucioso y amoroso a un doble Borges, visible e invisible”. “Me ha conmovido el acompañamiento que Claudia ha realizado a la persona Borges, al niño, al adolescente, al joven”.

Como una amiga, la escritora se emociona cuando compara una vivencia y su reflejo en los textos, o al analizar dos versiones de un mismo poema. En el libro se habla de los amigos invisibles de Borges, los escritores que apreciaba, pero también de los amigos de carne y hueso, que fueron muchos y muy entrañables, aclaró.

Un instante de la presentación. FOTO: MANU GARCÍA.

“Borges es un escritor muy complejo, que se bifurca continuamente. Su mente funcionaba como trabaja hoy la red”, explicó Claudia Capel. Entrar en sus obras implica ir abriendo muchas ventanas, infinitas. “La única posibilidad que yo encontré para no perderme en ese laberinto que él teje continuamente fue tirar de un solo hilo. Mi hilo de Ariadna es la poesía, por eso no me he perdido”. Es muy fácil distraerse o caer en sus trampas… Porque además de complejo era muy tímido, le costaba mucho confesarse y sincerarse sobre los aspectos emocionales. Claudia ha trabajado durante siete años en el libro. Y le ha dado muchas vueltas para que no sea muy largo y pueda ser disfrutado por los lectores, tanto como ella lo ha hecho al escribirlo. Ha pretendido que el ensayo sea divertido, porque Borges tenía gran sentido del humor. Podía ser muy sarcástico, pero también muy sencillo y cercano.

Un momento de la presentación en la Fundación Caballero Bonald. FOTO: MANU GARCÍA

Claudia Capel leyó a Borges cuando tenía doce años, desde entonces ha sido su amigo invisible. “Fue un relámpago”. Gracias a sus libros descubrió que ella también era poeta. La idea que Claudia se iba formando del escritor argentino no se parecía a la que manejaban los demás en los ensayos, las biografías, las opiniones… No coincidía con los tópicos que circulaban. Sentía que iba a contracorriente. Cuando ganó el Premio Juan Crisóstomo Lafinur pudo acercarse al universo íntimo del escritor de la mano de María Kodama. Y se dio cuenta de que no estaba tan equivocada.

“María me hablaba del mismo Borges que yo conocía”. En el 2012 comenzó a escribir el libro, donde “el invisible es el verdadero Borges, el que pocos veían”. Claudia recordó que Borges utiliza mucho la palabra invisible en sus obras. Con ella se refiere a su padre, hombre modesto, muy inteligente, que quería pasar desapercibido. “A través de su padre, Borges también se identifica con el hombre invisible de Wells… No se sentía leído. Se sentía opinado, escrito, pero no leído.” La gente ha escrito mucho sobre sus cuentos y ensayos, pero no se le ha tomado en serio como poeta. Y él se sentía poeta. En las entrevistas, con independencia de la pregunta, siempre terminaba hablando de poesía, subrayó Claudia.

Portada del libro ‘Borges invisible’. FOTO: MANU GARCÍA

“Intento mostrar el taller íntimo del escritor”. Borges se pasó la vida corrigiendo sus textos. Fue el “inquisidor de sí mismo”. Hay editadas diferentes versiones del mismo poema. Claudia ha seguido en el libro ese proceso de reescritura, su lucha con los adjetivos… Borges incluso pretendió retirar tres de sus libros. “Otro aspecto que intento resaltar es su amor por Andalucía”. Es otro de los asuntos invisibles en los libros escritos sobre Borges. Además de tener ancestros andaluces, su primera práctica poética fuera de la biblioteca le ocurre en Sevilla. Allí entra en contacto con los ultraístas en 1919 y le publican por primera vez un poema en la revista Grecia. Y a través de ese grupo conoce a Rafael Cansinos.

Borges ha escrito mucho sobre Andalucía. También se habla en este ensayo del Borges enamorado. Las mujeres tuvieron un gran papel en su vida. Claudia Capel no ha utilizado ninguna bibliografía de terceros. El libro solo se basa en las palabras directas de Borges: poemas, relatos, conferencias, entrevistas, textos autobiográficos, documentales… A lo mejor los especialistas no van a estar muy de acuerdo con las conclusiones de este libro, señaló Claudia.

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