OpiniónNo es ciudad para jóvenes

Bienvenido Mr Greenwich

Para lentitud, la que se ha tardado en formar Gobierno. Unas terceras elecciones sí que habrían supuesto volver al día de la marmota una y otra vez. 

Recuerdo la ilusión que me hacía, hace ya como década y media, el cambio de hora. Más que nada porque significaba una hora más de marcha nocturna. Como excrápula, sin embargo, envidio hoy a las Baleares, que han dicho no a hacer más invernal, si cabe, el invierno. Más oscuro. Más triste, melancólico, deprimente, pónganle el adjetivo que quieran. Más frío no creo porque con esto del calentamiento global podremos hacer con el reloj lo que queramos, pero las temperaturas cuasiveraniegas se resisten a irse.

Así que hoy, aunque no vivamos en las otras islas, las Canarias, tenemos una hora menos por culpa de un tal Greenwich y para ahorrar en consumo eléctrico. Y los días serán más cortos, especialmente para los que no somos asiduos a los madrugones. Y claro, en las redes sociales, donde se agolpa la gente más ingeniosa del mundo por metro cuadrado virtual, ya dicen que atrasar el reloj una hora no es suficiente para amoldarse al retraso histórico que supone repetir legislatura con Rajoy. Pero digo yo que para lentitud, la que se ha tardado en formar Gobierno. Unas terceras elecciones sí que habrían supuesto volver al día de la marmota una y otra vez. Eterno retorno como el de Bill Murray en el imprescindible clásico de Harold Ramis.

Nos podrá parecer bueno o malo el resultado pero: ¿se imaginan yendo a votar otra vez en plenas Navidades con el convencimiento de que su papeleta no va a solucionar absolutamente nada? Yo no, sobre todo porque el bloqueo iba a seguir absolutamente igual. Eso sí que sería un retraso y no el de las manecillas del reloj. Personalmente, preferiría que éste se demorara tanto que acabáramos adoptando el huso horario de las Malvinas. Para atrás ni para coger impulso, como reza la sabiduría popular. Alea jacta est. Que sea lo que Dios (o Merkel o la Troika) quieran. O Greenwich.

Etiquetas

Más artículos en esta categoría:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *