Sociedad

“Aquello era una muerte anunciada”

El Juzgado de lo Social de Jerez ha acogido la vista por la denuncia que Juan Cadenas, agente que perdió un ojo en el brutal ataque de los Cachimbas, ha interpuesto contra el Ayuntamiento de Puerto Serrano por las condiciones "ridículas" de la Jefatura del 092 en la localidad

El Juzgado de lo Social número 1 de Jerez ha acogido esta semana la vista por la denuncia que presentó Juan Cadenas, representado por el letrado Ramón Dávila, contra el Ayuntamiento de Puerto Serrano por la «”graves deficiencias” en materia de seguridad que tenía la jefatura de la localidad gaditana y que, según sostiene en la denuncia, permitió el asalto de los Cachimbas y el posterior brutal ataque por el que Cadenas, policía local, perdió un ojo izquierdo.

Pedro Venegas, ya condenado por esta agresión, se lo perforó clavándole hasta en cuatro ocasiones un cristal que cogió de la misma puerta de la propia Jefatura de la Policía Local que habían roto para acceder a su interior y sacar de las dependencias al hermano pequeño, Jorge, que había sido detenido por circular a gran velocidad por las calles del pueblo. Los tres hermanos fueron condenados a penas que oscilan entre los ocho años y cuatro meses y los 13 años de cárcel por los altercados ocurridos en Puerto Serrano en enero de 2015. Además, los tres procesados fueron condenados a indemnizar al agente herido con 360.000 euros y hacerse cargo de las costas del juicio, algo que no han llegado a hacer por declararse insolventes.

Sin embargo, Cadenas no acabó ahí la batalla judicial. En la denuncia, como publica La Voz de Cádiz, se describen “las condiciones deficitarias y ridículas de las dependencias policiales, un antiguo bar de una estación de autobuses reconvertido en jefatura. Sostienen que esa puerta de donde sacaron el punzón de cristal incumplía absolutamente las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo”. Ahora el Consistorio de la localidad serrana se enfrenta a una indemnización por los daños y perjuicios causados por esas deficiencias.

Uno de los testigos que declaró este pasado miércoles ante el juez de la causa corroboró la tesis, según el periódico de Vocento. Fue el jefe de la Policía Local de Puerto Serrano. Según afirmó, “ya se habían quejado a la Corporación municipal de la falta de seguridad del edificio a pesar de que ya se habían producido varios altercados previos e incidentes violentos. Aquello era una muerte anunciada”, afirmó.

Etiquetas

Más artículos en esta categoría:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *