Feminismo

Aprender a defenderse para no ser asesinadas

En lo que va de año, en España se han producido 25 feminicidios; y en Andalucía el IAM ha atendido a 489 víctimas de violencia de género. "La sensación de miedo es real", dice una de las alumnas de un curso de defensa personal que imparten dos profesores gaditanos en Jerez

Cuando Chari tenía 18 años un hombre se montó en su moto y le puso un cuchillo en el cuello. “Tira para adelante, me dijo. Cuando vi que no lo conocía, me cagué”, cuenta. El hombre la obligó a conducir hasta el campo de Estella. Allí le dijo: “Dame todo lo que tengas de oro”. Chari dice que al principio solo quería robarle, pero que al estar apartados y a solas, “me dijo que me quitara la ropa y me intentó violar”. Ella rompió a llorar. “Le decía que no, que no se lo iba a contar a nadie. Pero me dijo que me pusiera a cuatro patas”, relata. Fue entonces cuando la joven, natural de Jerez, vio una oportunidad para zafarse de su agresor y salió corriendo desnuda.

“Este viene y me mata”, pensó ella. Así que cruzó la autovía mientras pedía auxilio a los vehículos que por allí circulaban. Nadie se paró, nadie la ayudó. No obstante, Chari consiguió escapar de una violación al encontrar uno de los puestos de socorro y llamar a una grúa. “Dieron con él a las semanas, en Cáceres; iba camino de Salamanca. Hacía solo tres días que salió de la cárcel“, indica. “Hay veces que me acuerdo de aquello”, dice hoy a sus 32 años. “Sobre todo cuando salen cosas así en la televisión. Yo sé por lo que han pasado. Por mucho que te digan me imagino…, no te lo puedes imaginar”, termina. Hace 14 años de aquello, pero es ahora cuando la jerezana se ha apuntado a unas clases de defensa personal para mujeres porque sigue pasando miedo.

Eduardo Arniz (izq.) y José Carlos García Lojo durante la entrevista. FOTO: MANU GARCÍA.

La historia de Chari es una de las muchas que llegan a los cursos que imparten José Carlos García Lojo (El Puerto, 1977), sexto dan de denfesa personal, y Eduardo Arniz Rosa (Jerez, 1977), tercer dan de defensa personal, en Moaré Espacio Creativo, ubicado en el polígono Santa Cruz, Jerez. “Antes estas clases eran mixtas, no era tan exclusivo para mujeres”, informa García Lojo, que lleva siendo instructor de defensa personal desde hace más de 28 años. No obstante, dice que ha habido una necesidad de enfocar estos talleres para el género femenino “por toda esa porquería que se está viendo en los medios, esa serie de abusos y asesinatos que se ven a diario en medios de comunicación”. “La sensación de miedo es real. Los malos están libres”, destaca Susana, pareja de Chari durante uno de los talleres.

Ambos anunciaron que ofrecían un taller gratuito de defensa personal para mujeres a principios del pasado mes de febrero. lavozdelsur.es se hizo eco de esta iniciativa y el aforo del curso se completó en menos de dos horas. “El Ayuntamiento debería de hacer varios cursos”, comentó una mujer en la publicación de Facebook sobre el evento. “Es increíble que tengamos que aprender a defendernos para no morir. Felicidades por la iniciativa”, compartió otra. Ambos instructores señalan que en un principio iban a llevar a cabo una clase de una hora a unas 40 mujeres, “pero nos llegaron cerca de 200 preguntándonos por el curso, así que tuvimos que hacer otra sesóin más”. Es más, todavía hay alguna despistada que encuentra el cartel del evento y llama. “Todas estaban muy interesadas en acudir”, incide Arniz.

Arniz y García Lojo enseñando defensa personal a Chari y Susana. FOTO: MANU GARCÍA.

En base a la experiencia como profesor de este arte marical, García Lojo destaca que la mayoría de las violencias que sufren las mujeres son dentro de las relaciones sentimentales. Pero también se ha encontrado con muchos casos de acoso laboral, de agresiones a corredoras y muchos intentos de violación. La alarma es real. No es nueva, pero ahora es más visible. El movimiento feminista ha conseguido que las mujeres y los hombres se conciencien de las desigualdades y violencias que sufre el género femenino a consecuencia del sistema patriarcal. Y los datos lo demuestran. En lo que llevamos de año, en España se han producido 25 feminicidios a manos de hombres, y en Andalucía el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) ha atendido a 489 víctimas de violencia de género.

Para ambos profesores, en el país “están los ánimos muy crispados y todo el mundo está con el punto de estrés; hay mucha agresividad acumulada”. Y es que la delincuencia en España creció el pasado año un 4,1% respecto al año anterior, un alza a la que contribuyó el aumento de las violaciones que subieron un 22,7%. En total, se produjeron 1.702 delitos de violación en el 2018, frente a los 1.387 de 2017, según los datos publicados por el Ministerio del Interior. Con registro de cuatro violaciones diarias en España, según los últimos datos oficiales. “Con estas clases no intentamos convertirlas en guerreras, sino que eviten que las violen, las agredan o las maten”, declara Eduardo Arniz.

Chari y Susana ensayando las ténicas de defensa personal de ambos instructores. FOTO: MANU GARCÍA.

Susana también se apuntó “por el miedo que hay ahora hacia todo: al acoso laboral, en la calle… Da igual que seamos mujeres u hombres, te puede venir cualquiera. Ahora hay una sensación de miedo. Antes la gente dejaba las puertas abiertas, ahora esto ya no se puede. Yo no me fio ni de mi padre”. La joven, que prefiere que nadie sepa que está recibiendo clases de defensa personal, dice que las necesita porque ha sufrido más de una situación de acoso laboral. “Un anciano con deficiencia mental me agarró del cuello, mientras le estaba cambiando el pañal, y me llevó la cabeza hacia la zona genital“, narra. “Actualmente trabajo con esquizofrénicos más grandes que yo. Me dan un protocolo, sí, pero ¿y si no me da tiempo de coger el teléfono? Tengo que aprender a defenderme”, continúa.  

El obejtivo de cualquier arte marcial es el autocontrol de la persona, darte seguridad en ti mismo y en no hacerle daño a los demás. Es decir, aprendes a pelear para evitar la pelea; cualquier arte marcial tiene que estar indicado a eso, a controlar al rival sin llegar a la agresión”, explica Arniz, cuarto en ninjutsu. Pero no solo enseñan a que las mujeres se defiendan de una agresión, un abuso o un intento de violación, sino que también dan consejos para evitar esas posibles situaciones: ir por la calle con solo uno de los auriculares; correr con la melena suelta, “porque es más fácil que te cojan, que tiren de ti con coleta”; abrir el campo de visión cuando cruces por una esquina; instalarse la aplicación móvil de la Policía Nacional (Alert Cops)…

Una de cada tres mujeres en España ha sufrido acoso por parte de un hombre en la calle, en el trabajo o en otro contexto

Según el último estudio sociológico trimestral elaborado por la empresa MyWord, una de cada tres mujeres en España ha sufrido acoso por parte de un hombre en la calle, en el trabajo o en otro contexto. Miedo. La sensación de miedo es real: de ahí varios lemas feministas como “De vuelta a casa quiero ser libre, no valiente”. Finalmente, Chari comparte que a día de hoy le gusta salir a correr o hacer rutas en bici por la montaña. “Pero por culpa de algunos no puedo hacerlo sola… Te coartan la libertad”, apostilla.

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